El Origen del «Wokismo»

He descrito algunos rasgos distintivos de Occidente. He puesto énfasis en uno de los que considero más importantes: el razonamiento científico y tecnológico sustentado en la lógica aristotélica y la inducción (el Novum organum de Bacon). También me he referido a dos enemigos de esta forma de pensar y de todo lo que con ella se ha construido en Occidente. A uno de ellos lo he denominado “enemigo externo” (el fanatismo islámico) y al otro “enemigo interno”. Hoy me referiré a éste último. Se trata de un “ejército” de pensadores[1]  y activistas. Los primeros han formulado críticas al pensamiento occidental y la forma de vivir que modela. Los segundos han emprendido diversos tipos de acciones ordenadas a cambiar las costumbres y a desafiar las normas que rigen las instituciones sociales.

Todas las críticas de los mencionados pensadores tienen una raíz común y fundamental: la obra de Karl Marx. Ya tuve la oportunidad de mencionarlo y de exponer algunas de sus ideas principales. Él nació en Trier, Reino de Prusia (hoy Alemania) el 5 de mayo de 1818. Su padre, Heinrich, fue un abogado que nació en una familia judía, pero se convirtió al luteranismo por razones prácticas. Su madre también era judía de origen neerlandés. La relación entre Heinrich y Karl fue afectuosa y respetuosa. Sin embargo, se tornó bastante tensa cuando Heinrich mandó a su hijo a estudiar en Bonn. Heinrich se preocupaba mucho porque Karl no estudiaba con la seriedad y el compromiso que él esperaba para que pudiera ser un buen abogado con una posición estable y una familia bien constituida. Estas preocupaciones se las comunicó a su hijo en múltiples cartas que, además de estos reproches, contenían muchas expresiones de cariño y afecto. Karl llevaba una vida bohemia y algo desordenada que lo había llevado a adquirir deudas que no tenía cómo pagar.

Heinrich murió en 1838 y en 1843 Karl se casó con Jenny von Westphalen, a pesar de que se habían comprometido en 1836. Esa fue otra de las grandes preocupaciones de Heinrich: su hijo no había logrado una estabilidad económica para poder casarse con su prometida. Jenny fue una aristócrata prusiana, unos cuantos años mayor que su esposo.

Con Jenny, Karl Marx tuvo siete hijos de los cuales sólo tres llegaron a la edad adulta; los demás murieron en condiciones de salud bastante precarias relacionadas con la difícil situación económica en la que la familia Marx vivía. Tuvo otro hijo con Helene Demuth, su empleada doméstica. Durante un buen tiempo, Friedrich Engels asumió la paternidad de este niño para proteger la reputación de la familia Marx.

Karl y Jenny tuvieron cuatro fuentes de ingresos. La madre de Karl, Henriette Pressburg, la familia de Jenny, los pagos por la publicación de artículos y libros de Marx, y, la fuente más importante y constante, el dinero que Engels les enviaba mensualmente. Él trabajaba en una empresa textil de su padre, Ermen & Engels. Cuando se jubiló, mantuvo esa mesada. Después de la muerte de Marx, siguió enviándoles dinero a sus hijas. Marx nunca tuvo un trabajo estable que le permitiera sostener a su familia y a su hijo extramatrimonial y no existen pruebas de que alguna vez lo haya buscado.

Henriette Pressburg fue hija de un rabino que pertenecía a un familia acomodada de comerciantes. Tuvo con Karl una relación más cercana y afectuosa que la que él tenía con su padre. Sin embargo, ella también tenía serias preocupaciones con la precaria situación económica de Karl. Cuando Heinrich murió, Henriette no le dio la parte de la herencia que le correspondía a Karl por miedo a que se la gastara de manera irresponsable. La conservó ella, se la administró y le enviaba sumas razonables cada mes. Ella solía decir: “¡Si tan sólo Karl hubiera sabido hacer un capital en lugar de escribir sobre él!” Henriette murió cuando Marx tenía cuarenta y cinco años. En ese momento recibió toda su herencia que, como lo suponía su madre, no resolvió en nada su precaria situación económica.

