
BBC News reporta que, según un alto funcionario de Naciones Unidas, más de medio millón de palestinos se encuentran en severas condiciones de inseguridad alimentaria, o sea se están muriendo de hambre. Un convoy con ayuda alimentaria, que, proveniente de Egipto, se dirigía al norte de Gaza por la ruta costera, fue detenido por una multitud hambrienta en las afueras de Gaza City, en el sur occidente de la franja. El resultado: 112 palestinos muertos y más de 760 heridos. El ministerio de salud de Gaza, controlado por Hamas, denuncia que las fuerzas de defensa de Israel le dispararon a la multitud. El doctor Mohamed Salha, gerente interino del hospital al Awda, a donde muchos de los muertos y heridos fueron llevados, le dijo a BBC “el hospital al Awda recibió cerca de 176 heridos…142 de esos casos tenían heridas de bala y el resto son heridos de la estampida con fracturas de las extremidades en la parte superior e inferior del cuerpo”. El portavoz de las FDI insiste en que lo que causó los muertos fue la estampida. El hecho concreto, innegable, es que un convoy con comida fue detenido por una multitud hambrienta, que las FDI dispararon y que cuando fueron a ver había más de 100 muertos y mas de 700 heridos. La multitud estaba hambrienta por el acoso al que las FDI de Netanyahu han sometido a la población de Gaza.
En una columna anterior expuse una pensadera que cobra hoy más vigencia, el pueblo judío tiene que sacar a Netanyahu y dejar de protegerlo. Benjamín Netanyahu, se graduó ayer como criminal de guerra, responsable de ordenar el exterminio del pueblo palestino. Las acciones que, bajo el mando de Netanyahu, están llevando a cabo las fuerzas de defensa israelíes no son nada diferente a un extermino planeado. La humanidad no puede permitir que, con la disculpa de proteger la seguridad de Israel, se sigan cometiendo delitos cada vez más atroces. Los únicos que pueden decir “basta ya” son los judíos, los que viven en Israel, los que protestan en las calles, lo que eligen a los congresistas estadounidenses que siguen respaldando a Netanyahu y sus erradas e inhumanas políticas. Desde que el régimen Nazi ordenó el exterminio de los judíos en Europa, el imborrable recuerdo del holocausto le ha otorgado cierta “superioridad moral” al pueblo judío, lo que les ha permitido la construcción y consolidación del Estado de Israel frecuentemente admirado por la comunidad internacional y ciertamente obligado a defenderse de constantes agresiones de sus vecinos. A punta de acciones inhumanas, Netanyahu pone ahora a esa admirable nación en la picota púbica. Entre las nuevas generaciones el holocausto se vuelve disculpa para cometer crímenes de lesa humanidad, en las universidades los estudiantes ya no caen en la trampa de dejarse poner el cartelito de antisemitas por criticar al régimen israelí.
En la memoria colectiva la imagen de los niños palestinos muertos, y de los huérfanos, van reemplazando las de las víctimas del holocausto, de los presos de los campos de concentración, de los hornos crematorios, el relato de Anna Frank, y los de los abuelos y padres de nuestros amigos judíos. Hablar de genocidio en Gaza ya no es considerado antisemita en los círculos intelectuales y académicos.
Un ejemplo del efecto Netanyahu
Al mirar los resultados de las primarias demócratas en Michigan, las de los republicanos ya ni los miro, surge una gran verdad; la primera víctima de la locura de Netanyahu puede ser Joe Biden, cuya respuesta ante la soberbia de Israel ha sido, por decir lo menos, babosa, gelatinosa. Más de 100,000 votos de protesta por el apoyo a Israel ensombrecen la “victoria” de Biden en esa primaria. Lo triste es que no se dan cuenta que ese voto de protesta podría a la larga favorecer a Trump y a Netanyahu. Grave.
Cucharaditas locales
Cada vez que voy a Bogotá por la 80, paso por un lote que queda a mano derecha en el sentido occidente oriente, en donde por meses hace unos años hubo “parqueados” unos camiones de recolección de basuras, adquiridos por la alcaldía de Gustavo Petro, en medio del escándalo de las basuras, y que nunca sirvieron. Recuerdo también el caso de unas motocicletas eléctricas, también adquiridas por la alcaldía de Petro, para la policía, que tampoco sirvieron para nada, y si mal no estoy, por ahí está parada una máquina “tapa huecos”.
En una unidad militar en La Guajira estuvieron parados por más de un mes unos carrotanques, comprados a las carreras en medio de la “toma de la Guajira por el gobierno del Magnífico”. Se anunció que el problema del agua de la Guajira lo había resuelto el mesías del Cambio. Resulta y pasa que cuando llegaron los carrotanques no tenían las mangueras que se necesitan, no había plata para comprar el combustible, no se sabía de donde vendría el agua y no había las carreteras para llevarla. Los carrotanques se los compraron con un sobreprecio de 100% a una empresa de papel.
Olmedo López, quien ordenó la compra de los carrotanques que estuvieron parados en la Guajira, presentó su renuncia finalmente. Todo indica que la unidad encargada se atender y prevenir, cuándo sea posible, los desastres naturales, está carcomida por la corrupción.
Al pobre Petro lo persiguen los escándalos en las compras de maquinaria y equipos. ¿Amigo secreto?
Meses perdidos. El caso del regiotram de occidente muestra hasta dónde al Magnífico no le importa la eficiencia del Estado ni el progreso de las obras. Los habitantes del occidente de la sabana de Bogotá hemos visto cómo se pierden meses en el desarrollo de una obra fundamental para el progreso, la movilidad y la seguridad en nuestra región. Por un empache presidencial contra Claudia López, el papanatas que tenemos de presidente demoró una obra que ya podría estar arrancando para terminar apoyándola en cuanto cambiaron los interlocutores.
Los últimos nombramientos del Magnífico indican que el cuento de la tecnocracia, del nombramiento de los más capaces, era, como todo lo del papanatas que tenemos de presidente, cuento. Está llenando el gobierno de activistas y eso le va a pasar la cuenta.
El valor de la sopa de lentejas. En el partido conservador la costumbre se sostiene. Un senador, Ape Cuello coordina el desmonte del cuórum para evitar la moción de censura contra la exministra de los panamericanos, le devuelve así el favor al gobierno y le paga el nombramiento de una ficha suya en el ministerio del deporte.
Por: Juan Manuel Urrutia
X: @juanmaurrutiav1
