
Es una costumbre muy colombiana, de golpe y cachiporrazo, de un día para otro se arma una cantaleta alrededor de un tema que se viene discutiendo hace meses. Las oportunidades las pintan calvas, dicen por ahí. Y eso es lo que está sucediendo con el proyecto de acto legislativo que reforma el Sistema Nacional de Participaciones.
La descentralización es un proceso complejo que aterra a los tecnócratas de las entidades que manejan los recursos del presupuesto de la nación y que desconfían de las autoridades y administradores de las entidades territoriales. Para el tecnócrata del DNP, todo funcionario externo es por definición bruto, inepto o corrupto. Esa actitud “racista” me tocó vivirla en varias ocasiones, como director general del ICBF, como miembro del consejo técnico de FOREC en la recuperación del eje cafetero y más tarde cuando en medio de la atención a las víctimas de la ola invernal de 2010, desde Colombia Humanitaria, nos desplazábamos a las entidades territoriales a “escuchar” a las autoridades y a las comunidades a quienes los dotores del DNP y del ministerio de Hacienda les “explicaban” porque “ellos no sabían”. Muchos de esos viajes se hacían en aviones de las Fuerzas Armadas, sentados cómo los soldados en las películas y con frecuencia el doctor de turno nos explicaba también a los miembros del equipo de Colombia Humanitaria cuáles eran las verdaderas necesidades de esas comunidades que nos habían descrito una situación totalmente diferente. Uno de los procesos más exitosos de asignación de recursos, diseñado por Everardo Murillo y Lucía González, ante la mirada sospechosa de los consultores contratados por los tecnócratas, fue el que se llamó “las obras menores” por el cual se le adjudicaron recursos para obras de mitigación por un valor máximo de mil millones de pesos cada una a un grupo de unos doscientos municipios con un acompañamiento que consistía en ayudarles y entrenarlos en la preparación del proyecto, la selección del contratista, la definición de los términos de referencia para la interventoría y la contratación de ésta. Ese programa estuvo bajo la inquisidora lupa de los entes de control que no confiaban para nada en la capacidad de gestión de las entidades receptoras. El equipo de Colombia Humanitaria hizo un cuidadoso seguimiento, las obras se completaron. Ahí no hubo elefantes blancos, ni apoyo a campañas políticas en año electoral, no se perdió un peso. Si se pudo.
Mi paso por la administración pública y veinte años de trabajo en el desarrollo de programas sociales a lo largo y ancho de la pobreza, en Haití, en África, en Nepal, en Madagascar me han llevado a desconfiar de los tecnócratas que “saben tanto, que saben a m…”. Creo en la sabiduría de las comunidades, creo en el control social y creo en la capacitación de las autoridades locales. En cuatro palabras, creo en la descentralización. Estoy pues convencido que todo el rollo con respecto al acto legislativo es pura cantaleta. Creo que es conveniente y que se puede hacer bien, sobre todo mejor que lo que hay hoy en día y lo que deben hacer los congresistas es definir claramente, como lo han propuesto, competencias y áreas específicas de inversión de los recursos adicionales. La gradualidad que propone el acto legislativo debería permitirle al Estado colombiano, en todos sus niveles prepararse para que no sea la hecatombe que pronostican los tecnócratas y sus voceros, que creo yo, están muy equivocados.
En otras colombianas, impresiona el silencio de Petro en relación con varias acusaciones de abuso y acoso sexual por parte de miembros de su círculo cercano cuando se contrasta con la reacción ante la acusación que se hiciera contra el magistrado del CNE César Lorduy. ¿la doble moral progre?
Según el líder cósmico mundial universal el responsable de la migración de millones de venezolanos es el gobierno de EEUU. El dictador nada tiene que ver. Y del fraude nada de nada. Se está quedando sólo Petro, Lula ya le sacó el cuerpo al maduro.
Cucharaditas internacionales
Hezbolah nombró a Naim Qassem, un líder religioso y político, como su nuevo líder. Qassem se había desempeñado como el jefe adjunto del grupo basado en Líbano desde 1991. Reemplaza a Hassan Nasrallah dado de baja en un ataque aéreo israelí el 27 de septiembre. El que se presumía reemplazaría a Nasrallah, Hashem Safiedine también fue dado de baja este mes, lo que dejó al grupo terrorista en una profunda desorganización.
La campaña de Kamala Harris ha tratado de capitalizar los comentarios hechos en una multitudinaria concentración de la de Trump en el Madison Square Garden de Nueva York el domingo. Al telonero comediante Tony Hinchcliffe no se le ocurrió nada mejor que denigrar de “los latinos” diciendo que “les encanta hacer bebés” y llamando a Puerto Rico una “isla de basuras”. Es de anotar que varios de los estados bisagra tienen una importante población de puertorriqueños.
Un bombardeo israelí mató en Gaza a por lo menos 60 personas. EL parlamento de Israel ha votado una moción que proscribe la agencia de Naciones Unidas para la ayuda a los palestinos UNRWA y le prohíbe operar al interior del país aduciendo que esta infiltrada por agentes de Hamas. La población de la franja de Gaza, básicamente bajo ocupación israelí, requiere desesperadamente la ayuda internacional. Estados Unidos le pidió a Israel que no pasaran la ley y varios países han condenado la medida. Le queda a uno la impresión de que las intenciones d Netanyahu van más allá de ganar una “guerra” con Hamás y que pretende seguir las propuestas de sus más radicales aliados de la derecha.
