
Un mapa rojo, en «vinotinto» los estados bisagra donde acabó ganando Trump
Esta semana casi todo fue Trump. Recogiendo opiniones:
Según un muy podcast de BBC World, llamado “democracy now”, además de toda la rosca que maneja el partido demócrata desde los tiempos de los Clinton y luego los Obama, los grandes perdedores de la elección del martes 5 de noviembre fueron los medios tradicionales como el WAPO y el NYT, las universidades de la Ivy League, Hollywood, y toda la élite intelectual de las dos costas. Yo agregaría que se deben sumar los excesos del movimiento WOKE y de la cultura cancel que atacó directamente la identidad de los hombres jóvenes que no comparten las creencias WOKE y a quienes las “wokistas” como la columnista Ana Bejarano califican de “incel” (involuntary celibate). Ahora resulta que votar por Trump, o por Milei, hace al hombre jóven miembro de una subcultura caracterizada por apología de la violencia contra las mujeres, la misoginia y la misantropía (Wikipedia).
Otros analistas más serios, o más sesgados, no sé, culpan de la derrota demócrata a la incapacidad de los estrategas de conectar con la realidad del sentimiento económico de los votantes, afectados por el alza de precios y por un sentimiento generalizado de que la situación y sobre todo las perspectivas económicas de los individuos, menores de 40 son peores que las de sus antecesores. Se les olvidó la frase de combate del estratega de Clinton “es la economía, estúpido”.
Una tercera crítica se refiere a la profunda división creada en el partido demócrata por la extrema izquierda a quienes les parece más grave que Estados Unidos apoye a Israel y no se quieren ocupar de las angustias de la clase trabajadora estadounidense que era antes la base del partido demócrata y a la que el discurso MAGA parece haber conquistado.
Que cada quien escoja pero que ¡muñequera tan brava la que se llevaron!
El Cambio
UNO. En medio del paro camionero que tenía bastante paralizados y angustiados a los colombianos, para “dorar la píldora” el líder cósmico mundial universal, sacó el novelón del software Pegasus. Y como todo lo del gobierno del Cambio, resultó chimbo. Petro había acusado a Duque de comprar el software para espiar al “movimiento social” de 2021 y a su campaña, cono dineros ilegales en operaciones ilegales. Llegaron los gringos y explicaron. El software lo compraron los estadounidenses para apoyar las operaciones conjuntas de la cooperación con la policía nacional. La plata la pusieron los estadounidenses en efectivo y si se la pagaron a unos señores israelíes que vinieron a recogerla en unos aviones privados y el software se utilizó únicamente para “chuzar” a los grupos delincuenciales con los que Petro sigue tratando, sin éxito ni resultados, de hacer la paz total. EL tema sigue oliendo a feo, típica operación encubierta de la DEA o de la CIA, pero el novelón de Petro es falso, lo que al líder cósmico mundial universal suele sucederle.
DOS. Se amplia el prontuario del presidente de Ecopetrol Ricaro Roa, si se acuerda el lector que es fue el gerente que se voló los topes de gastos en la campaña que tienen ahora enredado a Petro ¿cierto? Cuenta Daniel Coronell en Cambio, que la remodelación del apartamento que el magnate petrolero Serafino Iacomo, le “vendió a mitad de precio” (mil ochocientos millones de pesos) costó más que el apartamento (dos mil trescientos millones de pesos) y que los pagó el “empresario” William Vélez a quien bajo la presidencia de Roa, Ecopetrol le compró dos plantas de generación que alimentan el campo Rubiales que Iácomo y sus cómplices de Pacific Rubiales le enflautaron a Ecopetrol antes de quebrar la empresa y llevarse sus “ganancias” para República Dominicana donde viven como multimillonarios y cuyas parrandas frecuenta el flamante presidente de Ecopetrol con su novio que aparece vinculado el entramado montado para financiar la famosa remodelación.
https://cambiocolombia.com/los-danieles/misterios-del-901
TRES. Soplan vientos de escándalo en el SENA. El lío en el millonario contrato de tecnología del Sena: pagaron siete meses por un servicio que no usaron
¡El cambio es ahora!
