Progres a toda máquina

La Silla Vacía publica hoy domingo este interesante cuadro. Muestra muchas cosas, pero sobre todo muestra cómo se parecen los progresistas. La similitud entre las denuncias que tienen al presidente del gobierno del Reino de España contra la pared y lo que muestra este cuadro son absolutas. Funcionan exactamente igual. La rosca dedicada a asaltar las arcas del Estado es en ambos casos el más íntimo círculo del gobernante, llamese Sánchez o Petro. El combo de Verónica tiene poco que envidiarle al de Begoña. Y el combo de la campaña nada que envidiarle a la «banda del peugeot».

Esto es en lo que se convirtieron unos movimientos que despertaron la esperanza de los votantes. El PSOE español y el Pacto Histórico han andado los mismos caminos, golpe a golpe, verso a verso, como el poema. Lo malo es que los golpes son actos de corrupción y raponazo y los versos discursos insulsos e incendiarios.

En el caso español se juntaron Begoña, la mujer del presidente, Luis Ávalos, Koldo García y Santos Cerdán, y formaron lo que ha sido descrito por los medios independientes y la oposición una banda criminal dedicada a saquear las arcas del Estado.  Ávalos, Koldo y Cerdán, todos acusados de corrupción por las autoridades judiciales españolas,conforman, con Sánchez, lo que ha sido llamado el grupo de los 4 del Peugeot. En un peculiar «road trip político», Pedro Sánchez recorrió en 2016 la geografía española en un modesto Peugeot junto a tres compañeros de partido: Koldo García, José Luis Ábalos y Santos Cerdán.  Cuatro hombres, una misión: resucitar el PSOE desde las bases, conquistar el relato y preparar el asalto a la secretaría general tras su forzada dimisión; y luego a por la plata, por todos los medios.

En el caso colombiano se necesitaría una buseta para meter a Nicolás, el hijo que Petro no crio, a Benedetti, a Laura Sarabia y su hermano, a Carlos Ramón González, prófugo de la justicia, a Guillermo Jaramillo y su esposa, a Nerú, a Eva Ferrer, a Manuel Grau y a Xavier Vendrell, a Euclides Torres, y a Ricardo Roa y su compañero Julián Caicedo por dar los nombres de los más cercanos beneficiarios de la bondad del presidente.  De esos, 10 fueron cuadros fundamentales de la campaña, se sumaron Roy Barreras, Gustavo Bolívar, y el pastorcito mentiroso para conformar lo que llamaré los 13 de la buseta. 

El profesor de yoga y otras artes Nerú, la esposa del carnicero de la salud, Guillermo Jaramillo, Euclides Torres y el mozo del presidente de Ecopetrol, Julián Caicedo por ahora son sólo beneficiarios, en cuanto a los tres españoles de la nacionalización exprés no se ha probado, sino que han mamado del producto de los favores presidenciales.

Cambio que uno diga cambio, cero y en cambio corrupción, tráfico de influencias y amiguismo todos.

Pedro Sánchez, es una mentira, dice Carlos Cuesta autor español, en su libro El Gran Impostor.  ¿Les suena a un tal Gustavo Petro?  El relato de su vida de estudiante, de guerrillero y de “constituyente” tiene más huecos que un queso suizo o un condón de fique.  Y para recoger las mentiras, calumnias, falsas acusaciones y falaciosas interpretaciones de su fracaso como gobernante se requiere de un sofisticado paquete de inteligencia artificial y tal vez no alcance.

Esta semana es posible que comience la caída de Pedro Sánchez.  El sistema político colombiano no esta diseñado para derrocar gobiernos ineptos.  Ese sería un útil cambio a la constitución, la destitución de todo el gobierno y la convocatoria a nuevas elecciones,  si el presidente no cumple con su plan de Gobierno, si ese fuese el caso, ya habríamos tenido elecciones para reemplazar al mentiroso, protector de la criminalidad y de la corrupción.

Lástima.  Debemos, eso sí, encontrar un líder que convoque a la unión de todas las fuerzas defensoras de la constitución y de la institucionalidad para derrotar a un Gustavo Petro que las quiere vulnerar apoyado en sus nuevos cómplices, las bandas criminales y en seres tan deleznables como Saade y Montealegre, para asegurar que los 13 de la buseta y sus beneficiarios sigan mamando hasta secar la ubre del Estado colombiano.  Colombia necesita superar la pesadilla progresista en 2026, porque si esos bandidos se quedan no quedará nada.

Los 8 de la tarima

Por Juan Manuel Urrutia.


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