Cucharaditas pascuales

Foto: Gramalote (2010) – Semana

Por acá

Abril aguas mil, y mayo hasta que se rompa el sayo.  Desbordados el Magdalena, el Cauca y el canal del Dique, son los mismos boquetes que causaron estragos en la temporada invernal 2010 -2011 en Bolívar, en La Mojana y en el sur de Atlántico.  En ese momento, el presidente Juan Manuel Santos creó dos estructuras.  La primera Colombia Humanitaria que se ocuparía de la respuesta inmediata para atender a los damnificados, fundamentalmente consistente en mercados, subsidios de arriendo, vivienda temporal en albergues, obras menores de mitigación y asistencia psicosocial.  La segunda el Fondo de Adaptación al cambio climático, que debió ocuparse de las intervenciones estructurales, como la reconstrucción de Gramalote, la recuperación del Canal del Dique, y un sinnúmero de proyectos de reubicación de comunidades instaladas en zonas de alto riego de desastre.  Colombia Humanitaria tuvo una gestión acertada e hizo la tarea para la que había sido creada.

El Fondo de Adaptación ha sido otro desastre contractual del Estado Colombiano, prueba de ello es que, a mitad de la temporada de lluvias del 2021, en el país se repiten tragedias anunciadas que se hubiesen debido prevenir con las intervenciones que en un período de diez años ha debido completar el Fondo de Adaptación.  Alguien debería investigar que ha pasado con el Fondo de Adaptación, ¿qué hacen los burócratas siempre muy ocupados en sus lujosas oficinas?, ¿qué pasó con las recomendaciones de los jóvenes “pipiris nice” de la consultoría McKinsey que se encerraban en una sala de juntas a trabajar en sus computadoras y no conversaban con la gente que estaba en el campo atendiendo la emergencia? ¿cuál es la responsabilidad de sus directores? ¿cuál la de sus gerentes cuya lista encabeza la exministra de transporte Cecilia Álvarez Correa?

Lunes de pascua, lunes de resurrección de las más abominables prácticas demagógicas y populistas de los candidatos de los extremos.  Mientras Sergio Fajardo pausadamente, explicaba sus programas económicos al Consejo Intergremial, Fico parado en la puerta de la cárcel Picota anunciaba un plan anticorrupción sin piso alguno y con medidas que no están planteadas en su “programa”, cáspita.  El mesías del pacto por su parte se fue a una notaría a firmar una declaración juramentada en la que se compromete a no “expropiar” nada y dice que si lo hiciese estaría cometiendo un delito.  Baboso.  Toda Colombia sabe lo que vale hoy en día una declaración ante notario, así entre otras se robaron millones de hectáreas, por ejemplo.  Re baboso, una persona que pretende gobernar un país no puede resolver que convierte en delito, por medio de una pinche declaración juramentada, una figura fundamental del ordenamiento jurídico como es la expropiación.

Los verdaderos jefes de debate de la candidatura del mesías del Pacto no son, ni el saltimbanqui corrupto ex director del SENA Alfonso Prada, ni la muy activa y atractiva Catherine Miranda.  No estimados y estimadas, el verdadero jefe de debate de Gustavo Petro se llama Iván Duque, el presentador presidente.

¿No será que lo pueden callar?  O por lo menos explicarle que, cuando un gobernante tiene más de 77% de desaprobación, lo mejor que puede hacer es callarse la boca y dejar que las elecciones se lleven a cabo sin que día de por medio ande metiendo la cucharada. 

Por allá

Siete semanas y Ucrania resiste.  Siete semanas y Mariupol resiste.  Siete semanas y el genocida de Rusia perdió el buque insignia de su flota del mar Negro, el Moskva, que seguramente contribuyó al genocidio lanzando misiles guiados.  El barco lo hundieron los ucranianos así la máquina propagandista del genocida pretenda que fue un mero incendio.  El genocida pretendía someter a Ucrania en un par de semanas, llegando a Kyiv a instalar un régimen títere como el de Bielorrusia y no pudo.  Rabioso y vengativo, en esta semana inicia una ofensiva contra la zona de Donbas.  Ucrania, como desde el comienzo del genocidio, resistirá; y el genocida ordenará que se acumulen los asesinatos y masacres de la población civil.  No hay mucha esperanza.  El tilín-tilín de las sanciones va con muy pocas paletas, entre otras porque los europeos no se atreven a imponer un embargo total sobre el carbón y sobre los hidrocarburos rusos, no va y se les “deliquen” los votantes.

El domingo 26 se define la segunda vuelta de la elección presidencial francesa, nunca en la historia reciente de Francia un candidato, en este caso una candidata, de la extrema derecha, ha estado tan cerca de ocupar el palacio del Eliseo.  Un promedio de los resultados de varias encuestas le da a Macron una ventaja de 8 puntos sobre Marine le Pen.  Es difícil que el resultado sea muy diferente, pero por primera vez posible.  Hay temor.  Una victoria de la señora Le Pen podría poner la política europea patas arriba.

Imperdible entrevista de María Ángela Holguín con Ana Bejarano en Cambio Colombia

Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @JuanmaurrutiaV1


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