Un año que viene y otro que se va

El año que se va

Paz Total

Según el Ministerio de Defensa, entre enero y noviembre de 2025 se registraron 1273 actos terroristas.  Hubo 199 atentados contra la fuerza pública con 133 uniformados muertos y 523 heridos.  728 atentados terroristas afectando a la población civil.  Múltiples ataques coordinados en Cauca y Valle del Cauca.  Aumentó considerablemente el número de ataques con explosivos, uso de drones y en el Catatumbo la guerra sin cuartel entre grupos criminales provocó desplazamientos masivos.  Y hasta dónde se sabe un grupo delincuencial contrató el asesinato del candidato del Centro Democrático Miguel Uribe Turbay.

Acción Legislativa

Participé en dos gobiernos, estando cerca del presidente, en ambas ocasiones puedo decir que los ministros de Interior y de Hacienda, así como el Secretario General de la Presidencia, hoy director del DAPRE, conformaban, tal vez con otros consejeros o ministros, el círculo íntimo del presidente.  Hoy están presos los ministros de Interior y de Hacienda y prófugo de la justicia bailando vallenato en el exilio en la Nicaragua del delincuente Ortega el director del DAPRE, los tres acusados de haber orquestado el desfalco en la UNGRD para comprar votos en el congreso.

El gobierno logró sacar adelante, a punta de amenazas, la reforma laboral, la de las pensiones está atorada porque en su afán de sacarla adelante parece que se pasaron por la faja varios pasos en el proceso de aprobación en la Cámara de Representantes; la de la salud ya no sale.  Y al final de 2025 no logró sacar adelante una tributaria que necesitaba para poder ejecutar un desaforado presupuesto.

Con el apoyo de la bancada del Pacto y sus aliados y alguito de mermelada el Gobierno logró superar varios debates de control político.

Vivienda

Nada que reportar

Educación

El presidente sostiene que inauguró muchas instituciones educativas, la oposición sostiene que miente y como prueba menciona la universidad de Soledad, que es un lote vacío y la de Aguablanca que es una repintada de una sede de la Universidad Libre.

En cambio, el gobierno ha alienado y perseguido a las universidades privadas y logró por su inadecuada intervención en el proceso de selección del rector generar un caos institucional en la mejor y más importante universidad de Colombia a la que cariñosamente llaman la Nacho.

Fecode protesta contra el sistema de salud que le organizó el gobierno, pero sale a marchar en cuanta marcha convoca el líder cósmico, así pueden marchar el doble, que es lo que les gusta.

Economía y finanzas

La tasa de cambio estaba en COP$4,409.15 por USD el 1 de enero de 2025 y hoy está en COP$3,716.05.  Se estima que la inflación acumulada para 2025 termine en 5.1%.  En el tercer trimestre de 2025 se logró un crecimiento interanual de 3.4% en el PIB, y se estima que el crecimiento del PIB en 2025 será de 2.8%.  La tasa de desempleo a octubre 2025, noviembre no se ha reportado, es de 8.2%.  Nadie lo puede negar, estas cifras son buenas.  Los economistas se desgañitan tratando de explicar por qué el gobierno de Petro no puede adjudicarse el éxito como lo hacían todos sus antecesores sin que les cayeran encima.  En este caso se hace notoria la tendencia de la oposición y de los medios más influentes de recurrir a toda clase de artilugios para desacreditar al gobierno, que es uno de los hechos notorios del año que termina.  La verdad verdadera es que la economía colombiana no se ha visto afectada por lo que muchos, incluido este pechito, consideramos un gobierno, irresponsable, inepto y sumido en una cloaca de corrupción.

A la economía no se le nota el desastre, pero a las finanzas públicas sí.  De hecho, para poder financiar el desmedido aumento en el gasto público y solventar una profunda crisis de caja, el gobierno recurre a medidas extremas, hay que reconocer que algunas son poco heterodoxas y otras claramente descaradas.  El director de crédito público ha ido resolviendo los problemas de tesorería recurriendo a procesos bastante “creativos” para conseguir recursos de crédito externo, que culminaron con la “colocación” de bonos de deuda pública con un inversionista en una operación que se salió de los protocolos ordinarios pero que logró el objetivo y qué no es tan tan cuestionable como pretenden la oposición y los medios antipetristas que están exacerbados.  Y el presidente, emberracado con el congreso, en una medida descarada, declara una emergencia económica que busca ponerle impuestos confiscatorios a “los ricos”.

Ha sido, definitivamente un año “complejo” y como dicen por ahí “bien ido”.

