Dato mata relato

El Consejo Editorial, básicamente Mónica y los seis perros que viven con nosotros, de La Cucharada, había determinado que esta semana se le dedicara la columna al Debate General de la octagésima sesión anual de la Asamblea General de Naciones Unidas que se inició el 23 de septiembre y que terminó ayer, pero dato mata relato.

“El mensaje llegará tarde. Esa noche le quitaron la visa. Hoy la situación es otra. La vanidad política y el deseo de fabricar su leyenda prevalecieron sobre la responsabilidad que tiene como presidente de todos los colombianos”, termina una muy interesante columna de Daniel Coronell en la que describe que Petro ha preferido el enfrentamiento a aceptar las ofertas del gobierno de Estados Unidos a des escalar la retórica.  Los Danieles, Cambiocolombia.com hoy domingo.

Cada vez que el presidente del gobierno más corrupto, mas inepto y más contrario a la ética que ha conocido Colombia, que ha conocido otros gobiernos corruptos y poco éticos, como el del bojote Samper, (por algo su hermano Daniel aplaude y defiende el discurso incendiario de Petro) por ejemplo, pero ninguno tan inepto; se despacha con su discurso incendiario y enloquecido, en alguna parte, salta el conejo de la galera.  Esta vez Petro trata de posicionarse como la víctima del imperialismo “soy un presidente descertificado y sin visa porque he osado confrontar al imperio” al tiempo que la misma revista cambio revela las pruebas que demuestran que además de ser inepto, corrupto y antiético, su elección es ILEGITIMA.  La definición de ilegítima es propia de Gustavo Petro quien declaró la elección de su antecesor Iván Duque, ilegítima, basado en rumores nunca comprobados de ingreso de dineros de dudosa proveniencia a la campaña de Duque en 2018.

Como parte del seguimiento de las intervenciones de los jefes de Estado iba a comentar la del líder cósmico, me adelanto.  Una primera parte reiterativa en la que Petro de blanco vestido, con la bandera de libertad o muerte en lugar de la bandera de Colombia en el ojal de una camisa mal planchada, cacarea de nuevo el discurso de siempre sobre descarbonización. Acto seguido comienza el delirio de persecución para justificar su fracaso en la lucha contra los cultivos de uso ilícito culpando al otro, como con cada fracaso suyo.  El culpable es en este caso la política antidrogas de EEUU.  Sostiene Petro que hay que hablar con los narcos colombianos y permitir que los pobres campesinos “sustituyan” voluntariamente, en lugar de “matarlos” con la erradicación forzosa.  No se refiere, eso sí, al resultado, Colombia es un mar de coca y produce más del 60% de la cocaína que se consume en el mundo. Pretendió convencer a los 8 gatos que lo escuchaban que su política antidrogas es un éxito porque se han erradicado 25 mil hectáreas de matas de coca, 7% de 360 mil, y se han hecho las incautaciones más altas de toda la historia.  De nuevo lo traicionan los números, el porcentaje de incautaciones comparado con el estimado de la producción es el más bajo de los últimos diez años.  Luego vino la segunda parte, yo me atrevo a pensar que algún químico le hizo efecto poque subió el tono y el nivel del delirio que tan comentado ha sido.  El cierre invitando a acabar con las naciones y con los Estados podría calificarse de “delirium tremens”.  Las cuentas de las agencias del estado posteaban a una sola voz con las bodegas pagadas con el erario público “#Petro líder mundial”.  Y el tío se la creyó.  Pero ahí no paró.

Al ver que su discurso incendiario no había producido el resultado esperado, al fin y al cabo no lo vieron sino los petristas enganchados en la transmisión de RTVC y uno que otro comentarista que estaba obligado, como yo, porque no podía comentar la Asamblea sin referirme al discurso del líder cósmico mundial universal, el presidente de los colombianos se disfrazó de Arafat y se paró en una esquina de Nueva York, igualito a los loquitos que se paran encima de un cajón en Hyde Park en Londres, a echar un discurso absolutamente demencial contra los Estados Unidos.  Y al final de la tarde recibió agradecido la noticia que al fin le habían quitado la visa y pudo ponerse al mismo nivel del bojote Samper y declararse la víctima del imperio.

Y ese es el discurso de Petro que nos espera esta semana, en Ibagué, con retransmisión, en consejo de ministros y quien sabe en dónde más.  La orden es “todos a una, como Fuenteovejuna”, que no se hable sino de la visa y la descertificación para que no haya espacio para el tema de los topes ni de las trampas del ministro de salud y el presidente de Ecopetrol, ni de la cancelación del título de Juliana que mala eres, ni de … ¡ay no mejor paro!

Ahora a lo que venía. Como resultado de los crímenes de guerra cometidos por el gobierno de Benjamín Netanyahu, que han sido calificados como un genocidio por una comisión de las mismas Naciones Unidas, la “cuestión palestina” fue con el cambio climático y la migración, un tema recurrente en las intervenciones de los jefes de Estado y representantes de los Estados miembros.  Desde comienzos del siglo, cuando en 2001 participé en la preparación de una sesión especial de la Asamblea General sobre infancia, interrumpida por los eventos del 11 de septiembre no le he puesto mucha atención al debate general, pero este año decidí estar pendiente.

