
El artículo sobre los resutlados de la primera vuelta del Economist es, como muchas veces, una muy acertada descripción de lo que le viene sucediendo pues sea cual fuere el resultado de la segunda vuelta, el centro se quedó por fuera. Cito: Dan lástima los políticos latinoamericanos de Centro. Una y otra vez reclaman que los votantes están cansados de los extremos. Y una y otra vez, desde Argentina hasta Chile y ahora en Colombia, son apabullados. (The Economist, The Americas, Colombia Election, junio 1, 2026).
Pienso que los líderes del centro político dejaron ocupar el espacio por lo que el Economist llama el “socialismo generación Z”
En el caso colombiano, la votación de la primera vuelta muestra el rechazo al estruendoso fracaso del gobierno que se autodefinió como progresista y el efecto pernicioso del discurso del presidente. De aquí al 21 de junio quienes votaron por los candidatos de “centro”, eso incluye a algunos palomeros que votaron por estar Oviedo en la fórmula, tendrán que decidirse si darle su voto a alguno de los extremos o votar en blanco.
Los grandes derrotados del 31 de mayo, a mi requesonero entender, son el líder cósmico y mister president Uribe. Petro demostró el domingo, y el lunes, y el martes que no le gusta la democracia cuando pierde. Montó una mentira de corte Petrista, inventando cifras y datos que fueron uno a uno desmentidos por la autoridad y por los analistas que cuidadosamente estudiaron lo que se llama la “metadata” del excell que presentó para sustentar sus falsas denuncias de fraude. Quedó como un zapato y enredó la candidatura del Heredero. Mientras tanto Uribe aceptó la derrota y anunció su apoyo al Tigre. Primer round para el Tigre.
Inicialmente el Heredero no se atrevió a desligarse del líder cósmico, y también desconoció los resultados. Pasado el aspaviento de la derrota, el Heredero retomó en cierta forma la cordura y la sensates que lo han caracterizado y sin querer ofender al líder cósmico dijo que no había absolutamente ningún indicio de irregularidades. Finalmente ayer domingo, reacio, publicó un comunicado aceptando los resultados y resaltando sus virtudes de gran demócrata.
Anonadado por la derrota y ante el fracaso de su ataque contra el sistema electoral, el líder cósmico la emprendió contra la campaña del Heredero y llegó a plantear que se pondría a la cabeza de la campaña y que para ello podría hasta renunciar. El Heredero se emancipó, se le plantó a líder cósmico y, como el gato Michín, le dijo a su papá, perdón al líder cósmico, «Voy a volverme Pateta, y el que a impedirlo se meta” le renuncio. Dicen que hubo francachela y comilona, que se agarraron y que finalmente el líder cósmico aceptó que el Heredero manejara la herencia. Y el Heredero, y la hija del héroe asesino, el comandante papito, y todos los lame suelas que han acompañado al líder cósmico recogiendo las migajas que va dejando la orgía del gasto público, que son muchas, se lanzaron a pedir votos cuales cantantes de Transmilenio.
Así amanecimos el 3 de junio cuando se presentó la encuesta de Atlas Intel, que fue la encuestadora que más se acercó al resultado de la primera vuelta. En esa encuesta aparece el Tigre con 50.3% de intención de voto, el Heredero con 42.6% y el líder cósmico con una aprobación de 42.7%. No hay duda quienes piensan votar por el Heredero aprueban la gestión del líder cósmico. El rechazo comparativo (la pregunta es “¿a cuál de los dos candidatos rechazas más como posible presidente?”), de Cepeda es de 56.6% mientras el de la gestión del líder cósmico es de 53.2%. Empate técnico cuando el margen de error es +/- 2%. Los que desaprueban la gestión del líder cósmico son los que rechazan al Heredero.
A yo se me ocurre que el 21 de junio lo que va a haber es un plebiscito sobre la gestión del líder máximo.
En las toldas del progresismo se ha tratado de moderar la histérica reacción del líder cósmico. Primeramente, desde la campaña del Heredero, sin querer confrontar al líder, se aceptaron los resultados. No tenían opción, la variación entre el preconteo y el escrutinio es mínimamente mínima. Cómo ya comenté arriba, el Heredero se le plantó al líder y le informó que su campaña la maneja él con su equipo. Y empezó el coqueteo con el voto de “centro”.
