¡La cosa salió mal!

Juan C Pastrana en X

No me gustó la parte de la entrevista de Abelardo de la Espriella en Caracol, que fue repetida incesantemente en las redes sociales en una escalada de ataques desde todos los frentes contra el candidato.  Yo debo confesar de entrada que he tenido serias reservas con relación a este sorprendente personaje, de quien oí hablar por primea vez hace ya unos once años cuando me contó mi yerno que un hijo o hija del hoy candidato estaba en el jardín, con nuestra nieta Julia, que hoy está por cumplir catorce años entrados en dieciocho.  Recuerdo que entre chiste y chanza mi yerno me dijo, hay que decirle a Julia que se porte bien con ese niño o niña, no recuerdo, no vaya a ser que por alguna razón nos acabe demandado De la Espriella Lawyers.  Sin embargo, el muy buen artículo de Felipe López en la revista Cambio sumado a los resultados de las encuestas que salieron hace una semana me han llevado a pensar que en una de esas me toque votar por él contra Cepeda y la continuación de la obra corrupta y destructiva de Petro.  Yo no quisiera.  Preferiría ante todo el milagrito de poder votar en segunda por Fajardo a quien sigo considerando que sería el mejor presidente para la Colombia semi arrasada que deja la pandilla del Pacto.  Pero como el mismo Fajardo al parecer se ha encargado de hacer su candidatura inviable creo que la opción es Paloma Valencia y cada vez más, tal vez para convencerme, me parece una muy buena idea que a la cloaca de este cuatrenio la suceda una mujer decente hasta la médula.

Así que en el fondo debería decir que me gustó la entrevista porque Abelardo quedó como un zapato, tal vez buscando el voto de Daniel Coronell.

Vuelvo al tema de la entrevista.  Me parece que el candidato de la Espriella, por dárselas de mucho, acabó como un chisgarabís.  El tono de la entrevistadora, que todo mundo califica de la más amable periodista de todo el medio, que pasó años sentada al lado de un presunto abusador, sin percatarse, era por decir lo menos agresivo, si no vergajo.  Trató de corcharlo con el tema de la conversión al catolicismo, acogiendo una falaz crítica de los contendores del tigre, ampliamente resonada por los medios disque objetivos, con motivo de la visita de De la Espriella a la basílica del Señor de los Milagros en Buga, acusándolo de oportunismo cuando el candidato ha explicado muchas veces, más de diez dijo él, que su conversión al catolicismo data de hace cinco años y que nada tiene que ver con su campaña presidencial que empezó hace unos meses.  Ante la muy clara y contundente respuesta de Abelardo, la amable Malú, como le dicen los bodegueros del pacto que hasta ayer atacaban sin piedad a todo lo que oliera a Caracol y los de Paloma que no pierden oportunidad y todos los y las colegas de la víctima, comentó “y eso le da unos voticos” comentario que sobra en boca de una entrevistadora que se pretenda seria, pero ese comentario pasó “desapercibido”.  Luego vino el tema de la ética, y ahí patinó el Tigre.  Se lanzó en un discurso largo y soberbio que coronó acusando a la “amable entrevistadora” de ser ignorante.  Monumental papayazo.  Insultó a Malú, la periodista y presentadora más amable de toda le televisión colombiana, pese a que la Malú de hoy de esa entrevista no estaba así muy amable que digamos.

La cereza del pastel la puso la divulgación de un episodio del programa Piso Ocho que dirige el humorista Jhovanoty en el que al tigre se le salió el adolescente costeño y resolvió presumir de su “bulto”, como se les dice a las pilas del traje de luces de los toreros, mostrándole una foto bastante explícita a la periodista Laura Rodríguez mientras le preguntaba en un tono zalamero ¿qué ves ahí cariño?  Terrible e inaceptable.

Y como decía mi bisabuela Lolita, “almas querer misas mijo”, los papayazos del candidato se convirtieron en la noticia del día.  A pesar de que el presidente insultaba y atacaba al Consejo de Estado, a los banqueros, al presidente de Asofondos a quien llamó ladrón y la señora Fiscal porque no soltó a otros 23 hampones, lo peor que había pasado en Colombia en los últimos tiempos era el insulto a Malú, y Cepeda se reía.  Ningún candidato o candidata comentó el desatino presidencial, pero todos resaltaron la misoginia del Tigre.  Y los ataques más feroces vienen desde la misma derecha.

A yo me quedan dos conclusiones. 

UNO De la Espriella es lo que siempre mi mente de cachaco impoluto pensó, un chisgarabís que seduce en un país en donde se perdieron los valores, en donde a un importante grupo de la población le parece inteligentísimo que el presidente hable de la conexión entre el clítoris y el cerebro.  De la Espriella alardeando del tamaño de las pilas del traje de luces es idéntico a los comentarios de Petro porque están en una misma categoría.

DOS La oposición que lleva 45 meses patinando mientras el líder cósmico consolida su discurso de odio y de lucha de clases ha caído en la trampa del canibalismo.  Si hubieran dedicado, aunque fuera una mínima parte de lo que malgastan atacándose una a otro, en exponer la porquería del gobierno del Cambio y el peligro de la continuidad, las campañas de Paloma y de Abelardo le habrían hecho un inmenso bien al país, pero imagino que eso era pedirle brevas al olmo.  Me parecen de altísimo riesgo la ola de ataques personales que Paloma Valencia y sus seguidores han desatado en contra de Abelardo de la Espriella y viceversa.  Esos ataques personales ponen en riesgo la necesaria unión de todas las fuerzas que se oponen a la reelección de Petro por interpuesta persona.  A uno y otros, palomeros y abelarderos o palomistas y abelardistas se les está olvidando que el 21 de junio “cada voto va a contar” y que muchos resentidos por la bajeza de los ataques, se irán a ver ballenas o votarán en blanco.

Así como vamos,como decía mi bisabuela, “agárrense de la baticola que vamos a galopar” pero hacia la soñada dictadura del proletariado.

Ya al final de la semana aparecen dos encuestas y, oh sorpresa, las diferencias entre la intención de voto para primera vuelta entre una y otra son abismales.  Eso no puede tener sino una explicación, alguien cocinó los datos, o la muestra.  “qué entre el diablo y escoja”.

Hoy anuncian unas encuestas de unas firmas que no conozco y en las que no confío de a mucho. Investigando un poquito encuentro una información según la cual las encuestas del Centro Nacional de Consultotía, de Guarumo y de Ivamer se estarían divulgando el fin de semana próximo. La fecha limite para divulgar encuestas es el 24 de mayo.

Frases de la semana

“Mira bien cariño” De la Espriella a una presentadora que dignamente se negó a caer en la trampa.

“un candidato se puede tumbar con tres portadas y tres encuestas” el dueño de Semana Gabriel Gillinski.

Juan M Urrutia mayo 2026


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