
No me gusta celebrar el día del padre, he criticado la celebración del día de la mujer porque se ha convertido en una fecha de protestas y actos vandálicos de las feminazis de todos los pelambres. En cuanto al día de la madre, pienso que la mejor y única celbración posible es darle gracias a la mamá por ser, se lo merece. Uno de los fracasos de las políticas púbicas en Colombia es que las mujeres son las mayores víctimas de la violencia intrafamiliar y que la mayoría de ellas sson mamá. No es sorpresivo que el día de la madre sea uno de los más violentos del año porque los misóginos creen redimirse siendo buenos hijos, ese día, y acaban «pelando el cobre».
Hace unos días en un almuerzo, estabamos dos hijos y dos nietas de mi mamá. La sobremesa fueron una serie de anécdotas de nuestra infancia en las que sobresalieron muchos «cuentos de Tita». Recordando esas anécdotas le doy gracias a la vida por haberme dado esa mamá, y le deseo a las mamases lectoras de La Cucharada, que sus hijos y sus hijas tengan ese mimo sentimiento.

Juan Manuel Urrutia V,