
Mientras yo me bato con el bloqueo tratando de recordar episodios haitianos, Carlos Torres produce estas joyas, que copio de Elmolinonline Substack. A él gracias
¿La irán a deportar?
La representante Maxine Waters arremetió este fin de semana contra el presidente Donald Trump, Elon Musk y la primera dama Melania Trump en un encendido discurso en su estado natal, California. En particular, Waters criticó las deportaciones masivas de Trump y atacó su cuestionamiento del derecho a la ciudadanía por nacimiento.
Subiendo el tono, sugirió que el estatus migratorio de la primera dama también debería ser examinado con el mismo rigor, según reportó Page Six. “Él quiere anular el hecho de que la Constitución permite que quienes nacen aquí, incluso si sus padres son indocumentados, tengan derecho a permanecer en Estados Unidos”, dijo Waters a una multitud. “Si él quiere empezar a buscar con lupa a quienes nacieron aquí y cuyos padres eran indocumentados, tal vez debería mirar primero a Melania”.
Sin embargo, Melania no obtuvo la ciudadanía por nacimiento. Nació en Eslovenia, entró a EE.UU. como modelo con una visa H1-B, y obtuvo la ciudadanía tras casarse con Trump en 2006.
Pero sí hubo unas irregularidades que hoy día le arruinarían la vida a cualquier otro. Investigación de la Associated Press::
“La esposa del candidato presidencial republicano, quien a veces trabajaba como modelo usando solo su nombre de pila, ha dicho a través de un abogado que llegó por primera vez a EE.UU. desde Eslovenia el 27 de agosto de 1996 con una visa de visitante B1/B2, y luego obtuvo una visa de trabajo H-1B el 18 de octubre de 1996.
“Los documentos obtenidos por la AP muestran que fue pagada por 10 trabajos de modelaje entre el 10 de septiembre y el 15 de octubre, durante un periodo en el que su visa le permitía estar en EE.UU. y buscar trabajo, pero no realizar trabajos remunerados. Los documentos examinados por la AP indican que esos trabajos estarían fuera de los límites permitidos por su visa.
La representante Waters también criticó fuertemente el alcance del gobierno de Musk como jefe del DOGE, declarando: “No vamos a permitir que Elon Musk, su copresidente ni nadie más destruyan la Constitución de los Estados Unidos”.