
Rebelote
Cuando estuve estudiando en Francia, jugábamos a las cartas dos juegos muy franceses, “Le tarot y la belote”. No recuerdo las reglas con precisión, pero si tengo la imagen de que en una mano de belote, el ganador cantaba “belote” y eso quería decir que había ganado, pero si cantaba “rebelote” eso quería decir que había recogido la mesa. Jugábamos tres versiones, dependiendo del ambiente. En la versión seria, se apostaba plata, poca porque todos éramos pobres, la segunda versión se llamaba “picole belote” del verbo “picoler” que significa tomar trago, en esa versión cada perdedor tenía que tomarse a fondo blanco un vaso de vino, obviamente de una botella de tapa rosca adquirida en 5 francos en el supermercado Casino de Villeurbanne que es eunsuburbio de Lyon, y si el ganador cantaba rebelote eran dos vasos, de esa versión no recuerdo haber jugado nunca más de tres manos sin quedar tendido debajo de la mesa. La tercera versión se llamaba “stripe belote” y si alguien cantaba rebelote, se gritaba “tout le monde a poil”, (todos empelotos) se acababa el juego y “a lo que vinimos”.
La semana entrante el Senado de la Republica elegirá nuevo Procurador General de la Nación. Desafortunadamente el candidato más opcionado para ganar ofrece pocas, más bien ninguna, garantías de cambio. Contra todos sus “supuestos” principios, pero absolutamente todos, en una pirueta digna de la frase de Groucho Marx “si no le gustan mis principios, le tengo otros” el presidente Gustavo Petro ha nombrado a Gregorio Eljach como su candidato a la Procuraduría. Vergonzoso. Le entrega una entidad que requería un profundo cambio a un agente operador del clientelismo y de la marrullería que ha opacado la función legislativa colombiana durante años desde 1995 cuando llegó como secretario de la Comisión de Ordenamiento Territorial, nombrado por el senador caucano Aurelio Iragorri Hormaza. Asumió la secretaría general del senado en 2012, y obviamente tras doce años de favores y “jugaditas” no debe haber no un solo senador que no le deba alguito. Asegura así, Petro que no le vayan a elegir a un procurador cercano a Vargas Lleras, los otros dos “ternados” lo son. Las prioridades están claras, el cambio no es por ahora.
Termina así la abominable gestión de una tal Margarita Cabello, cuyo canto del cisne consiste en la absolución de Karen Abudinen en el caso del contrato de Centros Poblados aduciendo que “la entonces ministra MinTIC no revisó ni aprobó el documento que fungió como la garantía bancaria que presentó la unión temporal Centros Poblados, para iniciar la ejecución del contrato. En razón a que esta actividad no hacía parte de sus deberes funcionales (…) En este marco, las pruebas permiten a la Sala descartar la incursión de la investigada en una falta disciplinaria por el quebrantamiento directo de sus deberes funcionales”. A leer la noticia me siento exactamente como me sentía cuando me cantaban “re belote”, robado, borracho o empeloto. Así deja a los colombianos la procuradora Cabello. Una de las costumbres más odiosas de ciertos sectores de oposición es la de pretender que hay alguna razón humanamente inteligente para añorar la gestión del presentador presidente Iván Duque. No la hay. Haciéndose el pendejo entorpeció la implementación de los acuerdos de Paz, le dejó al país un fiscal y una procuradora cuyo propósito era asegurar la impunidad de los miembros corruptos de su gobierno, y permitió el asesinato de menores de edad forzosamente reclutados por los grupos delincuenciales bajo el supuesto de que eran combatientes.
Breves de domingo
Sorprendentes revelaciones de Daniel Coronell sobre ciertas “cositas non sanctas” del reconocido líder del Pacto Histórico, el representante a la cámara David Racero. Cada vez se desnuda más, como en una partida de “stripe belote” el ADN de esa izquierda que se proclama moralmente superior al resto de los colombianos. A mi no me sorprende. Dicen los progres que los políticos de derecha roban porque está en su esencia capitalista, en cambio los de izquierda roban también, pero porque son descarados.
Ayer las Fuerzas de Defensa de Israel anunciaron que mataron al líder de Hezbollah, Hassan Nasrallah. Al mismo tiempo el primer ministro del Líbano anunció que había por lo menos un millón de personas desplazadas desde que empezó la ofensiva israelí, el 17 de septiembre con el bombardeo por medio de Walkie-Talkies y Pagers. Las agencias internacionales hablan de más de 800 muertos, muchos de ellos civiles, muchos niños. Victoria pírrica de Israel, Irán ya debe haber ungido a un nuevo líder de Hezbollah y el riesgo de que la guerra se extienda es inminente.