La relación de Karl Marx con las tres hijas que alcanzaron la edad adulta fue afectuosa como fue la de él con su padre. La relación con su hijo Frederick Demuth no se conoce, pues Engels asumió púbicamente esa falsa paternidad.

Los primeros integrantes de ese “ejército” de críticos de Occidente al que me he referido, son seis. Como lo he mencionado, todos eran marxistas. Haré una breve presentación de cada uno de ellos.

Max Horkheimer es el primero. Nació el 14 de febrero de 1895 en la ciudad de Stuttgart, en una familia judía. Su padre, Moritz, era un industrial de los textiles muy próspero que deseaba que Max siguiera sus pasos y continuara con el negocio familiar. Le exigió que abandonara sus estudios para que trabajara en la fábrica, lo que Max hizo durante algunos años. Sin embargo, a él poco le interesaba la industria textil, lo que generó una relación tensa, difícil, ríspida con su padre. Con su madre, Babetta, tuvo una relación más cordial y cercana.

Los intereses de Max fueron la filosofía y la sociología. Terminada la Primera Guerra Mundial, su padre acabó por aceptar que estudiara en la Universidad de Frankfurt lo que le interesaba. Pero la relación entre ellos no mejoró sustancialmente.

 En 1926 Max se casó con Rose Riekher quien había sido su secretaria personal durante un buen tiempo. La posición económica más que holgada de la que disponía Horkheimer le permitió dedicarse al estudio y la investigación y tener la posibilidad de pagarle a Rose. Ella era varios años mayor que él. Vivieron juntos hasta la muerte de Max. No tuvieron hijos.

En 1930 fue nombrado director del Instituto para la Investigación Social, fundado en 1923 por Felix Weil, hijo de otro judío millonario exportador de granos. El objetivo de este instituto era entender por qué la revolución marxista fracasó en Europa y establecer qué debía hacerse, qué estrategia había que diseñar para que triunfara. Posteriormente este instituto sería conocido mundialmente como la Escuela de Fankfurt. Su primer director fue Karl Grünberg, un marxista ortodoxo.

En 1933 el gobierno nazi clausura el Instituto y Horkheimer entiende el peligro que corre en Alemania debido a su origen judío y sus ideas marxistas. Decide, entonces, abandonar su país natal y viaja a Suiza. Después de permanecer ahí un corto periodo, viaja Estados Unidos y se radica en Nueva York. Columbia University lo acoge y reabre el Instituto para la Investigación Social como una de sus instituciones académicas, bajo su dirección. Dicta varias conferencias en las universidades de Harvard, de San Diego, California y, especialmente, de Berkeley, también en California.

En 1940 se traslada a Los Ángeles, California, aunque sigue dirigiendo el Instituto de Columbia University.

En 1949, poco después de que termina la Segunda Guerra Mundial, Horkheimer regresa a Alemania y el Instituto retoma sus actividades en Frankfurt bajo su dirección.

Entre 1954 y 1959 viaja varias veces a la Universidad de Chicago como profesor visitante e imparte varios cursos y conferencias.

Max Horkheimer murió en Nüremberg a los 78 años de edad, el 7 de julio de 1973, después de una enfermedad prolongada que causó un declive gradual de su salud en sus últimos años de vida.

El segundo integrante de la cúpula del “ejército” fue Theodor Adorno. Nació en 1903 en Frankfurt del Meno. Estudió filosofía, sociología, psicología y musicología en la universidad Johan Wolfgang Göthe de su ciudad natal. Su padre, Oscar Alexander Wiesengrund, un judío comerciante de vinos muy próspero, lo apoyó siempre en la formación que él quiso tener. No tenían, sin embargo, una relación tan estrecha como la que Theodor tuvo con su madre, María Calvelli-Adorno della Piana, que era una destacada cantante y con su tía materna, que era una gran pianista. Su nombre completo era Theodor Ludwig Wiesengrund-Adorno, pero, especialmente, por la persecución nazi a los judíos, empezó a firmar como Theodor W. Adorno.

