
En los años sesenta, nos graduamos del colegio en 1970, los rivales del equipo de basquetbol nos decían “los del franchute” a los del glorioso equipo del LFLP. Había, también en Melgar, y de pronto hay, un restaurante que se llamaba o se llama, El Franchut prome y allá fuimos muchos de nuestra promoción.
Desde 2010 cuando cumplimos cuarenta años de graduados del liceo, tenemos un grupo de guasap en el que participamos activamente unos diez exalumnos regados por el mundo. Desde 2021 el grupo se llama “Gastrochisme la miscelánea del franchute”. Y eso es, un chismodromo en donde se ventilan opiniones de toda índole, evitando que algunas discusiones políticas se suban de tono, recurriendo rápidamente a la publicación de una caricatura, una receta de cocina o un chisme rosa. De hecho, religiosamente, el Rafa, científico cartagenero, nos regala a los guasapeadores una colección de las caricaturas de la semana, que esperamos con ansia. Se me ha informado que si a las ocho de la mañana hora estándar del este, que son las 2 de la tarde en España, no han aparecido las caricaturas, a Sara la eterna primera de la clase y a Mónica la colada del Anglo en el chat, les da un yeyo de síndrome de abstinencia.
Durante el último mes, en “gastrochisme” hubo de todo, como en botica. Elecciones europeas, en Francia y en el Reino Unido, corrupción en España y claro en Colombia, la fulgurante y muy dinámica presentación del presidente Biden en el debate presidencial de los Estados Unidos. Y claro está, Petro y Laurita la milagrosa y el afán de ambos juntos los dos por defender a toda costa la libertad de prensa han sido tema recurrente.
No podía faltar el fútbol. Se comentaron los partidos de la euro y se siguieron con orgullo patrio los de la selección. El lector entenderá que la única a la que nos referimos como “La Selección” es la de Colombia, las demás son Francia o España, o Inglaterra o Alemania o esos …(rellene el lector) argentinos. Y así llegamos al 14 de julio, que en años normales se inicia en gastrochisme con un “joyeux 14 juillet”, pero que esta vez empezó con un ¿quién gana, Inglaterra o España? A lo que Sara con su triple nacionalidad y su inteligente sentido del humor respondió “yo gano con cualquiera de las dos, pero prefiero a España”. Ya Alcaraz se había coronado en Wimbledon demoliendo a Djokovic, terminado el partido en Berlín y coronados los españoles el foco de atención se volvió el partido de la selección y especialmente por chismosos que semos la presencia de Petro en el estadio Hard Rock en Miami y su supuesto pedido de que le permitieran irse al estadio en el bus de la selección, que según los tuiteros habría sido negado por la Conmebol.
Llegó la hora del partido, yo no había encendido el televisor para evitar una anunciada y muy criticada intervención presidencial en la que me temía el mesías del pacto histérico nos hablaría de la fuerza cósmica e intergaláctica que acompaña a los equipos de las democracias progresistas o una imbecilidad semejante. Ya me producía escozor la declaratoria de día cívico para celebrar ¿qué? La euforia triunfalista impulsada por los medios de comunicación calentando rating para la transmisión de la previa y del partido había conquistado a los asesores del presidente. A toda Colombia se le había olvidado que jugaríamos contra los campeones mundiales y daban por descontando un triunfo que, como demostraron los hechos, pos no.
Bueno, evitando la elucubración presidencial, yo encendí el televisor y lo primero que vi fue un aviso en la pantalla que decía que el partido empezaría a las 7:30. Pucha me dije a mi mismo, van a repetir la alocución, apagué el televisor y puse de lado el maní, los patacones, las papas fritas y el güisqui que me había preparado. Volví a encender la tele a las 7:29 y ahora el aviso decía que el partido empezaría a las 8:15. Tenía que haber una explicación
Gracias a la estricta aplicación de la urbanidad de Carreño por parte de los hinchas de la selección, que hicieron con tanto orden la fila para entrar al estadio que el ingreso tardó más de lo esperado, el partido no empezó sino con una hora 45 de retraso. Dicen las malas lenguas que los hinchas cometieron toda clase de barbaridades, se trataron de colar por los ductos de la ventilación del estadio, atacaron a los guardias de seguridad, todo como si se tratara de una estación de Transmilenio. Se reporta hoy en Blu Radio que hay 6,000 detenidos. Juemichica., eso tiene que ser mentira.
