
Estaba acostado en la cama mirando, porque no era leyendo, la edición del Economist de la semana. Cuando iba a empezar a hace un sodoku me llegó un mensaje en el guasá, sobre una encuesta cuyos resultados me sorprendieron y claro que no me gustaron.
Afortunadamente tengo e, tiempo y la costumbre de mirar cuidadosamente la ficha técnica de todas las encuestas. En mi otra vida, las encuestas, las investigaciones de mercados y los grupos focales eran la herramienta fundamental para definir las estrategias de los programas de mercadeo social. También aprendí que, si uno no es cuidadoso, al diseñar una muestra o un cuestionario puede “falsear” los resultados.
En esta columna he sostenido desde hace rato mi apoyo a la candidatura de Sergio Fajardo y mi enorme preocupación por el fortalecimiento de las propuestas de los extremos, la izquierda con Iván Cepeda y la derecha con Abelardo de la Espriella que como lo sostuve hace dos días, son dos candidatos poco deseables.
Los resultados presentados por RCN y recogidos con alborozo por las bodegas de la izquierda parecen confirmar que la pugna electoral sería entre los dos extremos.
¿Qué dice entonces la ficha técnica?
Extrañamente la encuesta no es entre personas que manifiestan que vana votar sino en población abierta.
La población colombiana está compuesta en un 51.2% de mujeres y un48.8% de hombres. La encuesta la respondieron un 55% hombres y un 45% mujeres. ¿Es entonces representativa y por qué razón una sobre muestra de hombres?
Según cifras oficiales el 22% de la población pertenece al Estrato 1 y el 30% al 2. En la muestra incluyeron 30% de respondientes de Estrato 1 y 27% de Estrato 2. Está pues sobre representado el estrato uno y también la suma de los estratos 1 y 2 ¿Por qué razón esa sobre representación a sabiendas que en esos estratos es en los que se encuentra la base del petrismo?
Esas diferencias entre la composición d la población y la de la muestra podría explicar que hay un desbalance entre los encuestados que dicen haber votado por Petro que son casi el doble de los que dicen haber votado por Rodolfo Hernández. Por una u otra razón la muestra resultó más “petrista”.
El calendario electoral colombiano tiene unos tiempos. El Estado les garantiza a los partidos la posibilidad de hacer consultas internas y consultas interpartidistas para escoger sus candidatos. La regla es sencilla; las consultas son vinculantes, es decir el que gana tiene que ser el candidato y los que pierden lo apoyan. Las consultas tienen dos fechas, las internas en octubre y las interpartidistas en la misma fecha de las elecciones parlamentarias. Los candidatos que surgen de esas consultas y aquellos candidatos que se presentan sin haber participado en consultas son los que participan en la primera vuelta. Un candidato que haya perdido en una de las dos consultas no se puede presentar en primera vuelta.
Sin embargo, la encuestadora desconoce ese orden y pregunta primero por intención de voto en primera vuelta como si fuera posible que los candidatos que participan en las consultas fuesen a ser candidatos en esa primera vuelta. Error monumental que hace que el sondeo se convierta en un sondeo de popularidad o de recordación de los nombres de todos los candidatos, cuando en la primera vuelta es altamente probable que no participen sino cuatro o cinco candidatos. La pregunta desconoce el hecho que cuando uno vota, lo hace teniendo en cuenta tanto al candidato de sus preferencias cuanto al o los candidatos rivales, me explico uno vota por un candidato o contra otro candidato y eso no lo refleja la forma de hacer la primera sobre intención de voto en la primera vuelta.
En este tipo de sondeo, que pertenece a la categoría de las encuestas cuantitativas, las preguntas que son cerradas y deben plantear situaciones reales. En el caso de las elecciones en las que se vota por un solo candidato, no por una lista o por un partido, el votante decide escogiendo entre un grupo limitado de candidatos.
Al plantearse la pregunta abierta: Si las elecciones a la PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA fueran mañana ¿por qué candidato a la PRESIDENCIA votaría? Sin lectura de candidatos y registrando UNICAMENTE una respuesta por entrevistado; lo que se está midiendo es lo que en mercadeo se llama “el top of mind”, la recordación, y ese tipo de pregunta lo que mide es el efecto de la publicidad para posicionar una marca, y no necesariamente una intención de consumo.
Mis observaciones:
- La encuesta que la firma GAD3 realizó para RCN tiene algunos problemas metodológicos que a mí me hacen pensar que en cierta forma sesgan los resultados.
- En lo que se refiere a la primera vuelta los encuestados mostraron una marcada preferencia por el candidato Iván Cepeda y una menos marcada por el candidato Abelardo de la Espriella. De todos los demás candidatos, muchos de los cuáles son apenas precandidatos, la única que supera el margen de error es Paloma Valencia. No me parece que muestre una intención de voto.
- A diferencia del escenario de primera vuelta que como ya dije corresponde más a un “top of mind”, los resultados para la segunda vuelta si corresponden a una intención de voto y los encuestados en este caso si expresaron que votarían mayoritariamente por Iván Cepeda en todas las combinaciones en las que estaba incluido.
- Sorprende que el candidato Sergio Fajardo básicamente haya desaparecido del panorama, cuando muchos otros sondeos lo muestran como uno de los más conocidos y uno de los que tienen una favorabilidad positiva. Esa campaña tiene serios problemas.
- Sorprende que el 15% de los encuestados diga que va a votar por la lista del Centro Democrático en las elecciones parlamentarias y sólo el 3% manifieste que votaría a la candidata oficial del Centro Democrático.
- Las preguntas sobre las consultas están incompletas pues falta una pregunta fundamental, ¿por cuál de las consultas va a votar? Y lo lógico es que la siguiente pregunta se le haga SOLO a los que dijeron que iban a votar por una determinada consulta y se refiera solo a la consulta en la que dijo que iba a participar.
Conclusiones
- Espero que otras encuestas nos permitan ver una fotografía más clara.
- Por ahora la campaña de Iván Cepeda algo está haciendo bien.
- De la Espriella se sostiene y los demás no han logrado registrar.
- Los vendedores de ilusiones de la izquierda celebran y dicen que ya todo está jugado. En varias elecciones presidenciales anteriores, el candidato que encabezaba las encuestas en enero acabó perdiendo y el que iba de último ganó.
- Para que el escenario que muestra esta encuesta de una segura victoria de Cepeda cambie se requieren varias cosas:
- Que el Centro Democrático obtenga una votación significativa en las parlamentarias. Tiene que superar el 20%.
- Un repunte de Fajardo Poco Probable
- Que la Gran Consulta logre una participación masiva superior a la de la consulta de la izquierda. Algo más probable
- Que Paloma Valencia se consolide como la candidata de esa coalición y que todos os que participaron en la consulta la apoyen decididamente. Yo no confiaría de a mucho en Vicky Dávila.
- Que sea quien fuere el candidato que resulte compitiendo contra Iván Cepeda este logre superar los ríos de dinero que el corrupto gobierno de Gustavo Petro se va a gastar comprando consciencias y votos.
Está jodida la joda, decía un amigo mío.