
«El avión, el avión» gritaba Tatoo en la Isla de la Fantasía. Si hubiera estado en Bucaramanga o en Valledupar, el domingo se hubiera tenido que quedar callado, el avión no llegó.
Entre domingo y lunes se desató una crisis que apesta. Aduciendo una escasez de combustible que nadie ha podido comprobar, las aerolíneas Latam y Avianca cancelaron y reprogramaron un número importante de vuelos en varios aeropuertos del país. Los medios se apresuraron a hacer caja de resonancia culpando a Ecopetrol. Mandaron a sus “corresponsales” a los aeropuertos a recoger el testimonio de los viajeros afectados. La bodega de la oposición se activó “estamos como Venezuela”. El presidente Petro reaccionó el mismo domingo en la noche diciendo que no había la tal escasez, que había una “irregularidad” que se estaba investigando. La bodega de los Activistas respondió, “fake news”.
Los programas de la madrugada del lunes dedicaron titulares, comentarios y análisis sobre la crisis de la escasez de combustible para aviones. En rueda de prensa, en la mañana del lunes, el presidente de Ecopetrol, el ministro de minas y la ministra de transporte le dan la razón al presidente, no hay escasez de combustible para los aviones. Durante el día, desde el gobierno se combinaron acciones y amenazas. Ecopetrol les informó a las distribuidoras que iba a despachar el combustible y eliminar las restricciones. La principal distribuidora, amenazada con investigaciones y sanciones por la superintendente de industria y comercio, la doctora Cielo Rusinque, y acusada de ser la responsable de la crisis por el presidente, sorpresivamente les anunció a las aerolíneas que ya está el combustible disponible. Aerocivil, que les había autorizado cancelar y aplazar vuelos por causa de la escasez, emitió una circular deshaciendo la autorización aduciendo que no hay escasez y anunciando sanciones. Las aerolíneas proceden a informar que “descancelan” todos los vuelos cancelados y reprograman los que habían desprogramado. ¿Que qué, que cómo, que ah? Pucha falta mucha explicación.
El lunes a la una de la tarde, en un largo trino el presidente Petro ofrece su versión, y como quien dice, “no aclare que oscurece”. Tajantemente, dice que el problema de desabastecimiento no fue causado por el paro de Reficar, culpa a Terpel de la crisis y aprovecha para sacar el espejo retrovisor. Con más ironía que inocencia, el mesías del cambio se pregunta que por qué razón una refinería que costó siete mil millones de dólares se para totalmente porque se descompuso o se quemó un fusible, y se contesta diciendo que la causa es un error de diseño y que el error de diseño es por la corrupción.
Opino. Falso. La Refinería de Cartagena no es nueva, la construyó la Esso, hoy Exxon, en los años 50 y se la vendió a Ecopetrol en los 70. Ecopetrol contrató con CB&I la ampliación de la refinería. Costó seis mil millones de dólares y los constructores trataron de sacarle a Ecopetrol siete mil. Un laudo arbitral confirmado condenó a los constructores a reembolsar a Ecopetrol mil millones de dólares. El presidente Santos puso en servicio la refinería el 21 de octubre de 2015. Lleva pues, 3222 días operando, nueva ya no está, vieja tampoco. No hay ninguna evidencia seria que diga que el daño del fusible sea un error de diseño, es mera especulación de Petro, a quien la especulación y la interpretación de los hechos se le da con mucha más facilidad que gobernar. Yo tenía entendido que los fusibles están diseñados para que se salten y apaguen equipos mucho más costosos.
Finalmente, el vocero de los distribuidores de petróleo y sus derivados, Frank Pearl, explicó que el sistema venía con una situación de inventarios “apretada” a causa del aumento de la demanda de combustible para avión que en algunos meses supera la capacidad de refinación de las refinerías de Cartagena y Barrancabermeja. Ecopetrol ya había contratado la importación de 150,000 barriles de gasolina de avión que deben llegar el 2 de septiembre. El 16 de agosto se presentó en Cartagena un apagón, a causa del mentado fusible, que duró dos días y sólo hasta el 25 de agosto se logró recuperar a 100% la producción. A causa de ese problema, Ecopetrol contrató una importación de emergencia de otros 100,000 barriles. Explicó Pearl que la demanda promedio es de 35 mil barriles diarios pero que en meses como octubre puede subir a 41 mil. La capacidad de producción de Ecopetrol en sus dos refinerías es de 35 mil, o sea, si aumenta la demanda hay que importar. Cualquier persona que haya gestionado un sistema logístico sabe que cuando la oferta y la demanda son muy parejas, es necesario mantener un inventario de seguridad para atender situaciones de emergencia. Y que cuando un sistema logístico está “estresado”, los riesgos de desabastecimiento parcial o total son altos. Los operadores logísticos tienden a preferir el desabastecimiento parcial programado de ciertos “puntos de venta” al riesgo de un desabastecimiento total. Piense no más, querido lector, en un caso en que de la noche a la mañana no haya gasolina de avión en ningún aeropuerto de Colombia. Eso parece ser lo que estaban evitando los distribuidores.
Los hechos son tozudos. Hubo desabastecimiento, Ecopetrol no pudo entregar la cantidad de gasolina de avión que la cadena de distribución requería porque tuvo una de sus plantas parada durante dos días y tardó otros siete volviendo a la capacidad total de producción. Los distribuidores vieron como bajaban sus inventarios de seguridad y “cerraron la llave”, los compradores finales vieron que sus inventarios disminuían y tomaron las medidas preventivas que consideraron. Y si, se presentó un desabastecimiento que no daba para el escándalo que armaron los medios de comunicación que forzaron una respuesta, que pretendía ser contundente, pero que nos dejó llenos de dudas.
¡Demasiado tuit, muy poco gobierno y muy poca seriedad en los medios adversos al gobierno!
Voy a tratar de agregar una sección final en cada columna con dos o tres noticias. Empecemos:
Al gobierno le salió bien el acuerdo con los bancos para asegurar recursos para financiar la recuperación de la economía. 55 billones de pesos prestarán los bancos a la industria, para proyectos de vivienda, los sectores agrarios y las economías populares.
La denuncia es escandalosa, 12 billones de pesos se robaron de las regalías de los OCAD Paz, dijeron el presidente y el director del DNP. RTVC, el medio de propaganda del gobierno, algo muy goebeliano, como le gusta decir a Petro, ha hecho caja de resonancia de la noticia con analistas, todos del Pacto Histórico, ampliando las denuncias sin pruebas. Los detalles son menos escandalosos. Se trata de un importante número de proyectos, 4188 que están en ejecución y que tienen problemas de diferente índole, como por ejemplo demora en el plazo de ejecución. no necesariamente se robaron la plata. Esperemos que la fiscalía y la contraloría sean expeditos con este asunto pero recordemos que esa es la historia de la ejecución de los proyectos de regalías en las entidades territoriales que llevan años abandonadas por el Estado Colombiano y que son controladas por la clase política local.
De Venezuela ni hablar, Maduro aprieta, Petro y Lula aflojan, y los venezolanos están sometidos a una oleada de represión y de persecuciones sin precedentes, aún en una dictadura tan violenta. El silencio del progresismo es un insulto a las ideas de izquierda. Se salva el presidente de Chile.
Por: Juan Manuel Urrutia
X: @juanmaurrutiav
