
¡Oh, pequeña balsa de acero inoxidable!
que llevas la sopa de forma impecable,
hasta que un estornudo, traidor y violento,
convierte tu viaje en un monumento al lamento.
Eres la pista de aterrizaje del fideo,
que baila en tu cuenca en un balanceo,
y la que engaña al niño con el «avioncito»,
metiendo el brócoli ¡pobre angelito!
Cucharada de jarabe con gusto a demonios,
o de dulce de leche, ¡un matrimonio!
Te llenamos tanto, con ansia bendita,
que terminas chorreando por la camiseta favorita.
Fiel compañera de la mano y el plato,
nos salvas del hambre en un solo acto.
Pero ten cuidado, no seas tan osada:
¡quema más la lengua que una llamarada!
Tengú, marzo 28.
Aclaro: El gran Tengú es un compañero de colegio con el que nos une un estrecha amistad, una pasión por la mamadera de gallo y las caricaturas.