En 1933 trabaja con Horkheimer en el Instituto para la Investigación Social. Un año después, tras la consolidación del gobierno nazi, abandona Alemania, se instala en Oxford e ingresa al Merton College como estudiante de posgrado e investigador. Mantiene el contacto con Horkheimer y empieza a colaborar con el Instituto para la Investigación Social a distancia.

En 1937 se casa con Margarete Karplus. Ella provenía de una familia judía muy pudiente. Los dos vivían como exilados en Londres. No tuvieron hijos. Vivieron juntos hasta la muerte de Theodor. Margarete, más conocida como Gretel Adorno, murió en 1993 a los noventa y un años, después de haber dedicado más de veinte a preservar y divulgar la obra de su esposo.

En 1938 Theodor se instala en Nueva York y se incorpora formalmente al Instituto de la Universidad de Columbia.

En 1941 se traslada a Los Ángeles, California para trabajar de cerca con Horkheimer y con él colaboran en las investigaciones del American Jewish Committee en un programa llamado Studies in Prejudice.

En 1949 regresa a Frankfurt y trabaja con Horkheimer en el Instituto que retoma sus actividades interrumpidas por la persecución nazi y la guerra.

En 1958 codirige el Instituto con Horkheimer y en 1963, tras el retiro progresivo de éste último, lo dirige hasta su muerte. El 6 de agosto de 1969, mientras estaba de vacaciones en Suiza, Theodor sufre un infarto y muere.

El tercer integrante de la cúpula y, tal vez el más influyente, es Herbert Marcuse. Nace en Berlín en 1898 en una familia judía. Sirvió en el ejercito alemán en la Primera Guerra Mundial. Una vez terminada, estudia literatura, filosofía y economía en la Universidad Humbolt de Berlín y en la Universidad de Friburg donde estudia con Martin Heidegger. Su padre, Carl Marcuse era un comerciante e industrial judío muy exitoso en el campo de los textiles que apoyó siempre a su hijo para que lograra la formación que deseaba. Su madre, Gertrud Kreslawsky provenía de una familia judía perteneciente a la gran burguesía alemana. Ambos tenían una relación cordial y afectuosa con su hijo Herbert.

En 1924 Herbert se casa con Sophie Wertheim con quien tuvo a su único hijo, Peter, quien llegó a ser un urbanista muy reconocido y profesor universitario en Estados Unidos. Herbert y Peter tuvieron siempre una relación cercana y afectuosa, aunque el hijo fue bastante independiente de su padre tanto desde la perspectiva intelectual como profesional.

En 1933 se vincula con el Instituto para la Investigación Social y un año después tiene que abandonar el país al igual que Horkheimer y Adorno. Se traslada a Nueva York. Sigue vinculado al Instituto que, como hemos dicho, funciona ahora en la Universidad de Columbia.

Entre 1940 y 1950 trabaja para el gobierno de los Estados Unidos de Norte América. Durante la guerra trabaja para la Office of Strategic Services que después se convertiría en la CIA (Central Intelligence Agency) haciendo un análisis de la política del régimen nazi. Después de la guerra, trabaja para el Departamento de Estado de los Estados Unidos, en la sección especializada en asuntos europeos.

En 1951 regresa a la vida académica haciendo investigación en la universidad de Columbia y el Instituto. También dicta algunos seminarios en esta universidad y en la Universidad de Harvard. En este mismo año muere Sophie a causa de un cáncer.

En 1954 obtiene una cátedra permanente en la Universidad de Brandeis en Waltham, Massachusetts. Las obras que publica y los seminarios que dicta estando en esta institución académica, convierten a Marcuse en uno de los filósofos más influyentes de la nueva izquierda.

En 1955 se casa con Inge Werner, viuda de Franz Neumann, un destacado miembro del Instituto para la Investigación Social.

En 1965 Marcuse acepta una cátedra en la Universidad de California en San Diego. Ahí su prestigio intelectual crece enormemente y se convierte en un referente para los movimientos estudiantiles de muchas universidades europeas, norte americanas y de algunas otras partes del mundo.

En 1973 muere Inge y Herbert Marcuse se casa con Rica Neher en 1976, la viuda de Leonard Nelson, un matemático.

