
No me impresionó la respuesta de Laurita la milagrosa al derecho de petición que le mandara María Ximena Duzán. Pero, debo confesar que algunas de las respuestas de la segunda dama de la nación, o ¿será que es la tercera?, digo, después de la caminata panameña; han dejado dudas sobre si el derecho de petición era el medio más adecuado para destapar hechos de corrupción; o si lo que hizo la periodista fue buscar “darle a la opinión pública un poder político que no tiene”, como dice mi amigo Mauricio. Hay que reconocer que, como nunca antes, el gobierno de Colombia, en manos del mesías del cambio, se apoya en el “estado de opinión” invento del gobierno del mesías de la seguridad democrática, la némesis de Petro. Se gobierna por tuiter, el presidente ha dicho que él no escribe sus discursos, que le gusta inventárselos y va haciendo anuncios, que nunca cumple, mientras el país se derrumba a su paso. Y los medios caen redondos en la trampa y analizan lo que no merece el gasto de una sola neurona, como por ejemplo el tren interoceánico elevado en el Chocó, de por Dios.
Cuando vi el video del paseo panameño, mi primera rección fue, eso tiene que ser un montaje, y la segunda, no voy a tratar el tema en La Cucharada. Resultó que si era montaje, pero no con actores sino con el mismísimo presidente y una reconocida presentadora transgénero, es decir la caminata filmada fue intencional. El mesías del cambio aceptó que el paseo había tenido lugar y se defendió diciendo que “la intimidad es la última ratio de la libertad”, a eso le decía mi tío pacho Vargas “meterle filosofía a la huevonada”. Luego se declaró heterosexual y se lanzó en una diatriba en defensa de los transgéneros y acusó a quien osó criticar la caminadita de actos de transfobia propios de le élite de extrema derecha. No jodás don heterosexual. El que a alguien le parezca de muy mal gusto que un tipo casado se pasee con una mujer, cogido de la mano y abrazándola por las calles de Panamá, no hace a ese alguien transfóbico. Y el que alguien se pregunte si la conocida presentadora que acompaña al presidente de la República hace parte de la comitiva presidencia y su viaje se paga con dineros del erario, tampoco lo hace transfóbico y sobre todo no es una violación a la intimidad de nadie, porque para que sepa el señor Petro y sus bodegueros, el video se hizo público y viral y ese paseíllo de íntimo no tuvo sino los malos pensamientos y hasta donde yo sé con eso nadie se ha metido. Pero claro era más fácil crear la cortina de humo de la ratio última y de la heterosexualidad que explicar los devaneos del lobista hermanito de Laurita la milagrosa, o los desalmados ataques a los medios y en especial a María Ximena Duzán, o los contratos de la UNGRD o los helicópteros de Ecopetrol. Ni que decir de la entrega del territorio en Cauca y en Nariño a las bandas criminales a las que el mesías de la paz total sigue pretendiendo tratar como actores políticos.
Petro va nombrando ministros y le toca Interior, a Juan Fernando Cristo. Yo salí de Colombia en 1989, y la política colombiana me tocaba a distancia, cuando regresé en 1998, aterricé directamente en la campaña de Andrés Pastrana, a quien acompañaría como director del ICBF hasta 2002. Volví a extraditarme en 2004 y no regresé hasta 2010 para ver ganar al tocayo Santos. La carrera política de Cristo comenzó cuando yo estaba en mi primera extradición, en 1990 al ser nombrado secretario privado del ministro de desarrollo económico, Ernesto Samper. De ahí en adelante la carrera política de Cristo se desarrolló en el “samperismo”. Cristo es básicamente un político tradicional, miembro del partido liberal, samperista reencauchado, como Petro y el mismo Samper por Juan Manuel Santos. De la misma escuela de Armando Benedetti, Roy Barreras y Luis Fernando Velazco que han aplicado a lo largo sus carreras la máxima marxista, de Groucho, que decía “estos son mis principios, si no le gustan, le tengo otros”. El caso de Cristo es sorprendente pues la última volteada fue este año, entre marzo cuando dijo que la constituyente de Petro era una pésima idea y junio cuando ha aceptado el cargo de ministro del Interior justamente para articular la convocatoria de una constituyente. Ha “adobado” su volteada tratando de decir que la constituyente que él va a articular es diferente. Le hubiera sido más fácil decir “si se voltea una tractomula con 40 toneladas de huevos, no me voy a voltear yo que no tengo sino dos”.
Breves Internacionales
El sistema político británico tiene elementos de una profunda belleza, ninguno como la transmisión del mando. El jueves 4 de julio los británicos eligieron a 411 MPs (Member of Parliament), miembros del parlamento que es como les llaman del partido laborista infringiéndole la peor derrota de su historia al partido conservador, los Tories, que llevaban 11 años en cabeza del gobierno, que no sacaron sino 121. Los resultados se conocieron en la madrugada del 5 de julio. Hacia medio día del mismo día Sir Keir Starmer entraba por la puerta principal del No 10 Downing St., luego de haber visitado al rey Carlos III, en el palacio de Buckingham, quien le pidió que formara un gobierno y lo nombró Primer Ministro del Reino Unido de Gran Bretaña. En el transcurso de la mañana el primer ministro saliente Rishi Sunak visitó al rey Carlos III y presentó su renuncia, regresó y frente a la puerta del 10 Downing St. hizo el anuncio público de su retiro y se fue para Wimbledon a ver un partido de tenis. Eso es civilización, lo demás son pendejadas.
Los franceses asisten a las urnas para elegir en segunda vuelta 500 miembros de la Asamblea Nacional. En juego el triunfo de la extrema derecha y el ascenso de Jordan Bardella al cargo de primer ministro. La alternativa sería una Asamblea Nacional sin mayorías definidas y la imposibilidad de formar un gobierno lo que podría traer caos, por lo menos durante un año.
En Estados Unidos, la candidatura d Trump se fortalece gracias al salvavidas que le lanzó la Corte Suprema de Justicia en una decisión encabezada por los magistrados, Alito y Thomas, ambos acusados de indelicadezas y posiblemente de corrupción. Y su rival se hunde en medio de una inexplicable soberbia. Su más reciente salida fue una entrevista con la cadena ABC en la que aseguró que su campaña iba muy bien, aceptó había metido las de caminar en el debate y anunció que no se sometería a un examen cognitivo. La entrevista no calmó a quienes, en el partido demócrata, piden su renuncia.
Por: Juan Manuel Urrutia
X: @juanmaurrutiav