Como resultado de las atrocidades que cometen las fuerzas de defensa de Israel, o más bien del gobierno sionista de Netanyahu, en el debate general un importante número de los participantes, si no todos, se refirieron a lo que unos llaman genocidio y otros llaman el sagrado derecho de Israel a defenderse y a aniquilar a Hamas. 

El reconocimiento del Estado de Palestina por parte de países que hasta hace una semana eran “aliados” de Israel es la punta del iceberg.  La masa del témpano es una masa crítica de la población de los países que hasta ahora apoyaban las acciones del ejército de Netanyahu, o guardaban un cuidadoso silencio al respecto que no aguantó más las imágenes de los excesos de las fuerzas de defensa de Netanyahu ni los absurdos discursos sionistas de los miembros de su gabinete.  Por un tiempo el lobby judío, apoyado por algunos líderes encabezados por Donald Trump defendía las acciones de las FDI acusando a quien las criticara de antisemita.  Ahora guarda silencio.  En el podio del salón de la Asamblea General, con el muro de mármol verde a sus espaldas, muchos jefes de Estado expresaron su indignación con “el genocidio”.  Reitero, como resultado de las acciones del ejército de Netanyahu, Gran Bretaña y Francia, países miembros permanentes del Consejo de Seguridad considerados hasta hace poco “aliados de Israel”, y cuyos gobiernos llevan semanas sometidos a presiones por parte de la “población” modificaron su posición y anunciaron el reconocimiento del Estado de Palestina. 

Normalmente los países miembros reconocen un Estado cuando se cumplen unas condiciones, que incluyen un territorio en el que vive una nación, territorio que tiene unos límites definidos así estén en litigo y un gobierno legítimo.  Esta semana con la adición de un importante contingente de países de eso que llamamos occidente, encabezado por Francia, Gran Bretaña, ya mencionados y Australia, Bélgica, Portugal y Canadá, el Estado Palestino ha sido reconocido por 157 países miembros de Naciones Unidas, Colombia lo hizo en 2018 durante el gobierno de Juan Manuel Santos.  Matemáticamente si no existiera el poder de veto en el Consejo de Seguridad, esta misma semana se podría someter a votación de la Asamblea General la aceptación de Palestina como miembro pleno de la ONU, pero Estados Unidos utilizará su poder de veto en el Consejo para bloquear cualquier decisión.

Y así comenzó el debate general.  Por tradición todos los años Brasil es la primera delegación invitada a presentar su posición, ello porque en 1955, en la primera sesión del debate general se ofreció voluntariamente para ser el primer ponente.  Le sigue Estados Unidos por ser el país sede y luego van pasando los demás países.  Durante el resto de esta semana pasaron por el podio representantes de todos los estados miembros.  Vale la pena anotar que en la gran mayoría de los casos el gobernante de turno estaba hablando ante un auditorio bastante vacío, con unas pocas sillas ocupadas por segundos o terceros miembros de las misiones y uno que otro mensajero, así le pasó a Petro, ellos lo saben y su discurso va dirigido a sus compatriotas.  Sobresale el acto de protesta ante el discurso de Netanyahu con una salida masiva de delegaciones, que normalmente se retiran discretamente entre intervención e intervención pero que esta vez esperaron a que Netanyahu llegara al podio para retirarse.

Generalmente la comunidad internacional sigue cuidadosamente las intervenciones de los países “significativos”.  Claro, Estados Unidos y la República Popular China, Rusia, aunque Puttin no estuvo, y dependiendo la coyuntura internacional otros actores.

El primer día tuvo fuegos artificiales con el discurso del presidente de los Estados Unidos y triquitraques (solo ruido) con el del presidente de Colombia.

Aquí las notas que iba a usar para mi columna:

  • Lula mesurado pero radical, no se puede negar el tipo tiene carisma
  • Trump fue Trump, agresivo, racista, negacionista, defensor de Israel.
  • Me gustó el presidente de Francia que propuso una solución integral para el medio oriente
  • Selensky llegó fortalecido por unas declaraciones de Trump en las que dijo que con el apoyo de EEUU y de la OTAN, Ucrania podría recuperar la totalidad de su territorio y “derrotar” a Rusia.
  • Hubo exceso de condenas al «genocidio» de Gaza y mucho menos a Hamas.  Y mucho llamado a un estado palestino gobernado por ese monstruo de la corrupción que se hace llamar Autoridad Palestina y no es ni más ni menos que el reciclado movimiento terrorista OLP/Al Fatah.
  • Muy pocos, salvo la señora Meloni se refirieron a la masacre que están cometiendo extremistas musulmanes en Nigeria y Mali, más de 100,000 asesinatos y miles de niñas secuestradas violadas y explotadas.
  • Mucho menos oímos hablar de la situación de 25 millones de mujeres en Afganistán sometidas por los talibanes. 
  • Cierto, el asesinato de mujeres y niños y civiles en Gaza es una monstruosidad, pero no es peor que lo que ha sucedido en Ucrania, ni lo que sucede cada día en Nigeria, o en Mali, o en Kabul.
  • Todo parecería que lo único que importa es Gaza, porque ha sido romantizado por la cultura WOKE
  • De todas las intervenciones la que más me gustó fue la del presidente de Finalandia, busquénla, vale la pena

Y al final del día el debate general de la octagésima Asamblea General de las Naciones Unidas le acabó dando la razón a Trump, ¡“esa vaina no sirve pa ná”!

Juan Manuel Urrutia V. Sept 28 de 2025


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