COP 16

Foto CaracolTv.com

Con el apoyo de la ONU, se unieron el gobierno nacional con el departamental y el distrital y sacaron adelante en seis meses de muy intenso trabajo y de gran y ejemplar coordinación, un compromiso que en ocasiones anteriores había tomado dos años de preparación.  Ayer comenzó la COP 16 en Cali.  Y Cali, el Valle del Cauca y Colombia pueden y deben estar orgullosos.  Eso va saliendo muy bien.  No conozco los documentos ni el avance o retroceso de las negociaciones en los diferentes campos.  En cambio si recuerdo que cuando se anunció que Colombia había obtenido la sede de la COP 16 y luego cuándo anunciaron que se había seleccionado a Cali para llevarla cabo, los profetas del desastre dijeron que eso iba a fracasar.  Pues no.  Por el lado de la organización, la sacaron adelante.  Colombia cumplió con el compromiso de presentar el plan de acción, que sólo cumplieron 33 de los 197 países firmantes. El equipo que se formó en Cancillería con el ministerio de ambiente y los demás miembros del gobierno trabajó a marchas forzadas y se ha lucido. Da gusto ver, en medio del mar de ineptitud del gobiero del cambio a funcionarias como la ministra Mohamad y la delegada de la cancillería, la sanandresana Jenny Bowie. Qué bien nos represetan.

Vendrán las propuestas, las negociaciones, Ya veremos los resultados.

Cuando la ideología puede más que la razón, el discurso deja de tener razón. 

Es frase me la acabo de inventar y no sé si prospere.  Tras dos días en la COP 16 en Cali, el presidente Petro ha hecho dos intervenciones, leyó un discurso inaugural el domingo 20 ante los delegados en la “zona azul” que es la zona oficial y una típica alocución improvisada en una zona verde atestada de petristas, estaban la guardia indígena, la guardia campesina y la primera línea, además de todos los idólatras de Cali y sus alrededores, la zona verde es la zona de los otros.

En el discurso de domingo perdió una oportunidad única de sentar con seriedad los compromisos y las necesidades de Colombia para la defensa su biodiversidad, sin duda una de la más importantes del planeta.  En uno de sus ya típicos delirios el líder cósmico mundial universal armó un sancocho ininteligible mezclando el cambio climático, la inteligencia artificial y los viajes a marte de los ricos del planeta.

Afortunadamente la ministra de ambiente Susanna Mohamad enmendó la plana con un discurso aterrizado.

El columnista David Gelles del NYT, publica hoy una columna titulada The A.I. Power Grab.  Seria, bien documentada y claro contradice a Petro.  Sostiene Gelles que aunque es cierto que los chips los centros de datos requeridos para la inteligencia artificial son grandes consumidores de energía, también lo es que las aplicaciones de la I.A. permiten operaciones cada vez más eficientes en materia de consumo de energía para muchísimas empresas.  Es decir se puede hablar en serio sobre la relación entre la I.A. y el cambio climático, o se puede especular de manera delirante que es lo que le gusta a don Gusta.

Ya en la zona verde, ante el delirio de sus idólatras culpó al cultivo de la caña de azúcar, motor del desarrollo del Valle y del norte del Cauca, de todos los males que aquejan a la región.  Y claro, bien cobarde que es, dijo en esa asamblea petrista lo que no se atrevió a decirle a los delegados internacionales, que la culpa de todo es de los países ricos.  Sus borregos, deliraban.  Y para rematar, explicó o trató de explicar su última elucubración, comprarle la producción de hoja de coca a los “campesinos” de El Plateado.  “Ya voy toño” decíamos en el colegio cuándo a alguien se le ocurría alguna estupidez.

Soluciones.

253 mil hectáreas de coca son 253,000 hectáreas deforestadas, son 253,000 hectáreas que le robaron a la biodiversidad, un desastre ecológico de magnas proporciones, pero eso no es tema para la COP.  Pero eso no es todo, lo que más impresiona del informe de Naciones Unidas es que un aumento de 10% en el área cultivada, es decir la producción de materia prima, ha resultado en un aumento de 53% en la producción de clorhidrato de cocaína puro, 2,664 toneladas.  Según Naciones Unidas la producción mundial de clorhidrato de cocaína fue de 2,757 toneladas en 2022, de esas Colombia habría producido 1,741 toneladas, el 63%.  No es creíble que la producción mundial haya crecido al mismo ritmo que la colombiana, por lo que es muy probable que la participación de Colombia haya superado el 70% de la producción mundial.  Triste record, pero sobre todo otro fracaso de Petro, quien sostiene que su política es la de no perseguir al campesino y la de fortalecer la incautación, pos no, si ha habido mucha mayor incautación de cocaína, pero es que gracias a la tolerancia de la paz total con los narcotraficantes, estamos inundados y entonces las autoridades se topan con embarques cada vez que miran.

¿Es posible que alguien se tome en serio a un tipo que propone comprar unos bultos de hoja de coca para solucionar semejante problema?  Valdría la pena que en el gobierno le metieran algo de inteligencia al problema, o que por lo menos le pregunten a Chat GPT, que es gratuito.

Cucharaditas

Ayer el presidente volvió sobre el tema del software Pegasus dando datos de dos vuelos privados que llegaron a Bogotá procedentes de Tel Aviv y que Petro «supone» que fueronlos que llevaron los 11 millones de dólares en efctivo con que se pagó el software. Ese asunto es muy,pero muy grave y debe ser investigado con seriedad, no con conjeturas presidenciales. A mi no me sorprendería que ahí haya gato encesrrado, hay que ver quien era el ministro de guerra de Duque.

Murió en Venezuela Iván Márquez, se suma a Santrich, a Romaña y a El Paisa, que fueron los «fundadores» de la Segunda Marquetalia, la disidencia de los que traicionaron el acuerdo de 2016. Queda pues diezmada la tal disdencia esa. Pero, el gobirno del Cambio insiste en «dialogar» con ellos, ¿será que vana contratar a un medium?


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