En 1977 se jubila, pero sigue impartiendo seminarios y dictando conferencias en diferentes universidades en Europa y Estados Unidos. En 1979 viaja a Alemania para participar en un ciclo de conferencias organizado por Jürgen Habermas y otros filósofos. Durante una pausa, mientras visitaba Starnberg, una pequeña ciudad al sur de Alemania, al lado de un hermoso lago, el 29 de julio de 1979, Marcuse sufre un derrame cerebral y muere a los 81 años de edad.

El cuarto miembro de la cúpula es Erick Fromm. Nació en Frankfurt en una familia judía ortodoxa el 23 de marzo de 1900. Fue hijo único de Nephtali Fromm y Rosa Krause. Nephtali era un comerciante en vinos con una buena posición económica, descendiente de una familia con una larga tradición de rabinos. Era un hombre profundamente religioso, muy culto, en especial en cuestiones talmúdicas, pero excesivamente ansioso. Rígido y de humor cambiante. Rosa provenía también de una familia de rabinos, y era de una religiosidad ortodoxa muy estricta, aunque era algo más calmada y mucho menos ansiosa que su esposo. La relación de Erick Fromm con sus padres fue entonces muy complicada y dejó una huella negativa en él. Solía decir que sus padres eran neuróticos y excesivamente ansiosos. Reconocía, sin embargo, el valor de haber crecido en una familia con gran disciplina moral y una rica vida espiritual, acompañada de una larga tradición intelectual.

Erick Fromm estudia derecho en la Universidad de Frankfurt y sociología en la universidad de Heidelberg. A partir de 1920 se forma como psicoanalista en el Instituto Psicoanalítico de Berlín.

En 1926 se casa con Frieda Reichmann, una destacada psiquiatra y psicoanalista once años mayor que él, que fue su analista durante el período de formación en el mencionado instituto. En 1931 se divorcian, pero siguen siendo buenos amigos y colegas respetuosos el uno del otro.

En 1930 se incorpora al Instituto para la Investigación Social y cuatro años más tarde tiene que abandonar Alemania por las mismas razones que los demás miembros del Instituto. También se radica en Nueva York y también sigue colaborando con el Instituto en la Universidad de Columbia.

En 1939 rompe sus relaciones académicas con Horkheimer y Adorno a causa de profundas diferencias teóricas que tienen respecto de la interpretación del psicoanálisis y de la naturaleza de la sociedad moderna.

A partir de 1940 ejerce como psicoanalista en Nueva York y como profesor en la Universidad de Columbia, en la New School for Social Research y el Bennington College.

En 1944 Erick se casa con Henny Gurland, una judía alemana viuda, refugiada igual que él.

En 1949 se traslada a Ciudad de México y enseña en la Universidad Autónoma de México. Funda una escuela para la formación en psicoanálisis.

En 1952 Henny fallece en México y en 1953 Erick se casa con Annis Glove Freemann quien lo acompañó hasta su muerte. Con ninguna de sus esposas Erick Fromm tuvo hijos.

En 1962, además de continuar como profesor en la Autónoma de México, es nombrado también profesor en la universidad de Nueva York.

En 1965 se jubila, pero sigue escribiendo y dictando conferencias en diferentes partes del mundo, a pesar de que padece una enfermedad cardiovascular que le causó varios infartos. En 1974 se retira de la vida académica y se establece al sur de Suiza, en Muralto, cerca del lago Maggiore y de la frontera con Italia. El 18 de marzo de 1980 muere de un nuevo infarto pocos días antes de cumplir ochenta años.

El quinto miembro de la cúpula fue Wilhelm Reich. Nació el 24 de marzo de 1897 en una familia judía de agricultores en Dobzau, una pequeña localidad de la región de Galitzia que hacía parte del Imperio Austrohúngaro y hoy de Ucrania.

Luchó en la Primera Guerra Mundial como oficial del ejército austrohúngaro. Terminada la guerra se matricula en la Universidad de Viena para estudiar medicina. Siendo todavía estudiante ingresa a la Sociedad Psicoanalítica de Viena. Con su título de médico comienza a trabajar en el Policlínico Psicoanalítico de Viena dirigido por Sigmund Freud.

