La Calle

Paseo Bolívar minetras Petro hacía su alocución. La Silla Vacía.

Empezaron en 2021.  Se tomaron la calle, incendiaron, rompieron, asesinaron, bloquearon.  Demostraron entonces su innegable capacidad de organización y su total y absoluto desdén por la ley.  Había, es cierto, inmenso descontento y lograron movilizar a miles de jóvenes.  Ese episodio que ellos mismos bautizaron como “el estallido social” creó el momento para una campaña presidencial que se construyó desde la trampa por un candidato que no era candidato y que con recursos por los que nunca rendirá cuentas,desarrolló aprovechando el sueldo y los privilegios de senador.  Ya oficialmente en campaña construyó una “alianza” basada en el todo vale, le entregó el alma al diablo según uno de sus áulicos.  La trampa fue la constante.  Las malas compañías se afianzaron.  Y ¡ganaron!  Pero para gobernar no estaban preparados.

A las tres y treinta de la tarde del 20 de mayo, el paseo Bolívar en Barranquilla era un hervidero.  Una combinación de innegable lealtad en las bases, la capacidad de movilización de los sindicatos cooptados por Petro y los recursos de nuestros impuestos hábilmente gestionados por el imputado ministro de Interior, llevaron a miles de simpatizantes a “la calle” del 20 de mayo.  Petro había convocado una manifestación o marcha o no sé qué y los bautizó “cabildo abierto”.  Petro volvió a llegar tarde, pero esta vez el retraso, fue cuidadosamente planeado.  EL propósito era que la intervención del presidente, que él convirtió en alocución presidencial, obligando así a los canales privados a transmitirla, empezara en horario triple A, porque eso a las tres de la tarde no lo ve nadie.  En la costa no dan lechona, pero hay varias imágenes de los puestos en donde se distribuían los ¿refrigerios?, pagados por alguna entidad del Estado.  Al lado del paseo Bolívar estaban estacionados los buses, cientos, que llevaron al “pueblo”.  La verdad cuando el presidente dijo “el pueblo ha hablado”, el paseo Bolívar ya estaba medio desocupado y la gente lo que habló fue “gracias por el paseo, la comidita, la camiseta y el sobrecito”, porque a eso fue que fueron.  No se puede negar que entre acarreados y sindicalistas ahí estaban las bases petristas, los que le perdonan todo, como dijo un asistente al cabildo “mientras el tipo esté limpio, y Petro está limpio, no nos importa loque hagan los apóstoles, hay apóstoles buenos y apóstoles malos”.

Ayer se completaron 1018 días de un fracaso de proporciones que nadie esperaba.  Se puede decir, sin lugar a dudas, que todos y cada uno de los colombianos, están peor que el día en que Gustavo Petro y su banda criminal llegaron a la Casa de Nariño.  Petro prometió el cambio, prometió que iba a hacer las reformas que esos jóvenes que movilizaron en 2021 exigían.  Y ha incumplido cada una de esas promesas.  Pero, el discurso todo lo niega, todo lo justifica, todo lo tergiversa.  Lastimosamente no queda más que el discurso.

En el lugar de la manida Paz Total no quedan más que trescientas mil hectáreas de mata de coca, el mayor volumen de exportaciones de cocaína de la historia y la total desarticulación de las fuerzas armadas y de policía, ya incapaces de enfrentar a las bandas criminales fortalecidas por el apoyo del gobierno de Petro.

En lugar de la manida transición energética no quedan más que la amenaza de un apagón, la escasez de gas y la caída en picada del valor y de los ingresos de Ecopetrol.  Hoy mismo, tras más de mil días en el cargo el flamante presidente de Ecopetrol, investigado y pronto, esperamos, impugnado por sobrepasar los topes en la campaña Petro presidente 2022, que claro Petro no quiere que se investigue, el señor Ricardo Roa anuncia que ahora sí, el gobierno le va a meter el acelerador a los programas de generación con fuentes renovables (sol y viento).  En el proceso de los 1018 días de gobierno una empresa se vio forzada a declararse en quiebra, ley 580, y varias más salieron a perderse.  Todos los proyectos que con bombo ha inaugurado Petro se iniciaron en administraciones anteriores a las suya

Los colombianos menos favorecidos hacen colas cada vez más largas para acceder a los prestadores de servicios de salud y esperan meses para que les entreguen las medicinas que requieren.  Pero el discurso aguanta todo.  Y mientras se roban los recursos que el ministro le niega a los colombianos, siguen hablando de reformas.  Quienes se creyeron más favorecidos, los financiadores ilegales de la campaña de Petro, los maestros de FECODE, están desesperados porque su privilegiado sistema especial de salud ha sido saqueado por el petrismo.

La reforma de la educación consistió en despojar a los estudiantes de los estratos más bajos de único medio que les permitía acceder a la educación superior.  Nada más.

Fracasó en sacar adelante la prometida reforma laboral por obedecer ciegamente a las imposiciones de las centrales obreras que son las que le acarrean los borregos a sus manifestaciones. 

Ha intentado por todos los medios de detener el progreso de Bogotá y de Medellín porque no votaron a los candidatos de su pacto de delincuentes.

Y de la gran promesa, la lucha contra la corrupción, ni qué decir.  Ha sido el gobierno de Petro el más corrupto de la historia de Colombia.

Ante todo eso ¿qué queda?  Volver a la calle.  Volver a organizar al pueblo, pero esta vez con los impuestos de los colombianos. 

Entendamos Petro ya es consciente que no sabe gobernar y se va para la calle a incendiar el país a ver si así logra tapar el sol con las manos, con arengas de revoltoso, ni siquiera de revolucionario, porque a él no le da para ser revolucionario, es un pinche revoltoso de zapato Ferragamo, mansión estrato catorce en Santana de Chía mantenido por el Estado desde hace más de 20 años.

Petro y sus cómplices en las centrales obreras y los directivos de FECODE que deben estar mamando de la corrupción del estado, pretenden convocar e instrumentalizar a los borregos del Pacto para tapar el desastre de su gestión y de su permisividad con la corrupción de la que es dudoso que no esté sacando tajada.

Eso los verdaderos colombianos lo sabemos, y nole permitiremos que se salga con la suya.

Cucharadita: Un nadador griego, Kristian Gkolomeev, que en su mejor actuación había quedado quinto en los en los juegos olímpicos de 2024 se unió en enero a un nuevo programa los “Enhanced Games” que yo traduciría en los juegos “emberracados”.  En febrero batió la marca mundial de los 50 metros libres.  La característica de los tales juegos es que los atletas pueden usar substancias prohibidas y hasta, en este caso, trajes de baño prohibidos para mejorar su rendimiento.  Zambomba.


Deja un comentario