
En reciente entrevista con el diario argentino Clarín, el presidente Petro trató de compararse con Javier Milei, diciendo que a él en la cumbre del G20 en Río lo habían aplaudido más que a Milei. Como los lectores de la Cucharada saben, una de mis fuentes favoritas es la revista EL Economist que considero bastante independiente y si se quiere objetiva, aunque no duda en expresar sus favoritismos. Petro gozó del apoyo inicial del Economist que como todo petrista inteligente está en remisión. Las dos últimas columnas del Economist sobre el presidente de los colombianos se refieren al fracaso de la paz total y a los escándalos de corrupción en que está sumido el gobierno de Petro. El 28 de noviembre, el Economist publicó un artículo que resume una entrevista que le hicieran al presidente argentino Javier Milei. EL 6 de diciembre la misma revista publicó otra columna, esta vez titulada Las lecciones de Milei para Trump. En ambas columnas el Economist no tiene más remedio que aceptar que contra los pronósticos, de muchos, incluidos ellos, Milei algo está haciendo bien y que las cosas le están resultando. Milei uno Petro cero.
Desde el comienzo de su mandato, ya hace 28 eternamente largos y caóticos meses, Gustavo Petro ha tratado de posesionarse como líder progresista de talla mundial y como nunca logra lo que se propone, pues se ha ido convirtiendo a punta de discursos elucubrantes en payasito de los foros internacionales. Muchos pensamos que no se podía tomar en serio a Javier Milei cuando empezó con su grito de ¡viva la libertad carajo!, su alegoría de la motosierra, sus violentas críticas a la izquierda, los zurdos de mierda, les decía; y a la clase política progre, de Argentina y de donde fuera; y, cuando se presentaba negando que el cambio climático sea causado por el hombre, pérfidamente anti feminista y en contra todo lo que sonara u oliera a lo que llaman el “wokismo”. Hoy en día, Petro, como dije es el hazme reír de cuanto foro y Milei el invitado de lujo a toda reunión importante, convirtiéndose en un líder significativo de la derecha mundial. Milei dos Petro cero
Yo me he declarado en esta columna como perteneciente a eso que ha sido llamado el extremo centro. No es raro que los zurdos digan que el centro no existe, que los que son de centro son en realidad de derecha, los petristas no nos bajan de uribistas enclosetados, y tampoco es raro que la gente de derecha sostenga, como Milei, exactamente lo mismo, pero pal otro lado, que la gente de centro somos zurdos enclosetados.
Sea lo que fuere, yo nunca fui capaz de votar por Petro y si hubiera sido argentino, tampoco creo que hubiera sido capaz de votar por Milei. Pero a César lo que es del césar y adiós que te vaya bien, a Colombia no le puede estar yendo peor en el marasmo de corrupción, de ineficiencia y de amiguismos que ha sido el gobierno de Petro y todo parece indicar que a Argentina le va muchísimo mejor que lo que esperábamos los ¡centristas! detractores de Milei. Esos son los hechos. A continuación, he copiado los principios que Milei propone como el decálogo para los movimientos libertarios que comienza a encabezar en el mundo, sacados del discurso que hiciera Milei en una reunión de la derecha en Italia. (Soy Liberal Libertario en TikTok)
- Mejor una verdad incómoda que una mentira confortable
- Nos importa un rábano la opinión de los políticos sobre casi todos los temas
- Nunca hay que negociar las ideas para atraer votos. EL que negocia sus convicciones se queda sin convicción y sin votos.
- Defendemos la vida la libertad y la propiedad privada.
- A diferencia de la economía, la política es un juego de suma cero. Hay que ejercer el poder para ganar la batalla cultural contra la izquierda
- La única forma de combatir el mal organizado es con el bien organizado.
- Cuando el adversario es fuerte la única forma de derrotarlos es con una fuerza mayor. La izquierda no tiene pruritos ni escrúpulos, y hay que derrotarla. No se puede ser tolerante con el intolerante
- La mejor defensa es siempre un buen ataque.
- Dar la batalla cultural desde el poder es una obligación.
- La única forma de combatir a la izquierda es desde la derecha, el extremo centro es funcional a la izquierda criminal. No hay consenso entre el bien y el mal y por eso hay que ser escéptico del concepto de centro. Nosotros defendemos una justa causa y noble.
El discurso de Milei no es menos extremo que el de Petro, tampoco es menos excluyente. Ambos sostienen que el que no piensa como ellos es el malo. Yo sigo pensando que por ninguno de los dos votaría y que debe haber un decálogo incluyente, no “inclusivo”, pero debo reconocer que el uno, Petro, es un rotundo fracaso y que el primer año del otro, Milei, ha sido exitoso. Esos son los hechos.
Frases que empiezan a componer mi lista de fin de año
Para Ana Bejarano en Los Danieles Petro es: “el presidente solitario y paranoico que insiste en partir a Colombia por la mitad o por donde sea mientras esté en pedazos y él pueda ser mesías del caos”
De Enrique Santos en Los Danieles:
“Las imágenes de los rebeldes sirios saqueando el palacio presidencial del fugado Bashar al-Assad en Damasco son casi idénticas a las que se vieron hace 21 años en Bagdad con la caída de Sadam Hussein. Difícil olvidar el derribo y destrucción de su gigantesca estatua por la turba enardecida, la imagen más simbólica de la guerra de Irak.
Retratos que se repiten a lo largo de la historia: los tiranos huyen y el pueblo entra a saco roto en los aposentos del dictador que lo oprimía. Quien quita que, más temprano que tarde, algo parecido suceda en un país vecino”.