En 1922 se casó con Annie Pink, cuando ella era estudiante de medicina. Después ella también se dedicó al psicoanálisis. Wilhelm y Annie tuvieron dos hijas, Eva y Lore. Este matrimonio tuvo que enfrentar tensiones muy fuertes y conflictos relativos a las convicciones políticas y otros temas personales. En 1933 se divorciaron.

En 1930 Wilhelm se traslada a Berlín y en 1933 abandona Alemania sólo, sin Annie y sus dos hijas, tras la llegada al poder del gobierno nazi. Su familia también se exilia, pero un tiempo después y viajando directamente a Nueva York. Él se refugia inicialmente en Dinamarca, luego en Suecia.

En 1934 Wilhelm Reich es expulsado de la Asociación Psicoanalítica Internacional por sus crecientes discrepancias teóricas con el psicoanálisis ortodoxo.

En 1939 emigra a Nueva York y ahí funda el Orgone Institute con el que pretende difundir y poner en práctica su teoría de la energía orgónica. Se casa con Ilse Ollendorff, una socióloga judía alemana, y, claro está, refugiada. Con ella tuvo otro hijo, Peter. En 1954 Wilhelm e Ilse se divorcian.

Nunca formó parte del Instituto para la Investigación Social, pero sus miembros sí tuvieron interés en sus trabajos acerca de la integración de la teoría marxista y la teoría psicoanalítica.

Basado en su teoría, construye un acumulador de orgón que, según la misma, tiene efectos terapéuticos. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos prohibió la venta y promoción de este acumulador. En 1956 es declarado culpable en un juicio por desacato a la prohibición y es condenado a dos años de prisión. El 3 de noviembre de 1957 muere en prisión de un infarto del miocardio a los sesenta años, pocos días antes de cumplir su condena.

La relación de Wilhelm con sus hijos fue bastante complicada. Por un lado, él era un muy buen padre, pero también fue un padre ausente por sus viajes, sus investigaciones, sus conflictos políticos y científicos con sus pares y, en la última etapa de su vida, por sus conflictos con la justicia norteamericana. Por otro lado también era absorbente y autoritario. Sus cambios de humor y de actitud eran impredecibles.

El sexto y último miembro de la cúpula fue Walter Benjamin. Nació el 15 de julio de 1892 en Berlín, en una familia judía acomodada. Emil, su padre, era comerciante y banquero muy próspero. Con el apoyo decidido de su padre, Walter estudia filosofía, literatura alemana e historia del arte en la Universidad de Friburg. A pesar de este apoyo y el afecto que había entre padre e hijo, la relación entre ellos era distante, aunque respetuosa. Sus personalidades y sus valores e intereses eran bastante diferentes. En particular, para Emil era muy difícil aceptar que Walter necesitara permanentemente ayuda económica y no se preocupara por lograr una actividad productiva que le diera estabilidad económica.

La madre de Walter fue Pauline Schönflies. Provenía de una familia judía acomodada, de educación refinada que valoraba la música y la literatura, valores que Pauline trasmitió a sus hijos. La relación de Walter con ella era más cercana, entre otras razones, por el interés que ambos tenían por la cultura. Sin embargo, ella también se preocupaba mucho por la inestabilidad económica de Walter. A menudo ella también le enviaba dinero para tratar de aliviar su permanente situación económica difícil.

En 1917 se casa con Dora Sophie Pollak y se traslada a Berna para continuar sus estudios. Un año después, nace su hijo Stefan. A partir de 1920 la relación matrimonial se deterioró. Walter se concentraba en su trabajo, se aislaba. Su trabajo no era bien remunerado y los problemas económicos agravaban la situación. Además, Dora Sophie era una mujer bastante independiente, con intereses intelectuales propios. A mediados de la década de 1920 la pareja se separa y en 1930 formaliza su divorcio.

Dora Sophie emigra a Italia y después al Reino Unido con su hijo Stefan. Por estas circunstancias, por la situación económica precaria de Walter y ciertamente por su personalidad que lo hacía proclive al silencio y el aislamiento, Walter no pudo ser un padre siempre presente, a pesar de que cuando pudieron estar juntos la relación era bastante cálida.

