
Hooligans, racismo e ideologías.
Hace unos días hubo una noche negra en Ámsterdam, los medios internacionales se apresuraron a denunciar actos de racismo y antisemitismo por parte de las autoridades y de los aficionados neerlandeses, más exactamente de las barras del Ajax. A medida que van pasando los días se va aclarando el asunto y todo parece indicar que “ni tanto que queme el santo ni tan poco que no lo alumbre” como decía mi bisabuela Lolita. Los problemas empezaron por un antisocial comportamiento de los hinchas israelíes del equipo Maccabi, que quemaron una bandera de Palestina, arrancaron otra de un edifico, atacaron un taxi que conducía un musulmán y gritaban “let the IDF win, we Will fuck the Arabs”. Esto enfureció a la comunidad musulmana y algunos llegaron hasta un casino en donde se encontraban los hinchas israelitas y se presentaron enfrentamientos en los que la policía tuvo que intervenir. El partido entre Ajax y Maccabi se desarrolló en paz y tranquilidad, pero finalizado el juego, en el centro de Ámsterdam grupos de atacantes en “scooters” persiguieron a los hinchas israelíes a sus hoteles para agredirlos en lo que fue llamado una “cacería de judíos”. El Guardian presenta una interesante explicación sobre los sucesos de Ámsterdam y el fenómeno de las barras ultras y del hooliganismo que se ha ido expandiendo en Europa, sobre todo hacia el este, con componentes racistas y de extrema derecha. Nada justifica la reacción de los “cazadores de judíos”.
James Montagu,experto en el fenómeno de los ultras y las barras bravas, autor del libro 1312: Entre los Ultras, un Viaje con los Hinchas más Extremistas del Mundo, sostiene que los eventos de Ámsterdam tienen más que ver con hooliganismo que con una reacción racista de pobladores y autoridades. La primera distinción que hace Montagu es entre Ultras y Hooligans, los segundos siendo el «brazo armado» de los primeros. En segundo lugar explica Montagu que los Ultras de los equipos israelíes tienen fama de estar relacionados con diferentes sectores ideológicos y que los de Maccabi, que fueron los protagonistas de los incidentes en Ámsterdam, tenían una trayectoria de más moderación comparados con los de otros clubes, pero que como resultado de la coyuntura actual en Israel se han ido «politizando» si se quiere. Además, según Montagu, muchos hinchas y muchos ultras de Maccabi han pasado por las fuerzas de defensa de Israel, a causa del servicio militar. Frente a ello estaban los Ultras del Ajax que no son angélitos de la guarda como lo demuestran antecedentes de violencia en partidos contra equios italianos e ingleses.
La coyuntura actual hace temer a las autoridades que los incidentes de Ámsterdam se repitan. Por ahora, en Paris no parecen estar muy preocupados con el partido entre las selecciones de Francia e Israel que se juega mañana en la noche, aunque la seguridad y la presencia policial han aumentado sensiblemente. En cambio las autoridades turcas han dicho que no pueden garantizar la seguridad de los hinchas israelíes y el juego programado en Istambul entre el equipo local Besiktas y el Maccabi se jugará en Hungría a puerta cerrada. Concluye Montagu que él cree que esta situación se repetirá dondequiera que jueguen l1os equipos israelíes.
Y uno todo iluso pensando que el fútbol es paz.
Miradas “distintas”.
Una:
Hoy en The Daily el potcast del WAPO, presentaron un muy interesante análisis de uno de los asuntos que han dejado perplejo a más de un analista. Vamos a ver si soy capaz de resumirlo, y sobre todo si lo entendí.
Hace dos años y medio, en junio de 2022 la Corte Suprema de Justicia en los EEUU derogó la histórica decisión de 1973, en una sentencia conocida como Roe v. Wade, que le daba carácter de derecho constitucional al aborto,y le devolvió a los Estados la responsabilidad de legislar sobre el asunto. En las elecciones de mitaca de ese año el partido demócrata logró asegurar la mayoría en el senado en buena parte definiéndose como el partido defensor del derecho al aborto. Y, claro en 2024 los estrategas de la campaña de Kamala Harris le apostaron al tema y ella se posicionó como una defensora de ese derecho de las mujeres. Al mismo tiempo desde junio de 2022, los activistas defensores del aborto, fueron sometiendo a consideración de los votantes en diferentes Estados legislación que Estado por Estado establece que la Constitución estatal reconoce el aborto como un derecho. Y en la mayoría de los casos lograron pasar la legislación aún en Estados muy conservadores.
Un elemento de la derrota de la candidatura de Kamala Harris es que ni siquiera en el tema del aborto que es una de sus banderas centrales logró el resultado que esperaba. De hecho, en seis Estados en los que la legislación que defiende el derecho al aborto obtuvo la mayoría, ganó Trump. En esos estados la gente votó a favor del aborto y contra Kamala. Así de simple.
La otra:
El profesor de Christopher Robichaud, de la universidad de Harvard publica en una columna extremadamente pesimista, básicamente para él, la re elección de Trump es el comienzo del fin de la “cultura estadounidense”. Dice : “El partido republicano (The GOP) se ha convertido en un partido de rabia, mentiras y revancha, y diagnosticó correctamente que hubo y hay un grueso apetito para ello”. Yo quisiera pensar que hay signos de que la muy amplia victoria de Trump y de los republicanos responde a otros factores menos despreciables. Por ejemplo, en estados bisagra como Arizona, en donde Trmp obtuvo una aplastante mayoría y Harris tan sólo el 43% de los votos, el “bill” que busca asegurar el derecho constitucional al aborto obtuvo un 61.7% de votos a favor y aún en estados “azules” como New York en donde condado por condado el partido republicano logró avances importantes, que no le alcanzaron a Trump para ganar el Estado, es cierto, la proposición pro aborto logró el 61.9% de votos a favor mientras Harris tan sólo el 55.5%. Me late que el profesor Robichaud es de los que considera que todo lo que sea anti woke es satánico y que no puede ser motivado sino por el odio y la desinformación. Su artículo en cierta forma descalifica el pensamiento “diferente”. Se le pasó por alto que una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa; en la elección unipersonal muchas veces pesa más el “votar por el menos peor”, mientras en temas concretos la gente vota más con la cabeza que con el corazón. El discurso de Trump en muchos casos insulta la inteligencia, pero el que a la gente no le haya importado su racismo y sus malas maneras no significa que las compartan, sólo significa que su contrincante no logró convencer de que era una mejor opción. ¿Malos perdedores? Sólo el tiempo lo dirá.
Y hasta aquí los intentos de entender el fenómeno electoral del 5 de noviembre. Trump ha logrado el «hat trick» electoral , Presidencia y mayorías en Senado y Cámara y para rematar una Cote Suprema con mayoría «conservdora». A ver hasta donde le alcanza. Por ahora los nombramientos anunciados son mucho menos sorpresivos que el resultado electoral.
¡Apaga y vámonos!
En Colombia ¡hemos tocado fondo! El gobierno de Petro, sumido en escándalos de corrupción y nepotismo, resuelve, de buenas a primeras, sin mediar explicación, nombrar como “gestores de paz” a un grupo de criminales, paramilitares, entre los que figura un violador de menores de edad con un prontuario peor que el de Garavito.

Excelentes comentarios J.M. Vicky
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