
En mis tiempos de actividad profesional, en Colombia y en por lo menos 20 países de África, Asia y América Latina, regían un par premisas esenciales:
La seguridad es un elemento fundamental para el bienestar de toda la población
El Estado está en la obligación de desarrollar políticas públicas que le ofrezcan a los más necesitados acceso a la educación, a los servicios de salud de calidad y a una vivienda digna.
Luego se podía entrar a la eterna conversación sobre el papel del Estado y de los privados en la prestación de los servicios, o sobre la forma de proveer los subsidios a las poblaciones más vulnerables y muchas otras discusiones. Pero lo esencial siempre fueron, seguridad, educación, salud, vivienda.
En estas cuatro materias el fracaso del gobierno del Cambio es irrefutable y por su infinita ineptitud hace agua por todos lados.
“Hemos acelerado hasta donde podemos, pero nos coincide el acorralamiento financiero predeterminado. Por ejemplo, J.P. Morgan busca bajar nuestra calificación a como dé lugar y la castigan por mi posición frente a Palestina”, fue la frase textual del presidente en la Plaza de Bolívar. (Cambio Nov 22)
En este caso asistimos a la tormenta perfecta, el fracaso total y absoluto de la gestión del ministerio de hacienda, más dedicado a comprar votos en la Comisión de Crédito Público con los recursos de la UNGRD que a poner orden en las cuentas, ha resultado en una lamentable ejecución en el recaudo de los ingresos de la nación, al gobierno de Petro la gente no le cree y no paga los impuestos. El resultado, este año el recorte presupuestal será de 53 billones de pesos y en 2025 sería de otros 12 billones, si es que se cumplen las metas de recaudo, tema en el que, como en casi todos, el gobierno del Cambio se raja. A semejante panorama, se suma la aprobación del acto legislativo, que modifica el artículo de la constitución y cambia el Sistema Nacional de Participaciones que es el rimbombante nombre que tiene la ley que determina las condiciones para las transferencias de los recursos de la nación a los entes territoriales. El acto legislativo, con total apoyo del gobierno, que esta semana mostró su capacidad de asegurar las mayorías en el Senado de la República está a un debate de pasar a sanción presidencial y de convertirse en ley de la República.
Es decir, el sistema financiero internacional va a “castigar” a Colombia porque ha tomado una posición radical en contra del gobierno de Israel y a favor de Palestina. La advertencia de J.P. Morgan sólo tiene que ver con la heroica defensa de Palestina, y de paso de Hamas, del líder cósmico mundial universal y nada que ver con las posibles implicaciones de la ineptitud del gobierno de Petro y de su ministro de Hacienda.
No le quedan al gobierno sino los discursos y los escándalos.
¡Sonamos! diría Libertad, el famoso personaje de Mafalda.
Gabinetología versión MAGA
Matt Gaetz había sido nominado para el cargo de fiscal general y Pete Hegseth para el de secretario de defensa por el presidente electo Trump, dos puestos de extrema importancia en la agenda de MAGA. Y tienen rabo de paja. Ambos, típicos macho trumpistas tienen serias, acusaciones, Gaetz es investigado por de explotación sexual de menores de edad, y Hegseth de haber “violado” a una colega en su cuarto de hotel aprovechándose de la borrachera de ella. Un par de joyitas.
Gaetz, trumpista de raca mandaca subió como palma y cayó como coco en una semana. Trump esperaba que Gaetz usara su mandato para perseguir a los opositores y para cerrar cualquier acusación contra el presidente, especialmente todo lo que tiene que ver con los turbios episodios del 6 de enero de 2021. El departamento de justicia abrió una investigación, que no prosperó y fue clausurada, sobre una acusación de explotación sexual de una mujer de 17 años. Sin embargo, en junio de este año, el comité de ética de la Cámara que podría ser una especie de comisión de acusaciones, también inició una investigación en relación con acusaciones de mala conducta que incluyeron el uso de drogas, el pago por sexo y en un caso con una mujer menor de edad. La nominación de Gaetz produjo una airada reacción en Washington en donde ni siquiera los colegas republicanos de Gaetz se mostraron muy dispuestos a defenderlo. Uno de ellos, Markwayne Mullin, hoy en día senador, dijo que una de las razones por la que los colegas no estarían dispuestos a defenderlo es “porque todos vimos los videos que andaba mostrando en el recinto de la cámara”, en los que Gaetz hacía gala de sus proezas sexuales. Para evitar que el informe se hiciera público Gaetz renunció a su curul en la cámara de representantes. Ante la reacción negativa y la divulgación por algunos medios de las “proezas” de Gaetz, Trump y su equipo resolvieron, sin embargo, que se la jugaban toda. Hasta la mañana del jueves 21 Trump seguía llamando senadores para asegurar los votos en la confirmación de Gaetz y el vicepresidente electo Vance recorría los pasillos del senado haciendo lo mismo. Pero no le alcanzó y el mismo jueves 21 a medio día, anunció de forma lacónica el retiro de su candidatura, con una frase típica de político enredado, “no quiero que mi confirmación se vuelva una distracción para la agenda de Trump-Vance”. Muy rápido Trump anunció que en su reemplazo la candidata es Pam Bondi, quien fuera fiscal general de Florida y es una aliada de Trump de vieja data. Parece que a su paso por la fiscalía de Florida la señora Boni dejó estela. Veremos.
Ahora las luces apuntan a Hegseth que no ha logrado librarse de la acusación que lo persigue. El viernes 22 el Washington Post reporta que los archivos policiales revelan nuevos detalles sobre la acusación de abuso sexual contra el candidato a secretario de defensa. La mujer que lo acusa sostiene que la emborrachó y la llevó a su cuarto de hotel en donde abusó de ella. Él sostiene que fue consensual y su abogado dice que el que estaba “intoxicado” de alcohol era Hegseth y que él era la víctima de la agresión sexual. Dos hechos, por una parte la policía de Monterrey California en donde sucedió el incidente investigó y no halló méritos para acusar, y por otra Hegseth le pagó una suma no divulgada a su acusadora para evitar una demanda que hubiera podido costarle el puesto como presentador de noticias en FOX. Así amanece, veremos. Hay quien sostiene que Trump propone esas candidaturas a sabiendas que no prosperarán para luego sacarse el as bajo la manga. Para rematar vale la pena que el lector se entere de dos cositas que ha dicho Hegseth, una que las mujeres no tienen lugar en las fuerzas militares y dos que de ser necesario hay que usar las armas para derrotar al enemigo interior, que son para él los demócratas. No se imagina uno que el Senado vaya a confirmar a este esperpento.
Recordemos que, en todo lugar, la “gabinetología” es el entretenimiento favorito de los comentaristas y expertos en tiempos de transición de gobiernos. El Economist de hoy trae una serie de artículos muy interesantes sobre otras nominaciones que estaré estudiando para futuras columnas. Por ahora la prognósis es dudosa.
