
Mi amigote, el gran Rafa Lemaitre, pasea y se pega unos viajes de racamandaca. Siempre nos deleita con sus crónicas que va mandando en el guasá del grupo del colegio. Esta vez se ha lucido con la crónica de su visita a Éfeso, que generosamente ha autorizado publicar en la Cucharada.
Éphesus (Éfeso)
La historia de ese sitio se remonta a 6000 años AC, pero lo que queda hoy son las ruinas de las épocas greco-romana y bizantina que incluyen un período de unos 2000 años (desde 1500 AC hasta 500 DC). Finalmente, Éfeso se abandonó completamente en el siglo 15 y perdió definitivamente su importancia.
Es llamativo que algunas ruinas han sido armadas otra vez (así sea en parte) con los pedazos que encontraron los arqueólogos. Como la mayoría de las ruinas de esa época, hay que tener en cuenta que todo esto estaba totalmente sepultado bajo tierra y los arqueólogos tuvieron que desenterrarlo (todavía andan en eso pues dicen que solo han desenterrado un 20%!!).
Éfeso tiene una parte alta en una colina donde estaba el ágora estatal restringida a los personajes importantes. Por ahí empezamos la visita, entrando por la puerta llamada Magnesiana.
Allí a la entrada hubo unos baños que incluían un Frigidarium (zona fria), un Tepidarium (zona tibia), un Caldarium (zona caliente), y un Suditorium (sauna). Imagínense, y no eran solo para bañarse sino para discutir de política, filosofía, y claro el chisme del momento. No se ve mucho en esa ruina, pero el baño era bastante complejo, con una red de tuberías de arcilla que calentaban y hacían circular aire caliente por las paredes y el aire interior. Restos de tuberías se ven por ahí.

En el ágora estatal se encontraba el bouleterion o odeion, o sea un teatro que en parte era cubierto, lugar en donde se reunía el Concejo o “Boule”.
El monumento de Memmius tiene un origen sangriento. Lo hizo construir un siglo antes de cristo Memmius, un bisnieto del dictador y héroe romano Sulla. La historia es que los ciudadanos de Éfeso estaban mamados de los altos impuestos que tenían que pagarle a Roma. Pero necesitaban un milagro para poder pelear y acabar con el dominio romano. El milagro fue que se les apareció Mithridates, el emperador del reino de Pontus en el norte de Anatolia (hoy Turquía). Mithridates era un verdadero “jodido hijueputa” que odiaba a los romanos y se la pasaba peleando con ellos para echarlos de Anatolia. Su motto era “Asia para los asiáticos” (“America First” de los trumpistas de MAGA versión Anatolia). Tal vez recuerden el cuento que es cierto de que fue Mithridates a quien se le ocurrió tratar de volverse inmune al arsénico ya que a su padre lo habían envenenado. Para lograrlo fue tomando dosis sub letales del veneno hasta hacerse inmune, práctica que aún se llama por “mithridatismo” en recuerdo de su inventor. En todo caso, el tipo tomó como bandera el caso de la población de Éfeso y allí y en otras partes mató a unos 80.000 romanos, acabando con el dominio de Roma en la ciudad. Pero pronto llegó el héroe Sulla y reconquistó Éfeso para los romanos en una batalla que ocurrió en el año 87 AC. El monumento se hizo entonces para recordarles a los ephesianos de esa batalla. En el monumento aún se ven las imágenes talladas de Sulla y Memmius.
Seguidamente estaba un edificio, el Peristylo Rodiano o Prytaneum, donde había un altar sagrado dedicado a la diosa Artemis. Es aquí en este sitio donde descubrieron enterrada una estatua de Artemis llamada “La bella Artemis” o “La Dama de Éfeso”. Se han descubierto varias estatuas de Artemis que están exhibidas en el Museo Arqueológico de Éfeso.
Hasta llegar a la puerta de Hércules, estrecha a propósito para impedir el paso de cosas grandes que pudieran traer los invasores. Originalmente tenía un arco muy decorado con imágenes talladas. Esta pieza de la diosa Nike hacía parte de ese arco. Allí en esa puerta, y cuesta abajo empieza una avenida o calle de Curetes, con cosas increíbles a cada lado: mansiones, fuentes, templos. Los Curetes eran los sacerdotes que usaban esa calle en sus procesiones. Como dato aparte, sospecho que el termino “cura” que usamos en español para los sacerdotes, viene de esa palabra de orígen griego (Kouretes).

