Post política

Requesón.  Voy a hablar de “post políticos”.  No, no me he fumado nada.

Mi compañero de colegio el Doctor Oscar López compartía hace un par de días una intervención del escritor Juan Gabriel Vásquez en el Congreso Empresarial ColombianoRelata Vásquez que descubrió un ensayo titulado“El imperio de la hipnocracia”, que analiza una sociedad —la nuestra– en la que los ciudadanos viven como sonámbulos porque son víctimas de una gigantesca manipulación de las conciencias. La tesis principal del autor, un filósofo de Hong Kong es que nuestras democracias asisten a una crisis inédita en la cual la realidad ha sido reemplazada por una sugestión, los estados emocionales se inducen con fines políticos, el pensamiento crítico se apaga o se anestesia por una mezcla rara de entretenimiento constante y crispación fabricada, y nuestra percepción del mundo se falsea mediante el secuestro de nuestra atención y el estímulo constante de nuestros sentidos.”  Luego nos cuenta Vásquez en su charla que el autor del ensayo es Jianwei Xun, un filósofo de Hong Kong, y dice que está de acuerdo con él.  “Pero tengo un problema, o más bien lo tuve. El problema que tuve, después de haber leído con admiración la crítica que Jianwei Xun hace de la inteligencia artificial, fue descubrir que Jianwei Xun no existe: fue creado con inteligencia artificial.  La idea fue del filósofo italiano Andrea Colamedici, que usó dos sistemas de inteligencia artificial —Anthropic y ChatGPT— para inventar a este hombre” confiesa Vásquez.

El resto de la intervención de Vásquez es una lucida advertencia de lo que está sucediendo con la manipulación del pensamiento de los humanos resultado de la tecnología, de los algoritmos y de la Inteligencia Artificial.  Y culpa de ello a los billonarios de Silicon Valley y especialmente a Mark Zuckerberg, Sam Altman y Jeff Bezos y especialmente a Elon Musk.

Aunque la conferencia está bien estructurada y es atortolante; tiene un sesgo que me espanta.  Creo que la IA es peligrosa, como lo es toda transgresión a ciertos principios éticos fundamentales, que, creo, se están volviendo nebulosos.

Sin embargo, le faltó.  Hay otros responsables de manipulación de las personas y lo vienen haciendo desde mucho antes de que aparecieran las redes sociales.  La generalización de los métodos de investigación cualitativa utilizados para algo que llaman la sicología del consumidor y que lleva a conocer los conocimientos, actitudes y prácticas de las personas ha permitido importantes avances en el desarrollo de toda clase de estrategias de mercadeo.  Básicamente se trata de ofrecerle al cliente lo que el cliente quiere.  Pero debe haber una línea roja entre ofrecerle al cliente lo que quiere y decirle al cliente que es lo que quiere.

Estábamos en Lima, supervisando unos grupos focales que buscaban probar diferentes marcas de condones para un nuevo producto que queríamos lanzar en el marco del programa de mercadeo social de anticonceptivos con la asociación peruana de planificación familiar.  En uno de los grupos una de las mujeres participantes dijo que a ella lo que le gustaría es que el condón “se sienta como piel”.  Y en un momento de brillantez, mi colega peruana me dijo, paremos ya y probemos Piel como marca para los condones.  Así nació la marca de condones Piel que se comercializa, hoy en día, hasta dónde yo sé, en Bolivia, Colombia y Perú.  Nunca un condón se va a sentir como si fuera piel, pero la idea vende porque la publicidad convence al cliente o la clienta que el condón se siente como piel, o es retardante o resistente, todo ello mentiras piadosas.

Aquí el requesón, diría mi hija, la inteligencia artificial y los algoritmos de las redes sociales, son un infinito “focus group” en el que participan millones, si no billones, de personas y que son analizados por miles de computadoras y; claro, se inventan una marca Piel cada microsegundo.  Y claro se crean nuevos conceptos y nuevas creencias, de toda índole.  Y quién, si no, un político que necesita vender una ideología que nada resuelve para recurrir a esas creaciones y a construir la post verdad.

El mejor ejemplo es el de un convicto, abusador de mujeres, misógino y racista que se ha hecho elegir presidente de la nación más poderosa del mundo y que basado en toda clase de post verdades está llevando a cabo una guerra cultural sin cuartel contra ficticios enemigos.  La marca MAGA es el condón Piel de la política, todo mentira, pero vende.

En 2002, Álvaro Uribe Vélez no debió necesitar muchos grupos focales para darse cuenta de que los colombianos estábamos clamando por seguridad.  Ofreció seguridad, sabiendo que contaba con el Plan Colombia que Pastrana le entregaba servido en bandeja de plata y ganó en primera vuelta con el 54% de los votos.  En ese momento Uribe ofrecía lo que los colombianos querían, su estrategia de seguridad que bautizaron la seguridad democrática y que era más seguridad que democracia, rindió sus efectos.  Los colombianos pudieron tener una sensación de seguridad.  Yo vivía en México, pero la sentía en mis conversaciones con amigos y familiares. 

