
Funerales de Estado
Este comentario seguramente irritará a muchos lectores y a muchas lectoras. El lunes le dediqué esta página a un joven sacrificado por el odio. En señal de duelo, decidí no publicar sino hasta después de su entierro.
Debo confesar, con dolor, que me parece que ha sido un error y tal vez un horror el haber organizado el espectáculo que la familia de Miguel Uribe, el Centro Democrático, los canales privados de televisión y la radio montaron. Fue exagerado, a mi parecer sobraron discursos y canciones. No pienso que fuera el momento para discursos acusatorios.
Sobró, por encima de todo el discurso del reo condenado Álvaro Uribe, leído por uno de sus discípulos. Pendenciero, acusatorio. Sobró y sobrará el intento del Centro Democrático de explotar el terrible magnicidio para fortalecer una debilitada e insípida plataforma electoral, basada en el odio y la descalificación.
Sobró la transmisión en directo, los insistentes comentarios de los que preguntaban, de mala leche, por la ausencia del presidente y de los miembros de su gobierno. Durante la larga transmisión, nadie les contó a los colombianos que el presidente, que lectores y lectoras saben que desprecio, en un gesto amigable poco característico en él, había mandado a preguntar a la familia y que fue la familia la que dijo que preferían que ni él ni ningún miembro del gobierno asistiera. Sobraron los gritos de barras organizadas que cantaban al unísono “Miguel no murió, Petro lo mató”, eso no es espontáneo, es un discurso de odio promovido por el Centro Democrático.
Desde una esquina el Uribismo, enfurecido por la sentencia condenatoria contra el mesías, vuelve con el discurso del expresidente para quien aquellos que ensalzan su magnífica obra de gobierno son los verdaderos patriotas y quienes se han atrevido a criticar los negocios de sus hijitos, la parapolítica, la yidis política, los falsos positivos, las chuzadas y todas las barbaridades que caracterizaron el gobierno de la seguridad democrática son narco terroristas y traidores, encabezados hoy en día por el presidente Petro, el expresidente Santos y la juez que se atrevió a condenar al caudillo.
Y desde la otra esquina el Presidente desaforado y bajo no se sabe que influencia utiliza cada ocasión que puede, para fomentar el discurso de odio, los que le siguen ciegamente son el Pueblo y quien tan siquiera pregunte por algún detalle de la orgía de corrupción, amiguismo y clientelismo en que se ha convertido el gobierno del Cambio, son oligarcas, esclavistas, fachos y asesinos.
Quedamos de relleno de ese terrible sándwich quienes pensamos que el magnicidio de Miguel Uribe debería haber sido el momento bisagra, en que los líderes al llegar al punto de inflexión a la Y en la ruta, hubiesen escogido el camino de la moderación, de la construcción en lugar del odio y la destrucción. Y lamentablemente el montaje de las exequias de Miguel Uribe se prestó para lo segundo. Las voces que más sonaron, las voces que más transmitieron unos medios que hipócritamente llamaban a la moderación fueron la más viscerales, las más extremistas. Repitieron hasta el cansancio la descalificación, la insinuación de culpa, que transmitió el discurso de Uribe y de sus candidatos de pacotilla. Repicaron las airadas respuestas de presidente y de sus borregos. Del discurso de moderación apenas una mención.
Los Intocables
Luis Eduardo Llinás el desconocido todopoderoso del gobierno Petro es el encabezado de un muy asustador artículo publicado por María Jimena Duzán en la revista Cambio.com el 27 de julio de 2025. Este es el link del artículo, que es sólo para suscriptores:
https://cambiocolombia.com/poder/luis-eduardo-llinas-el-descosido-todopoderoso-del-gobierno-petro
“Entre tanta pelea diaria, el presidente Petro parece no haberse dado cuenta de lo que está sucediendo en la Dian desde que, el pasado 29 de enero, nombró a Luis Eduardo Llinás en la dirección de esa poderosa entidad. Este contador de Ciénaga de Oro, ahora todopoderoso en el Gobierno, es muy cercano a Nicolás Petro, el hijo presidencial problemático al que la Fiscalía ya acusó por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos” (Duzán María Jimena, Cambio.com, julio 27, 2025).
Se suma este nombre a los de Armando Benedetti, Alfredo Saade, Carlos Ramón González, Juliana y Verónica Guerrero, Ricardo Roa y Julián Caycedo, y finalmente Laura Sarabia, los intocables del gobierno Petro.
Sin embargo, Llinás es el “niño diferente” del combo del cambio. A diferencia de los excesos de sus compañeros de pandilla, Llinás come callado. Ha logrado mantener un bajo perfil y solamente esta semana, y únicamente para los que leemos a María Jimena o escuchamos sus podcasts, Llinás era un ilustre desconocido. Lo que describe el artículo de Duzán, espanta. Con su nadadito de perro, a la sombra, Llinás ha ido colocando su gente, y la de su amigo y padrino, el hijo que Petro no crio, en posiciones claves en la DIAN, mientras desde su otra chamba acumula información sobre amigos y enemigos, la de unos para atacar cuando sea necesario, y la de otros para esconder fechorías y manotazos al patrimonio de la Nación. Lo único que no me suena del artículo de María Jimena es que eso esté sucediendo a espaldas de Petro. Claro que no. Petro sabe, y lo tiene ahí a propósito. Desde la DIAN Llinás ha creado una estructura que en la medida de lo posible y si se lo permitimos, Petro y sus secuaces intentarán utilizar para perpetuarse en el poder, con el apoyo de siniestras organizaciones.
Última Hora

Al cierre de esta edición, RCN Television, informa que el gobierno del Cambio le ayudó al intocable Carlos R González a conseguir la residencia en Nicaragua. Petro lo niega, RCN presenta la cédula de residencia de González expedida por la dictadura nicaragüense y la carta de la embajada de Colombia enNicaragua pidiendo al apoyo del la dictadura para el intocable. La cédula de ciudadanóa está fechada el mismo día en que salió la órden de captura del intocable.