Ahi en esa calle está la fuente o “Nymphaeum Traiani”, dedicada a Artemis y el emperador Trajano (98-117 DC.), hecha construir por el emperador Tiberio. Aquí venía la gente a recoger agua.
También está el Templo de Adriano (117-138 DC), quien visitó la ciudad en el 138 DC., hecho construir por un tal P. Vedius Antoninus Sabinus o “Quintilius”, quien era un gran ricachón de Éfeso (como quien dice el Elon Musk de Éfeso), en honor al emperador. En la entrada, en la mitad del arco hay una estatua de Tyche, la diosa de la victoria; adentro y al centro, sobre una gran puerta, hay un relieve de la Medusa. Los exquisitos relieves del dintel muestran el mito de la fundación de Éfeso y, 200 años después, añadieron estatuas de los emperadores Dioclesiano, Constantius, Maximianus, y Theodosius I; hoy solo quedan las bases con las inscripciones.
Éfeso fue famosa en su tiempo por un extraordinario templo a Artemis que está en otro lado apartado de la ciudad, y del cual no queda sino la huella. Es considerado ese templo como una de las 7 maravillas de la antigüedad. Miren como era ese templo, en un modelo que se puede ver en el internet!
Artemis (la Diana de los romanos) era la diosa de la cacería, de los animales salvajes, de la naturaleza, del nacimiento, la virginidad, cuidado de los niños, y otras vainas. La estatua es algo increíble. Tiene colgando del pecho muchos senos, o según dice algunos expertos, testículos de toro, todo representando la fertilidad.
Por cierto, que el emperador Adriano, dicen los historiadores, era un hombre de “mixed sexual interests”, eso que ahora llaman no binario, le gustaban los hombres jóvenes y las mujeres. Trató de envenenar a su esposa; fue un adúltero extraordinario. Tuvo especial predilección por un jóven llamado Antonious, quien murió en circunstancias oscuras durante un viaje con Adriano (dizque se cayó por la borda del buque donde viajaban y se ahogó). O sea, que eso de los LGBT+ es cuento muy viejo y no ha de extrañarnos que aun haga parte de la biología de la humanidad.
A otro lado de esa calle empieza un suave declive de una colina. Allí había un barrio completo de villas donde vivían los ricos. Quedan solo las paredes y sus lindos pisos de mosaico. Hay gran actividad arqueológica desenterrando ese barrio. ¡Fenomenal! Al otro lado de la calle Curetes hay muchas ruinas, incluidas las del burdel de la ciudad.
Al final de la calle Curetes se encuentra uno de pronto con lo mejor y más famoso de Éfeso. La biblioteca de Celsus ¡Nojoda, qué maravilla, se queda uno petrificado al ver eso!

Esta biblioteca fue construida en honor a Tiberius Julius Celsus Polemaeanus, quien dejó una gran suma de dinero para hacerla después de muerto. Su hijo Julius Aquila Polemaeanus llevó a cabo la construcción. La biblioteca tenía 12,000 rollos o manuscritos (papyrus o scrolls), y sirvió también como una tumba monumental de Celsus. Se hizo una cripta con su sarcófago. El interior se destruyó en terremotos o durante las invasiones de los visigodos, y colapsó totalmente después que Éfeso fuera abandonada. La fachada que vemos hoy fue reconstruida por arqueólogos austriacos en los 1970s.
La fachada tiene unas estatuas de Sophia (la sabiduría), Arete (la virtud), Episteme (el conocimiento), y de Ennoia (la inteligencia). ¡Extraordinario!
Sigue luego, allí mismo y al lado de la biblioteca, la gran Puerta de Augustus, esta si amplia, triple. Pasando esa puerta se llega a una avenida con columnas a cada lado, donde estaban todas las tiendas de los comerciantes a un lado. Ese lugar era el Tetragonos o ágora comercial del pueblo y que medía unos 154 x 112 m. Como quien dice, supongo porque no lo conozco, era el Mall Plaza de las Américas, pero de Éfeso
Seguidamente se encuentra el teatro. Uff, escalofriante imaginarse esto lleno en aquella época! Le cabían 24.000 personas (o sea que Éfeso tenía una población 10 veces mayor que esa capacidad). En la actualidad está siendo reparado. Construido en mármol, mide 145 m de ancho y 30 m de altura. Construido en la época helenística, y ampliado sucesivamente por varios emperadores como Claudius, Nerón, y finalmente Trajano en el siglo II DC. Tuvo una carpa que cubría las sillas superiores para proteger a los espectadores.
Del frente de ese teatro arranca una amplia avenida con columnas a cada lado y que llevaba al puerto. El puerto daba a un brazo del rio Caístro y que a su vez daba acceso al mar Egeo. Situación que daba gran importancia estratégica a la ciudad. Pero resulta que ese brazo del rio se fue sedimentando con el tiempo, y el puerto tuvieron que moverlo varias veces cada vez más alejado de la ciudad. Hasta que al final estuvo tan alejado que perdió su utilidad. ¿Le pasará igual a la bahía de Cartagena con el problema de la sedimentación producido por el Canal del Dique? ¡Hay una lección en esto que le pasó a Éfeso!
Por Éfeso pasaron:
- Heráclito, el filósofo “oscuro”.
- Alejandro Magno, quien al llegar expulsó a los oligarcas pro persas e instaló un gobierno democrático. El pueblo ejecutó a esos oligarcas.
- Cleopatra y Marco Antonio estuvieron un buen tiempo haciéndose caricias y quien sabe que más cositas.
- Rufus, un tocayo que era médico y escribió tratados de anatomía, ginecología, patología y que se yo que más.
- Estuvieron los apóstoles San Pablo quien escribió allí sus cartas a los corintos; y San Juan quien escribió aquí su evangelio del Nuevo Testamento.
Ahí cerca está la casita donde supuestamente acabó sus días la Virgen María. Por supuesto muy visitada por los devotos.

Por Rafael Lemaitre V. Noviembre de 2024.
Una buena colección de fotos de lso lugares descritos en esta crónca se puede encontrar en
https://traveltripjourney.blogspot.com/2013/04/ephesus-turkey.html#google_vignette
https://www.britannica.com/place/Ephesus
Nota: Las fotos publicadas son escogencia de La Cucharada y me cuidé de usar las que no tuvieran derechos de autor reservados,