Petrocracia

Badera colocada en Chicoral que apareció en la alocución televisada del domingo 25

La Tentación Totalitaria

“Y este nuevo comienzo de la patria colombiana, ojalá latinoamericana y caribeña, es el comienzo de una democracia real y viva y multicolor.”  Dijo Gustavo Petro convocando a una gran movilización ante un grupo de acarreados en Chicoral, Tolima en un elucubrado discurso. 

En ese discurso, retransmitido como alocución presidencial el domingo 23 de febrero a las siete de la noche por todos los canales de televisión Gustavo Petro demostró que su “democracia real viva y multicolor” es un sartal de soberanas estupideces inconexas y totalmente alejadas de la verdad. 

Recogiendo las tesis del partido comunista, que siempre apoyó a los narcotraficantes de las FARC, Petro culpa al Pacto de Chicoral del inicio del narcotráfico en Colombia.  Los mamertos son así, reescriben la historia y luego convierten la mentira en dogma.  Así hicieron con el pacto sicarial del M19 con pablo Escobar para asesinar a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia en 1985, pretendiéndolo presentar como una acción insurgente.

Es cierto que el pacto de Chicoral frenó la minifundización del agro colombiano para favorecer la consolidación de la agroindustria que ha sido uno de los motores del desarrollo del Colombia.  Para los mamertos ante la ausencia de oportunidades a los campesinos no les quedó más que dedicarse a sembrar coca.  Falso de toda falsedad, el narcotráfico en Colombia nace con los contrabandistas guajiros que se dedicaron a exportar marihuana producida en los departamentos de Cesar, Guajira y Magdalena, la llamada “bonanza marimbera”; luego llegaron los “empresarios” antioqueños, que empezaron transformando la coca peruana y boliviana y comercializando la cocaína que se producía en esos países.  La expansión del cultivo de la hoja de coca llegó cuando los hermanos en armas del presidente Petro, las FARC descubrieron que el narcotráfico era mejor negocio que la extorción y el secuestro y el sicariato que era a lo que a lo que se dedicaba el M19.

La gente cree que la frase “el whiskey es más dañino que la cocaína y el cigarrillo más dañino que la marihuana” es una de esas idioteces que se le ocurren a Petro cuando está bajo el efecto de uno, otra u ambos.  Se equivocan, Petro expresa en esa frase su compromiso con los narcotraficantes de defenderles el negocio.  El clan de golfo y el ELN son mejores aliados e interlocutores que los comerciantes legales y organizados.  Lo de la Paz Total es una cortina de humo para esconder la realidad, Petro pretende convertir a los narcotraficantes en aliados de su demencia.  Prueba de ello es que toda la operación de las fuerzas armadas en El Catatumbo está concentrada en aniquilar a las disidencias para entregarle el control territorial al ELN y a Maduro para que desde ahí se prepare el “ejército” insurgente que saldrá a defender al gobierno progresista.

La presencia de la bandera del M19, con la proclama Petro Presidente 2026 – 2030 no es circunstancial.  Se explica porque Petro quiere revivir la alucinación de “entrar con fúsiles tanques, guerrilleros y centenares de miles de personas” para tomarse el poder, como lo dijera en una entrevista cuando era representante a la cámara.  Esa es la movilización ciudadana que propone Petro cuando acusa a las oligarquías, a la clase política tradicional, a los medios de comunicación de estar coaligados para no dejar pasar las reformas del gobierno del Cambio. 

El nombramiento de un general “petrista”, al mejor estilo de Diosdado Cabello en Venezuela, como ministro de defensa busca minar el prestigio y el mando de la cúpula militar y reemplazarla por un generalato decidido a participar de los beneficios de un régimen autoritario, corrupto y cocalero.

Y como todos los lideres populistas, para lograr su cometido se rodea del lumpen de la clase política, véase Armando Benedetti, Roy Barreras, y demás saqueadores profesionales.

Sí, el discurso de Chicoral, más que ser otra diatriba sin sentido, es el anuncio de la tentación totalitaria que consume, como la cocaína y el licor a Gustavo Petro Urrego.

Creo que me acabo de ganar el calificativo de facho y el de nazi.  Sólo les recuerdo que soy de extremo centro y que estoy convencido que la única y verdadera salvación de Colombia es hacer como dijo, y no cumplió, López Michelsen, mandar a los expresidentes, a todos, Gaviria, Samper, Pastrana, Uribe, Santos y Duque al zaguán de los muebles viejos a donde tenemos que asegurar que vaya a dar Petro el 7 de agosto de 2026 cuando haya entregado el poder, por las buenas o por las malas.  La portera del zaguán podría ser Laurita la milagrosa que se le apunta a cualquier chamba.


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