Un año que viene

En Colombia 2026 es un año crucial pues en tres jornadas electorales se determinará, no solamente quien ha de gobernar, sino posiblemente el futuro de nuestras instituciones y de nuestra “democracia”.

Desde la Casa de Nariño, cuando no están ocupados cuadrando que CVY (cómo voy yo) se han diseñado cinco estrategias para tratar de mantener en el poder al pacto histórico.

  1. Populismo exacerbado con un aumento cobarde del salario mínimo, cuyos d efectos macroeconómicos sólo se verán después de las elecciones.  Esperan que el aumento refuerce el discurso del “gobierno del Pueblo”, que es la columna de humo que utilizan para esconder la cloaca de corrupción y el contubernio con los grupos delincuenciales.  Yo poco sé de economía y me parece que la reacción inmediata del “sector privado” es un error al caer en la trampa que les tiende el presidente.  Ya desde el fin de semana los quintacolumnistas de la zurda y las bodegas pagas estaban cantando las loas de un aumento justo del “salario vital”.  Se me ocurre que produce más votos el falso discurso de la “justicia social” que las advertencias de los profetas del desastre”.  El aumento del salario mínimo en un valor que multiplica por cuatro la inflación es una media cobarde pues el presidente la toma al final de su gobierno para evitar asumir las consecuencias, cualquiera que estas sean.  Como todo lo de Petro es inmediatista, las consecuencias, los verdaderos cambios estructurales no son lo suyo.  Un gobernante serio, convencido de la urgencia de ese tipo de medida que es lo que sostiene toda la zurda, la hubiera tomado en diciembre de 2022 para asumir y gestionar los efectos.  Pero la filosofía de Petro es, como decía mi bisabuela Lolita, “soltar la recua de mulas y que el que venga atrás que las arrié o las ataje”.
  2. Lo mismo sucede con el cuento de la Constituyente que no es sino es una apuesta para “atraer” votos hacia los partidos del Pacto y que no tiene para nada en cuenta las consecuencias. 
  3. Se van a gastar hasta el último centavo que vaya quedando después de que pasen los corruptos que se organizan desde los corredores del poder, para comprar un resultado favorable en las elecciones.  Compra descarada de votos disfrazada de “inversión social”
  4. Mantendrán el espejismo de la “paz total” pactando como lo han hecho desde el vamos con cuanto grupo delincuencial puedan mientras los muertos los ponen unas fuerzas armadas y de policía diezmadas por las erradas políticas del gobierno y la población civil indefensa de más de medio país.
  5. Seguirán promoviendo la polarización y el discurso de odio buscando asegurar una confrontación de los extremos en la que el presidente y sus cómplices ponen todas las esperanzas de un triunfo electoral a sabiendas de que las implicaciones de una derrota, que esas sí los espantan porques e les quemará el rabo de paja y saldrán todos los cadáveres de los armarios.

Por la derecha, surge una esperanza de unión, y de pronto de algo de mesura, alrededor de la Gran Consulta por Colombia que resucitó con la adición de Paloma Valencia y el Centro Democrático.  Juan Carlos Pinzón abre la posibilidad de meterse en el pelotón porque sabe que escapado no llega a la meta y esa adición si puede sumar.

Más a la derecha, los meses en de enero y febrero serán definitivos para la consolidación de la candidatura de Abelardo de la Espriella y por ende para la esperanza de una derecha unida que sería la mejor respuesta posible a los embates demagógicos de la izquierda.

Por el centro, poco.  Me asusta que Fajardo se esté quedando sin aire, ojalá esté yo equivocado.

Yo pienso que para derrotar a Petro y Cepeda y la banda que los acompaña es necesario modificar el discurso, del “muro de las lamentaciones” y exponerlos, como los criminales que son.

Predicciones.

El genocidio de Ucrania continuará con amagues de paz de lado y lado para darle gusto a Trump sin que Petro y Greta Thunberg, que son los añoviejos que voy a quemar esta noche manifiesten la más mínima preocupación.

Él plan de Trump para terminar la guerra de Gaza podría pasar a la segunda fase si los países árabes ejercen suficiente presión sobre Hampas y sobre Irán.  Ojalá me encantarí que los añosviejos se quedaran sin discurso y Netanyahu sin chamba.

Todo parece indicar que Trump ha decidido que mejor no, que no invade a Venezuela, que más bien los ahoga con un embargo petrolero.

La apuesta

Marruecos Francia España y Brasil los cuatro finalistas del mundial de fútbol cuya primera fase va a resultar bastante aburrida, creo yo.

Que todos los deseos de los lectores de la Cucharada se hagan realidad.

Felices fiestas de fin de año y un muy venturoso y próspero año nuevo para todas y para todos


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