
Otra vez al alimón, con Carlos Torres. Yo me ocupo de Petro y él se ocupa de Trump
El uno promete sin cumplir, el otro cumple hasta lo que no prometió
Petro
El estupro tiene cuatro definiciones en el diccionario de la RAE, de las cuales escojo dos:
- Coito con persona mayor de 12 años y menor de 18, prevaliéndose de superioridad, originada por cualquier relación o situación.
- Antiguamente, coito con soltera núbil o con viuda, logrado sin su libre consentimiento.
Wikipedia, citando una sentencia de una instancia judicial en Buenos Aires Argentina lo define como “un delitosexual que se produce cuando una persona, generalmente mayor de edad, tiene acceso carnal (penetración) con una persona adolescente, que da su consentimiento a base de engaño o abuso de superioridad sobre aquella persona
En el refranero popular, es “prometer para meter y después de haber metido no cumplir lo prometido”
Mientras, los colombianos, las colombianas, los extranjeros y las extranjeras nos asombramos con el escándalo del día, ya sea el de los contratos de INVIAS o el de la estructura diseñada por los amiguitos de Laurita la milagrosa para saquear los pocos recursos que el gobierno del cambio le va dejando al sistema de salud que se suman a las andanzas del super ministro Benedetti y al desfalco de la UNGRD el presidente discursea y van surgiendo los “arrepentidos”. Y la frase que más se les oye es que Petro no cumplió.
El nuevo medio de comunicación de aspirante a tirano de pacotilla es la usurpación de los derechos de los televidentes a quienes somete a transmisiones obligatorias de su “consejo de ministros”.
Yo fui secretario del consejo de ministros del gobierno de Belisario Betancur, años más tarde me senté en el mismo salón en varias oportunidades durante el gobierno de Andrés Pastrana. Y eso, mis amigos era un asunto serio. Se vestía con dignidad. Se analizaban los asuntos importantes, los ministros llevaban información bien preparada y se tomaban decisiones, en fín se gobernaba.
El espectáculo que ha dado el gobierno de Petro en dos ocasiones ha mancillado el salón del consejo de ministros y ha degradado la institución. Los asistentes se ven sucios, tapados, no vestidos. El presidente habla estupideces durante horas. Los asistentes no son ni siquiera capaces de presentar los asuntos de sus carteras. Reconozco que en medio de ese horripilante espectáculo sobresalió la doctora Gloria Miranda que le devolvió la jerarquía así fuese por un instante, a la institución, con su impecable y articulada explicación de la promesa del día ante la estupidez de las redes sociales en donde los comentarios se centraban en su aspecto físico. Lo malo es que apesta a promesa, porque lo que ofrece exige un detalle y cuidado en la ejecución y una logística impecable que es algo que el gobierno de Petro no ha logrado.
Y aquí aterrizo en las definiciones del comienzo. Se puede sostener sin temor a equivocarse que el candidato Petro prometió para meter 11 millones 300 mil votos en la urnas y después de haber metido no cumplió, ni cumplirá lo prometido; porque a él lo de cumplir no se le da; a él se le da lo de prometer, meter y discursear.

Trump

Nada nuevo en discurso de Trump al Congreso
Reivindica las medidas de su administración, culpa a Joe Biden y a los indocumentados por todos los males del país
Uno de los momentos más notables durante el reciente discurso del presidente Donald Trump ante ambas cámaras del Congreso fue la expulsión del representante demócrata por Texas, Al Green, quien interrumpió el discurso en sus primeros minutos al gritar que Trump no tenía un mandato para recortar programas de seguridad social, específicamente Medicaid. El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, ordenó al sargento de armas que retirara a Green del recinto, acción que fue aplaudida por los legisladores republicanos, en un claro reflejo de la profunda polarización que afecta a Estados Unidos.
Tímidamente, los demócratas manifestaron su descontento de diversas maneras. Algunos portaron carteles con mensajes como «No King!» y «Save Medicaid», mientras que otros, como las representantes Melanie Stansbury y Jasmine Crockett, abandonaron la sala durante el discurso. La congresista Rashida Tlaib sostuvo un cartel que decía «No al rey», y otros legisladores llevaban camisetas con la palabra «Resistir».
Se produjo un breve altercado cuando el representante republicano Lance Gooden arrebató un cartel de protesta a la congresista Stansbury y lo lanzó al aire. A pesar de las expectativas de interrupciones más agresivas, la oposición demócrata se mantuvo relativamente moderada, con algunas protestas visibles pero sin mayores incidentes
Si alguien esperaba un ramo de olivas, no fue éste el momento. En su discurso, Trump criticó duramente a los demócratas, afirmando que «no hay nada que pueda decir o hacer que les guste» y calificándolos de «una pandilla de locos de extrema izquierda». Los republicanos recibieron al presidente con entusiasmo, riendo, aplaudiendo y coreando «USA». Trump defendió sus políticas, incluyendo los aranceles que, según él, eran necesarios para proteger la economía estadounidense, y mencionó que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, estaba dispuesto a negociar, aunque no proporcionó detalles específicos. elpais.com
El presidente también expresó su apoyo a las deportaciones masivas, acusando a su predecesor, Joe Biden, de permitir la entrada de 20 millones de indocumentados en cuatro años, entre los cuales, según Trump, se encontraban cientos de miles de criminales violentos. Estas afirmaciones fueron recibidas con escepticismo por parte de los demócratas, quienes cuestionaron la veracidad de las cifras presentadas.
En resumen, el discurso de Trump reafirmó su intención de continuar implementando su agenda de derecha, mientras que la respuesta demócrata evidenció una oposición débil, pusilánime, fragmentada y sin una estrategia clara para contrarrestar las políticas del presidente.
Protestas y tensiones marcan el discurso de Trump en el Congreso

Carlos Torres