
En mi casa Burkina Faso tiene dos significados muy sui géneris. Una anécdota de mi padre a quien una vez la esposa de un querido amigo que estaba resolviendo un crucigrama le preguntó ¿cuál es la capital de Burkina Faso? Y el sin mosquearse contestó Uagadugú. Ella sorprendida dijo ¿cómo sabes estas cosas? A lo que su esposo respondió es que Carlos Urrutia sabe todo. Y era cierto. En uno de mis periplos africanos estuve en Burkina y a mi regreso mi hija resolvió que le gustaba el nombre y decidió adornarlo y usarlo como apodo para su mamá a quien todavía llama “pinkina faso”.
Los países de “la barriga de África”, se han organizado como la Comunidad Económica de África Occidental (ECOWAS por sus siglas en inglés). Los 15 miembros de ECOWAS son Benín, Burkina Faso, Cabo Verde, Costa de Marfil, Gambia, Ghana, Guinea, Guinea-Bissau, Liberia, Malí, Níger, Nigeria, Senegal, Sierra Leone y Togo: En un momento dado fueron conocidos como el cinturón de los golpes de Estado de África (“Africa’s coup belt”).

Una de las razones de la creación de ECOWAS en 1975 fue la búsqueda de la estabilidad económica, que en los años setenta del siglo XX era una de las razones que generaba inestabilidad política y constantes remesones. Llegaron Estado Islámico (EI), Al Qaeda y los narcotraficantes suramericanos (por no decir colombianos) y se acabó la estabilidad. En Nigeria, Niger Mali y Burkina Faso las comunidades han estado sometidas a los excesos de estos grupos extremistas. Guinea Bissau está sometida desde hace años a las bandas de narcotraficantes suramericanos que escogieron el país como la escala técnica ideal para llevar su producto a Europa. Mali ha vivido dos golpes de Estado seguidos, en 2020 y en 2021 y en la actualidad es controlado por los golpistas y está sometido a sanciones impuestas por ECOWAS.
El ejército de Burkina Faso anunció la semana pasada que derrocó al presidente electo democráticamente, Roch Kaboré, tras un golpe de estado. Los militares suspendieron la constitución y disolvieron el gobierno. El comunicado del ejército informó que el motivo detrás del golpe es el deterioro en la seguridad del país frente a los grupos armados ilegales Al Qaeda y EI. El teniente coronel Paul-Henri Sandaogo Damiba de quien se presume es el líder del golpe, prometió el restablecimiento del orden constitucional en “un tiempo razonable”. Todo parece indicar que, para los Burkineses, es mucho más importante el triunfo de su selección de fútbol sobre Túnez en los cuartos de final de Copa Africana de Naciones. Hoy estarán muy pendientes del partido que enfrenta a su selección con el poderoso equipo de Senegal. Tal vez cuando pase la copa se den cuenta del golpe de Estado.
En Guinea Bissau, un grupo de civiles armados, a quienes el presidente acusa de estar al servicio de los narcotraficantes, intentó secuestrar o asesinar, no se sabe, al presidente y sus ministros en un ataque al palacio presidencial de la capital Bissau. El ataque fracasó pero hubo al menos 8 muertos entre guardias del palacio y los atacantes. Guinea Bissau ha tenido 11 golpes de estado desde su independencia. En este momento hay regímenes de facto en Mali, Guinea, Burkina Faso, Chad y Sudán que queda más al este. En Mali y en Burkina las comunidades sometidas a los vejámenes de los extremistas han recibido las noticias de los golpes de estado con alegría. Como de costumbre, la Unión Europea solicitó la liberación inmediata del presidente Kaboré, al igual que garantías de su integridad física. La ONU condenó el golpe de estado, recordando que es el tercero en África Occidental (luego de Mali y Guinea- todas antiguas colonias francesas) y resaltó la respuesta “contundente y unificada” de ECOWAS al rechazar el golpe y responsabilizar directamente a los militares del bienestar del presidente.
Seguramente la embajadora de Colombia en Ghana que tiene la concurrencia sobre Burkina Faso, estará pendiente como los burkineses de la copa africana y además, de la lamentable actuación de su amada selección en las eliminatorias del mundial y por eso no se ha manifestado. O de pronto la señora embajadora es consciente que sanciones, rasgaduras de ropas y manifestaciones tienen poco efecto a juzgar por el efecto que han tenido las pataletas de Duque con Venezuela.
Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @JuanMaUrrutiaV1
En colaboración con Camila Muñoz Ucros \ Twitter: @camunozu
