Insubsistencias

El estado soy Yo. Meme de Daniel Samper Ospina en X

La declaratoria de insubsistencia del nombramiento de un funcionario público es un acto administrativo por el cual se despide sin justa causa a los funcionarios de libre nombramiento y remoción en la administración pública.  No se les da la posibilidad de renunciar, los botan sin mediar palabra ni explicación.

El Magnífico en X:  “El secretario general de la cancillería nos ha traicionado. Se firna su insubsistencia inmediata. El contrato es corrupto y aquí esta metida la capacidad de la empresa particular en todo los procesos de Thomas Greg & Sons y en la monopilización de todos los datos privados en una sola enpresa privada. Toda la investigación penal debe desarrollarse”.  En 57 palabras, con 4 horrores ortográficos y dos gramaticales, el Magnífico desnuda el despelote de su gobierno.

El secretario general despedido por traicionero se llama José Antonio Salazar.  Lo nombró Álvaro Leyva con quien, según el propio Salazar, se conocen desde la campaña de Belisario Betancur en los tiempos del Leyva pastranista.  El contrato para la elaboración de los pasaportes vencía en agosto de 2023.  El secretario general del Ministerio de Relaciones Exteriores es a su vez el gerente y representante legal del Fondo Rotatorio del Ministerio de Relaciones Exteriores que es el ente que diseña, licita, selecciona y contrata para la cancillería. El contrato de los pasaportes puede ser el más importante, esas libreticas hay que producirlas sin paro. 

Salazar dirigió el proceso de la licitación para el contrato de los pasaportes que se debía firmar antes del vencimiento del contrato en vigencia.  Según Salazar, la elaboración del pliego de condiciones para la licitación surtió todas las etapas sin que nadie en el Gobierno, ni ningún ente de control, le hiciera ninguna observación.  La licitación se abrió, surgieron los reclamos de posibles proponentes, en los medios de comunicación se señaló que la licitación estaba “viciada”, que había serias acusaciones de que el pliego era un “pliego sastre” cortado a la medida de un solo proponente, Thomas Greg and Sons, firma que ha detentado el contrato desde hace años.  Esas denuncias fueron objeto de una columna de La Cucharada hace cerca de un año.  El canciller Leyva y su secretario general aseguraron que la licitación no tenía ningún problema y se pasaron por la sacrosanta faja las advertencias, tal como lo hiciera en su momento la señora Abudinen.  Se llegó la hora de la adjudicación de la licitación, sólo una propuesta cumplió con los requisitos, oh sorpresa, la de TG&S y el comité de selección recomendó adjudicarle el contrato.  Y saltó la liebre.  El Magnífico enfureció y dijo que en su gobierno no se adjudicarían licitaciones a un solo proponente, violando la ley de contratación estatal.

Para cumplirle al Magnífico, Leyva le quitó la competencia que tenía Salazar como representante legal del Fondo Rotatorio del Ministerio de Relaciones, la asumió en cabeza propia y procedió a declarar desierta la licitación, a decretar la urgencia manifiesta, a contratar por un año a la misma empresa TG&S, y anunció que se abriría una nueva licitación.  TG&S anunció que demandaría al Estado colombiano, y todo mundo le dijo a Leyva que tenía que conciliar, pero el Magnífico ordenó no conciliar.  Vino el incidente con la directora de la agencia de Defensa del Estado.  Siguió la suspensión de Leyva, que el Magnífico denunció como uno de los elementos del “golpe blando”, nada que ver con la violación de todas las normas de la contratación pública por parte de Leyva.

Llegó Luis Gilberto Murillo, a quien el Magnífico encargó de la cancillería mientras Leyva cumple con la suspensión y mandó apagar.  Dice Salazar que Murillo le “devolvió” la competencia como gerente del Fondo y le pidió que resolviera el tema de los pasaportes ya que habían surgido de nuevo dudas sobre la licitación en curso.  Salazar se encerró en su casa a ¿estudiar el caso, acaso no lo conocía de pies a cabeza? Y decidió deshacer lo hecho y en una histórica patrasiada expidió tres resoluciones borrando todo lo actuado por Leyva y adjudicando el contrato a TG&S. Lo echaron. Salazar sostiene que hizo lo que se debía hacer.

Barrena y berrinche del Magnífico.  Denuncias sin pruebas.  Ataques a la empresa TG&S.  La bodega encendida.  Y hoy el mesías del cambio desnudó sus verdaderas intenciones.  Acusa a la firma TG&S de tener toda la base de datos que le permitiría hacer un “fraude electoral monumental” ya que “controlan el escrutinio”.

Al final de la tarde del martes el canciller (e) Murillo también resolvió poner reversa. En un duro comunicado desautorizó a Salazar e indicó que el despedido secretario general no tenia las competencias ni las facultades para expedir las mencionadas resoluciones, raro pues hay una resolución firmada por el canciller que se las asigna. Dijo también que el contrato adjudicado por Salazar no tiene disponibillidad presupuestal. El gobrieno hace hasta lo imposible por «quitarle» el contrato a TG&S, no importa si nos quedamos sin pasaportes un rato, al fin y al cabo en Venezuela hace rato no hay pasaportes y eso no ha impedido el éxito del gobierno de Maduro, pensará el Magnífico.

La hipótesis requesonera.  Asumo total responsabilidad.

Apareció la bolita.  El tema de los pasaportes es la disculpa.  Hay que quitarle el contrato de las elecciones a una firma que lo ha implementado, sin que se haya presentado un solo cuestionamiento por años, para dárselo a los amigos del régimen y así ir asegurando la permanencia que anunció la vicepresidenta cuando dijo que el cambio no se puede hacer en cuatro años.  A sus marcas, listos, ya.

Mientras se desarrolla el sainete de los pasaportes, el magnífico mantiene un silencio absoluto sobre el vergonzoso rollo de los carrotanques de La Guajira.  Olmedo López el cuestionado director de la UNGRD, declaró insubsistente el nombramiento de Víctor Andrés Meza Galván.  Básicamente lo echó culpándolo de la escandalosa compra, con sobrecostos de más de 20 mil millones de pesos, de 40 carrotanques para resolver la falta de agua en La Guajira.  Y Meza abrió la caja de pandora.  Dice Meza Galván, que a él, el director López, lo está usando como chivo expiatorio, que la orden de compra la dio el mismo director.  Apesta.

Tampoco se ha referido el Magnífico a los sobrecostos en la compra de tierras que se ha denunciado en la Agencia Nacional de Tierras en donde la ministra de agricultura también recurrió a la insubsistencia para sacar a su director Gerardo Vega quien se defiende atacando a la ministra.  Esa es la verdadera reforma agraria.

Tampoco ha dicho nada el Magnífico sobre la situación de miles de niños y niñas que se han quedado sin atención por otro de sus aspavientos, ya que le ordenó a la directora del ICBF acabar con el sistema de contratación para el programa de los Centros de Desarrollo Infantil, sin que se hubiera previsto qué nuevos operadores se harían cargo.

Póngale tarea, le decimos en el chat de compañeros de colegio, llevamos 54 años de graduados y chateamos todos los días, a quien comete algún error de ortografía o de gramática.  Si a Petro le pusieran como tarea gobernar bien cada vez que comete un error de ortografía, Colombia saldría de todos sus problemas.

Por: Juan Manuel Urrutia
X: @juanmaurrutiav1


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