Coinciden la mayoría de los comentaristas que he leído en plantear que el voto independiente, el voto de centro en primera vuelta va a definir la elección. No estoy de acuerdo. Pretender que la mayoría de los votantes de Paloma Valencia no votará por el Tigre y que muchos se irán con el Heredero es absurdo. De ese millón seiscientos mil votos, por lo menos un millón se le sumará al Tigre. Quedan pues los votos de Fajardo, que se van a dividir entre el Heredero, el voto en blanco y uno que otro por el Tigre, los de Claudia López se irán en su mayoría para donde Cepeda y los que votaron en blanco, teniendo tantas opciones, pues volverán a votar en blanco. Ahí, para la candidatura del Heredero no hay con qué hacer un caldo.
La sustancia, el recado de la sopita, está en el voto adicional. En segunda vuelta se podrían sumar hasta 2 millones y medio de votos.
En la campaña del Heredero, ahora con el líder chupando banca, según parece, están más enfocados en conquistar el voto independiente de primera vuelta. Por esa razón se “bajaron” de la Constituyente, aunque nadie les cree y han tratado de deshacer meses de insultos a los “tibios” cuyo voto, ahora sí, importa.
Para colmo de males, el líder máximo sigue sangrando por la herida de la egolatría. El viernes 5 de mayo, en Córdoba, se despachó. En un discurso agresivo y discordante insultó, atacó y amenazó. Lo peor fue la amenaza de incendiar al país. Dijo que saldría a la calle con el pueblo. Falso, Gustavo Petro es cobarde y mentiroso; se irá a esconder y enviará a sus hordas de facinerosos como carne de cañón para un nuevo “estallido social”. En 2021 mientras la primera línea, brazo armado terrorista del Pacto Histórico y la minga indígena dirigidos por las disidencias de las FARC y el ELN y financiados por Bolívar y Petro incendiaban a Colombia, estos, cobardes, estaban escondidos en sus mansiones, en Miami el de las tetas y en Santa Ana de Chia el líder cósmico.
¿Podrá más el voto por el miedo a un gobierno supuestamente fascista que promueven los partidarios enclosetados del Heredero? Esos como Daniel Coronell, Ana Bejarano, Jenniffer Pedraza y muchos otros, que están dispuestos a perdonar la corrupción, la ilegalidad y a apoyar a una dictadura que garantice “un siglo de gobierno progresista” como dijo ebrio de soberbia y de quien sabe que más el líder cósmico. ¿Creen los partidarios del Heredero que el relato de relaciones mafiosas y paramilitares producirá el milagro que esperan?
El Heredero necesitaría más del 70% de los “votos nuevos” para contrarrestar la ventaja que lleva el Tigre, que pueden ser un millón cuatrocientos mil votos sumando los votos de Paloma, no todos, que irían donde el Tigre y la mitad de los votos de Fajardo al Heredero; los de Claudia López se anulan con los de Botero y los demás se reparten miti miti.
La campaña del Heredero está dando palos de ciego y el líder cósmico la mantiene con el freno de mano puesto. Uno que otro malpensao sostiene que el líder cósmico prefiere perder porque sabe el mierdero que espera a Colombia y cree que pelecha mejor desde la oposición, promoviendo el “estallido social 2.0”.
Por el lado del Tigre la estrategia es la de no cometer errores, presentar a su vice José Manuel como el man de la mesura y de la gobernabilidad y dejar que el petrismo siga como el pato, un pasito, una cagadita.
En el “centro”, los votantes siguen esperando que alguna de las dos campañas haga un gesto que les permita votar a consciencia por uno de los candidatos. Pienso que se van a quedar con las ganas. A ese grupo de votantes comprometidos con una visión de país que ninguna de las corrientes extremas representa, no les basta con el voto en contra, votan a consciencia y piensan que gane el que gane los próximos cuatro años serán una mierda. Yo les diría como en el chiste, “por lo menos con Abelardo la mierda va a alcanzar”.
Noticias de fin de semana
CAMBIO revela las cuentas ocultas de Ricardo Roa durante la campaña Petro
«Es un hecho que, durante el 2022, por las cuentas de Ricardo Roa pasaron 58.323 millones de pesos. Los gastos registrados por ambas campañas suman 50.340 millones. Es decir, queda un saldo de 7.983. Si a eso se le restan los 949 millones que Roa reportó como ingresos ante la DIAN para ese año, quedan 7.034 millones que no están registrados ni en las cuentas personales de Roa ni en las de la campaña. ¿De dónde salieron y para qué se usaron? «(Cambiocolombia.com, domingo 7 de junio,2026)