
Hoy domingo vamos con algo un tilín más light.
Seleccionando ando
Ante la presencia de un número absolutamente absurdo de precandidatos y precandidatas presidenciales, y dado que gracias a la imbecilidad de tres senadoras, la sobrinita pálida, la paloma de la guerra y la esposa de la alcaldesa del cambio, del cambio de parecer, el congreso de la República expidió una ley que prohíbe las encuestas de preferencia de voto, lo que comprueba que la imbecilidad es contagiosa, toca ingeniarse una forma de escoger. Aquí unas preguntas que se presentan en forma de algoritmo. Haga una lista, de memoria, de los candidatos (as) que conoce o de los/las que ha oído hablar y para cada cuál hágase las siguientes preguntas, si su respuesta es SI, bórrelo(a) de la lista y pase al siguiente candidato(a)
¿Necesita entrar a Google o Chat GTP para ver la foto de la candidata (o)?
¿El candidato o la candidata anda batiendo la bandera de Palestina?
¿La candidata o el candidato anda batiendo la bandera de Israel?
¿Utiliza palabras como castro chavismo, fachos, golpe blando o fuera Petro?
¿Dice con frecuencia, “pero en el gobierno de Duque”?
¿Apoya el nombramiento de personas sin formación porque son negros, maricas (lo dice él o ella), o niñas bonitas (lo dice el presidente)?
¿Sigue creyendo que estaban cogiendo café?
¿Cada vez que puede le echa la culpa Santos?
¿Cambia de ideas con más frecuencia que de pañoleta?
¿Comenta con frecuencia post verdades por ella (o él) inventadas?
¿Es periodista reciclado (a)?
¿Su campaña es fruto del oportunismo?
Si contestó NO a todas las preguntas escoja el candidato entre la muy reducida lista que debería quedar.
Y sí le da pereza hacer el ejercicio, #VoteporFajardo, que ahí no falla.
Gustavo el matemático
Lástima, el día que les enseñaron a sumar, Gustavito estaba paseando con sus amigos en el cerro de Juaica. Desde el comienzo de su gobierno los colombianos hemos asistido sorprendidos con la cantidad de veces que el líder cósmico mundial universal enreda las cifras, deja a todos viendo un chispero y luego se hace el pendejo. Uno pensaba que era parte de la cortina de humo a la que recurre cada vez, lo que sucede cada semana, que estalla un escándalo en la cloaca de corrupción que es el gobierno del Cambio.
Pero no, resulta que no, que lo que pasa es que el tipo no sabe sumar. Entonces, sus asesores le dicen, “presidente oh mi presidente, dé unas cifras, eso lo hace aparecer serio” y él las da, pero le apunta a la vaca y no le pega ni al potrero.
Y, como “no hay mejor ejemplo que un buen ejemplo”, el líder cósmico nos dio uno fantástico esta semana en su visita a Japón. Después de recibir en pijama a una delegación del parlamento, el presidente agarrado del micrófono para no irse de bruces-¿pea o jetlag? vaya uno a saber-resolvió justificar el gasto de más de 49 mil millones de pesos en el montaje del pabellón de Colombia en la Expo Osaka 2025 y recurrió a las cifras, y como el patito, un pasito una cagadita, sólo que estas dos parecen más bien de elefante. Los memes y los medios se han centrado en una cagada, la más frecuente de Petro, se le chispotearon los ceros y dijo en un post en X que al “suntuoso” pabellón habían asistido mil trescientos millones de personas y que habían consumido 10 millones de toneladas de lechona. Ya en vivo, agarrado del micrófono, dijo, que al pabellón han asistido un millón trescientas mil personas y que han consumido 10 toneladas de lechona. Pero como no sabe sumar, lo que si sumó fue una segunda cagada.
Hasta el 6 de septiembre a la feria más han asistido 20 millones doscientas cincuenta mil personas. Si al pabellón de Colombia han ingresado 1.3 millones, eso significa que solamente 7 de cada cien personas visitan el pabellón y eso no parece ser muy significativo.
Se puede estimar que una porción de lechona tiene 250 gramos, es decir cuatro porciones por kilo, cuatro mil porciones por tonelada y cuarenta mil porciones en 10 toneladas. Es decir que hasta la fecha se han consumido cuarenta mil porciones de lechona, es decir que tres de cada diez visitantes al suntuoso pabellón y, sobre todo, dos de cada mil visitantes de la feria han consumido lechona. Se pregunta uno o cualquiera que sepa sumar ¿qué comieron entonces los demás 19 millones novecientos sesenta mil visitantes? ¿es serio decir, ante la contundencia de las cifras que la lechona ha sido el plato favorito de los visitantes a la feria Osaka 2025?
Ahora bien, uno entiende porque el tema de la lechona. Cada vez que al presidente le montan uno de esos espectáculos de acarreados vitoreando sus logros, lo primero que pregunta es ¿Cuántos vinieron? y le contestan “debieron ser diez mil porque tuvimos que dar 10 mil lechonas, o 10 mil tamales”. Entonces él pensó que así era en Osaka.
El escándalo de la semana
“Este medio tuvo acceso a documentos que muestran que, bajo el sistema de tercerización de compras creado por Edwin Palma, actual ministro de minas y energía, como interventor de Air-e, la empresa pagó millonarios sobrecostos por materiales esenciales para la operación de la compañía. Esta historia se relaciona con la adquisición de unos transformadores de energía incluidos en el polémico megacontrato de compras que las autoridades investigan” (Cambio.com septiembre 7).
¡Y los colombianos hablando de lechona!
Juan Manuel Urrutia V. Septiembre 7 de 2025.