En 1919 Walter obtiene su doctorado en arte de la Universidad de Berna. En 1923 conoce a Theodor Adorno con quien establece una estrecha relación académica. A través de él y de Asja Läsis, conoce la obra de Karl Marx. Después de separarse de Dora Sophie, Walter tiene una relación sentimental importante con Asja aunque nunca se casan.

En 1929 estrecha su amistad con Bertold Brecht y conoce a Max Horkheimer. En 1933, tras la llegada de Hitler al poder, abandona Alemania y se instala en París. Desde ahí, comienza a colaborar con el Instituto para la Investigación Social. Mantiene un intercambio epistolar muy nutrido con Adorno y Horkheimer,

En 1938 se intensifica la persecución nazi a los judíos y permanecer en Francia se torna bastante arriesgado. En 1940 decide huir hacia España a través de los Pirineos. Logra llegar con un grupo grande de personas que también huyen del régimen nazi a la población de Portbou, situada al noreste de Cataluña, el 25 de septiembre de 1940. Al día siguiente oye el rumor de que el gobierno español va a regresar a Francia a todas estas personas que buscan asilo en España o que tratan de viajar a otras partes del mundo desde algunos de sus puertos. Ve además que, al atardecer, llega a Portbou una patrulla de las SS nazis. Benjamin ingiere una dosis letal de morfina y muere esa noche a los 48 años.

He hecho una breve presentación de estos seis pensadores que huyeron de uno de los regímenes totalitarios más asesinos que se conozcan en la historia de la humanidad. Cinco de ellos fueron acogidos y protegidos por países occidentales libres y defensores de la libertad. Ellos, en su conjunto, fueron pioneros, fundadores de un ejército que fue creciendo hasta alcanzar proporciones importantes, que ha instaurado un totalitarismo bastante peculiar que amenaza a Occidente. Sus ideas, sus teorías, y las ideas y teorías de otras personas que fueron sus seguidores o que se inspiraron en ellos, han instaurado un pensamiento hegemónico que choca con la lógica aristotélica, el novum organum, y, en general, con la racionalidad de Occidente. Cito algunos ejemplos para dejar claro cuál es este pensamiento. Está prohibido afirmar que un hombre sea hombre, que una mujer sea mujer, que el cerebro de un hombre sea totalmente diferente del de una mujer, que un neonato pueda ser clasificado como de sexo masculino o femenino por su dotación genética y su morfología… Está prohibido dudar de que haya un calentamiento progresivo del planeta Tierra debido a las actividades industriales. Está prohibido dudar de que las mujeres que dicen haber sido víctimas de algún abuso o violación, dicen siempre la verdad. Es obligatorio aceptar, sin preguntas, sin dudas, que el hetero patriarcado blanco capitalista es el culpable de una gran cantidad de desgracias, entre las que están el racismo y la opresión de las mujeres. Y lo más sorprendente: existe esa obligación aunque no sea posible decir de manera concisa, clara, coherente, consistente, qué es una mujer. Es obligatorio aceptar que es perentorio dejar de usar el petróleo, el gas y el carbón.

Quien no acepte alguno de los anteriores dogmas se someterá al saboteo y a oír conjuros tales como machista, racista, reaccionario, homofóbico, xenófobo, negacionista… O, incluso, se someterá a la exclusión social; a la cancelación. Y con ello puede perder su empleo, su negocio, su empresa, su prestigio…

¿Cómo fue posible todo esto? En la próxima entrega expondremos cuáles fueron las teorías, las ideas de estos seis miembros de la cúpula de ese ejercito que amenaza a Occidente. Más adelante diremos quiénes son sus seguidores o quiénes se inspiraron en ellos y se convirtieron en nuevos guías de ese ejército cuyos soldados rasos son hoy en día tan numerosos.


[1] En entregas anteriores me he referido a ellos genéricamente como “pensadores de izquierdas”.

Gedeón Prieto, julio 2026


Deja un comentario