
Para mi columna de hoy, en medio de una avalancha de especulaciones, trataré de limitarme a los hechos, espero no caer en la trampa generalizada y deslizarme hacia el requesón.
¡Trump se tomó a Venezuela! “I took Venezuela” titula María Jimena Dusán en Cambio.
No exactamente, pues hasta dónde he logrado entender, fuerzas especiales estadounidenses, con apoyo aéreo masivo y soportadas por la más avanzada tecnología de combate llevaron a cabo una operación de extracción del dictador Maduro y su esposa, ¡y se fueron! He buscado por doquier y no encuentro una sola referencia a presencia alguna de las tropas estadounidenses en Venezuela. Es decir ¿invasión? Pues no. Ahora bien, en su rueda de prensa del mismo 3 de enero en su residencia el presidente de los Estados Unidos si dijo que iba a “manejar” Venezuela. Es más bien un caso de amenaza y coerción, más o menos lo que hizo Putín en Crimea antes de anexarla, con la complacencia de los demócratas estadounidenses y de los zurdos del mundo mundial universal.
Hoy Venezuela está gobernado por la vicepresidenta Delcy Rodríguez, chavista de pura cepa y acusada más o menos de los mismos delitos que Maduro, protegida de Rodríguez Zapatero y del régimen socialista español. El secretario de Estado le va a “dictar la plana” y se le ha informado que si no obedece corre el mismo riesgo de su compadre Nicolás. Se especula que Delcy es la ungida porque se espera que ella pueda controlar o coordinar con el núcleo del chavismo representado por Diosdado Cabello y con los militares en cabeza de Vladimir Padrino. A mi se me ocurre que lo que se está tratando de organizar es un triunvirato, que funcionará hasta el día que los triunviros resuelvan agarrarse por el control del Estado.
El mismo presidente Trump sacó de la baraja de posibilidades a María Corina Machado, la premio Nobel de Paz, y de paso al primo Edmundo González. Los mal pensantes dicen que fue en venganza porque le quitó el premio que él estaba convencido era suyo. Un poco más seria es la hipótesis que, en su pragmatismo, los asesores del presidente saben que María Corina es tóxica para el chavismo que son los que detentan el poder y los únicos que podrían, ya sea porque los vencen o porque los convencen, asegurar una transición más o menos fluida.
¿Drogas o petróleo?
El gobierno estadounidense sostiene que a Maduro y a su esposa fueron a buscarlos para llevarlos ante un juez del distrito sur de Nueva York a que respondan por acusaciones de narcotráfico y terrorismo, y que por ende fue una operación policial. El discurso del presidente Trump hace pensar que lo que le importa es el petróleo y que el cambio de régimen, que debía ser el propósito de la intervención, no es una prioridad. Cito al Economist “That is open to question, given that his plan appears to be for Venezuela to remain under the day-to-day rule of a senior chavista, with its democratically elected leaders excluded and its wealth controlled by American corporations”.
Y, hablando de petróleo, según varios expertos, esos sí, el palo no está para cucharas. La gran apuesta petrolera de Donald Trump, es el título de un artículo publicado por The Economist el 4 de enero en el que con cifras y proyecciones establecen que el cuento de los billones de billones de dólares que las compañías petroleras van a invertir en Venezuela, es una fantasía, que ni el mercado ni las condiciones técnicas están dadas para que ello sea así.
Sorprende que las respuestas de Marco Rubio, invitado obligado a los programas del domingo 2, en las cadenas de TV estadounidenses, difieren del discurso del presidente.
Como en todos los casos, expertos y analistas de todos los pelambres, explican y analizan. Y dado que la información desde el terreno es escaza uno no sabe a quién creerle.
La izquierda mundial, que ha legitimado el régimen de Maduro desde hace años, refrendando esa legitimación ante el fraude electoral de 2024 y rasgándose las vestiduras contra la designación de María Corina Machado como premio Nobel de Paz, alza su voz de protesta y exige la liberación de la pareja de criminales. En varias ciudades, los que hace semanas cantaban “Palestina libre desde el río hasta el mar” que es el slogan de Hamás, han salido a exigir la liberación de la pareja criminal, poco venezolano en esas turbas.
Un reportero de una emisora colombiana en Caracas informa, en la mañana del domingo 4, que las calles están solas, que hay gente echando gasolina en sus carros y gente comprando comida en los supermercados. Informa también que ya la energía en la mayoría de la ciudad y por ende la señal de internet y de telefonía celular han sido restablecidas. Que los venezolanos que están en Venezuela están, fundamentalmente, asustados, la diáspora celebra.
A medida que pasan las horas afloran los detalles. El gobierno cubano reconoce que ellos estaban a cargo de la seguridad de Maduro y que 32 de los mercenarios que habían mandado a cuidarlo murieron en el operativo. El NYT habla de 40 muertos y la periodista María Jimena Dusán sostiene que una fuente le ha confirmado que fueron 80. Si hubo bajas civiles, incluida una mujer cartagenera según informa, quejoso, el presidente Petro que nunca se preocupó de a mucho por los jóvenes detenidos, torturados y asesinados por el régimen de Maduro
El presidente Trump va cogiendo impulso y excitado, pregona la doctrina Donroe que explica, es una actualización de la doctrina Monroe. En el impulso, amenaza al presidente democráticamente elegido de Colombia. Inaceptable insulto. Colombia es un Estado de Derecho, así el presidente se pase la mayor parte del tiempo “torcido”. Desde 1810, los colombianos hemos resuelto nuestros problemas, algunas veces bien y otras mal, muy mal, pero no vamos a permitir que nos vengan a meter mano.
A falta de respuestas les dejo las preguntas
- ¿Se confirmará la supuesta presencia de terroristas de Hizbolá y de Hamás en Venezuela?
- ¿Fuera de palabrería, que posición van a asumir China y Rusia?
- ¿Qué va a pasar con Iván Márquez y los terroristas de la “segunda Marquetalia” y del ELN refugiados en Venezuela?
- ¿Cómo va a evolucionar la “situación del Catatumbo”?
- ¿Canta Maduro, a quién involucra?
- ¿Qué les va a pasar a la cúpula del chavismo y qué a la militar?
- ¿Regresarán María Corina y Edmundo González a Venezuela?
Una observación final. Yo estuve en Kabul, Afganistán. Vi el poderío estadounidense, los soldados en traje de combate, los tanques, los humvees, los helicópteros sobrevolando permanentemente, los aviones de combate estacionados en el aeropuerto, los «zepelines» vigilando la ciudad, cené en la “cantina” del complejo de los estadounidenses llena de militares en traje de fatiga. ¡Eso no salió muy bien qué digamos!