En varios capítulos de su libro “La historia del gobierno”, Finner describe como el monarca, sea el emperador chino o el rey de Francia, o el presidente de los Estados Unidos, o el dictador latinoamericano o el genocida Hitler o Stalin está rodeado por un círculo de asesores, consejeros o ministros, que se hace cada vez más cerrado y que le cuenta al gobernante lo que ellos creen que el gobernante quiere que le cuenten, en ello reside su poder.  Y claro en el caso de los líderes populistas, ese círculo íntimo, se inventa una historia según la cual el pueblo adora al líder y convencen al líder que ellos y sólo ellos saben lo que el pueblo necesita.  Entonces el líder se apropia de lo que le dice su círculo íntimo y lo convierte en su doctrina.

Y no podía faltar en un régimen tan personalista como el de Uribe que su círculo íntimo lo fuera convenciendo que era el líder perfecto, infalible e indispensable.  Se inventaron la “doctrina de la seguridad democrática” que 20 años después los discípulos de este mesiánico líder siguen tratando de vender.  Con ese discurso lograron ganar la reelección con 64% de los votos.  Para justificarlo, recurrieron a la post verdad.  Los falsos positivos no existieron ¿esos muchachos no estarían cogiendo café?  Esa lapidaria frase de Uribe no fue una ocurrencia del momento.  Yo apostaría a que cuando surgieron las primeras informaciones de los falsos positivos, los asesores de mister president hicieron unos “focus groups” en donde alguien dijo “no estarían cogiendo café” y el concepto pegó, porque muy seguramente ese era el sentipensamiento de muchos compatriotas.  Pero las pruebas se volvieron irrefutables, entonces tenía que aparecer la segunda post verdad, que ha sido la del uribismo desde entonces, “Uribe no sabía, Uribe no dio la orden”.  Y esa frase se volvió el comodín.  No sabía que a Yiddis y a Teodolindo les dieron unas notarías, no sabía que en las elecciones de 2006 los paramilitares habían jugado un rol fundamental, no sabía que Luis Carlos Restrepo se estaba inventando falsas desmovilizaciones y tampoco sabía ni le dio ninguna orden al abogado Cadena.  Raro de un personaje que en los consejos comunitarios regañaba porque le habían informado que un escusado de la escuela estaba sucio.  No extraña entonces que hoy en día el movimiento que sigue al mesías de la extrema derecha que se llama disque “centro democrático” se apoye en dos posverdades, “Uribe es inocente” y “Petro no va a entregar el poder”, ninguna de las dos tiene absolutamente ninguna validez si no es porque se han convertido en la máxima fundamental del rebaño que sigue al líder. En este caso, el concepto que expone Finner es evidente, había alrededor de Uribe un grupo cercano de consejeros y conciliábulos, como José Obdulio Gaviria, Fabio Echeverry y Fernando Londoño, pensadores de la extrema derecha que le escribían un libreto que él siempre ha interpretado a la perfección y que sus borregos repiten como cacatúas, aún hoy en día.

En el otro extremo está el mesías del progresismo quien, desde su campaña presidencial en 2022 se ubicó en lo que Daniel Samper Ospina ha llamado socarronamente el Petroverso que es un universo en el que prevalece la post verdad por encima de cualquier consideración o análisis de la realidad.  Y cada vez se hunde más en ese mar de mentiras y falsas interpretaciones de la realidad.  No vale la pena entrar en detalles.  Petro sabe que cuenta con una barra brava dispuesta a defender todas sus barbaridades y a ejercer un desaforado sicariato digital contra quien tan sólo haga la pregunta ¿es eso cierto?  Llega a tal extremo el petroverso de la post verdad que hasta los propios miembros de su gobierno desautorizan sus bestialidades sin que eso conmueva sus fieles borregos, que todo le creen.  En este caso no hay círculo pensante.  Todos los pensantes que a él se han acercado han salido despavoridos; y los que no, han sido desplazados por seguidores radicales que se tragan enteras todas las creaciones de las alucinaciones del mesías de la izquierda y que se dedican a construir las falsedades que nutren el petroverso mientras aseguran su futuro con los recursos del Estado, repartiendo puestos a cambio de votos y apropiándose de cuánto peso les pasa por delante.  Y el mesías mintiendo, tergiversando y calumniando.

Afortunadamente la sociedad tiene como enfrentar a la post política de la polarización y a los seguidores de los mesías de los extremos.  La cordura, la sensatez y sobre todo un regreso a la realidad son las armas.  El contexto, una propuesta política que se base en decir siempre la verdad, en evitar los calificativos denigrantes del adversario, en intentar convencer para vencer.  Una propuesta que no busque culpas sino soluciones a los problemas, una propuesta que no busque dividir y excluir sino sumar e incluir.  Esa propuesta se puede apoyar en una ideología progresista o libertaria, siempre y cuando no recurra a la post verdad para sustentar sus argumentos.  A esa propuesta yo la llamo una propuesta de centro, y los extremistas de la post verdad la llaman una propuesta tibia, para desacreditar a quien la ofrece.  Si queridos lectores estoy de un subido y convencido fajardismo.

#Fajardo Presidente

Juan M Urrutia, agosto 28, 2025


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