Bueno, a todas estas el partido se jugó. Colombia tuvo con que ganar en el primer tiempo, en el segundo tiempo los argentinos contrarrestaron y el arbitro y el VAR les echaron una manita no pitando dos faltas en el área argentina que tenían todas las hechuras de pena máxima. Nadie sabe si el Dibu lo hubiera tapado si hubieran pitado uno. Llegó el alargue y Argentina mostró la raza. Ganó. Sanseacabó.
Llegada la mañana del lunes, día cívico decretado por Petro. Los locales del chat no decían mucho ¿será que en día cívico no se chatea? Vaya usted a saber. Pero los no locales empezaron temprano. Aquí el diálogo
Mauricio: (desde Barcelona) Parece que no me perdí mucho por quedarme dormido ¿Entonces ya no hay día cívico?
Alfonso (desde Ginebra) Yo de todas formas me fui a acostar anoche porque mi TV no me transmitía el partido en directo. Qué desinflada tan macha la del suflé.
Mauricio: Lo único para aliviar el guayabo es que se le desinfló el día cívico a Petro
Alfonso: Lo de la avioneta con la pancarta ¡Fuera Pero! No estuvo mal. Lo del día cívico de Petro en caso de victoria salió en toda la prensa internacional.
Mauricio: Oso monumental
Alfonso: La chusma que se metió al estadio sin boleto y el retraso del partido fue vergonzoso.
Mauricio: Lo de colarse sin pagar lo ha alimentado la izquierda en el Transmilenio
Alfonso: ¿Qué pasa con el derecho de poder colarse a una final ah? Pétro quería surfear sobre la ola de la Copa América y lo arrastró por un barrial.
Toda esa conversación se desarrolla en la madrugada en Europa, mientras los locales dormimos el guayabo de la derrota.
Yo me despierto a las cinco a leer el diálogo entre Alfonso y Mauricio, digno de un café concierto, y descocido de la risa reporto que el partido estuvo aburrido y que perdimos porque en fútbol el que no los hace los ve hacer.
El gran Rafa replica:; Más aburrido que mico en bonsay. Ni el show de Shakira sirvió
Alfonso ¿Qué cara puso Petro en el estadio cuando la pelotera antes de que empezara el partido?
Rafa: Ninguna. No estuvo.
Mauricio: ¿Le dio cichuflus cus cus aparecerse?
Rafa: Hubiera tenido que colarse con los demás colados
Mauricio Dejó las tarjetas en Palacio o se gastó todo rumbeando en Little Havana con alguna “misteriosa” mujer.
Rafa: O llegó tarde y el partido ya se había acabado
Mauricio: Definitivamente nos podríamos volver influencers de crónica petrista.
Yo: Esto de pronto da pa una cucharada
Alfonso: Con un buen meme que muestre a Petro colinchado en el bus de la selección.
Mauricio: Listo el título, en dos palabras. Col Hinchado.
Ya acordado que me dedico a la cucharada todo el rollo se complementa con estas tres noticias:
Petro si fue al estadio, acompañado por la primera y la segunda damas, Verónica I de Colombia y Laurita la milagrosa, el mejor amiguis de Verónica, todos los hijos e hijas de todos los matrimonios de Petro exceptuando al perseguido Nicolasito y otros invitados. Nadie sabe quien pagó pero me huele que el fisco. El gran Rafa se equivocó.
Detenido presidente de la Federación Colombiana de Fútbol por golpear a una guardia de seguridad. Con foto de preso y todo.
Los jugadores de la selección no quisieron aceptar la invitación de Petro a la Casa de Nariño. El tipo seguía tratando de colincharse, así fuera de una carretilla.
Todo por un intento de aprovechar el éxito de 26 jugadores comprometidos por parte de un presidente que de jefe de la oposición mandó a sus vándalos a romper lo que pudieran para que no se hiciera la Copa América en 2021 y que no dejó hacer los panamericanos en Barranquilla.
No era más que un partido de fútbol.
Por: Juan Manuel Urrutia
X: @juanmaurrutiav
