
El jurado halló culpable a Trump, de los 34 cargos que se le imputaban, eso no fue sorpresa para nadie, ni siquiera para el condenado. Es temprano para saber qué rumbo tomará la elección presidencial, pero que habrá fuegos artificiales nadie lo duda. Y ya empezaron las joyas. La línea trumpista, repetida como cotorras por senadores y congresistas republicanos, es que el juicio ha sido un montaje organizado desde la Casa Blanca. Entiende uno que un tipo con los antecedentes de Trump se vaya por esa línea. Ha sido un estafador y un mentiroso toda su vida. Para los sectores afines a MAGA, los fieles seguidores de Trump, el veredicto acaba siendo la droga estimulante para sus posiciones extremas, prueba de ello es que en las horas que siguieron el anuncio del veredicto, la campaña de Trump recibió un record de donaciones individuales llegando a una suma de 52,8 millones de dólares en las 24 horas siguientes al anuncio del veredicto. Y eso claro que va a marcar en las encuestas. Sin embargo, es muy temprano para saber que efecto tendrá en votantes más independientes, aún republicanos, el hecho que el candidato es un reo condenado así no vaya a la cárcel. Ahora bien, el veredicto no será en único tema en la campaña. Por una parte, al candidato Biden le tocará superar la merma en el apoyo a su candidatura entre muchos jóvenes y no tan jóvenes que cuestionan seriamente su posición, ambigua, en relación con las acciones del gobierno de Netanyahu en Gaza. Pero, por otra parte, los republicanos tendrán que superar el efecto que ha tenido entre un importante número de mujeres la perdida del derecho a decidir sobre el aborto, que es considerada como una media impulsada por Trump y sus aliados en la Corte Suprema. Este columnista, ni en el mejor de sus momentos requesoneros se atreve a emitir un pronóstico sobre la elección del 5 de noviembre.
Sin embargo, no se necesita ser el oráculo de Delfos, ni Mandrake para saber desde ya, que, pase lo que pase, Trump y sus asesores, que sabían desde hace meses que el expresidente iba a ser condenado, le han asestado un fuerte garrotazo al sistema judicial al poner en duda uno de los pilares de la democracia estadounidense. La camarilla trumpista, y el mismo expresidente sabían que no podrían sembrar ni siquiera una brizna de duda en que Donald Trump había tenido un encuentro sexual son Stormy Daniels, y que le había ordenado a su abogado Cohen que comprara su silencio con dineros de la campaña.
Según el Economist, varios expertos sostienen que Trump y su equipo legal tienen muy sólidos argumentos para una apelación, lo que significa que ante la galería MAGA, su héroe aún no ha sido condenado, y es un perseguido político. El encuentro sexual con la actriz porno no es un delito, ya que no ha sido presentado como un caso de prostitución. En sí misma la falsificación de registros contables es una contravención (misdemeanor), el argumento del fiscal del caso sostenía que la falsificación fue usada intencionalmente para cometer o esconder un delito y fue así como el fiscal pudo acusar a Trump de cometer delitos (felonies). La fiscalía argumentó que el jurado no tenía que ponerse de acuerdo con precisión sobre que otra ley había sido violada, este enfoque fue aceptado por el juez Merchán y será un sólido elemento en los argumentos de la defensa de Trump en la apelación.
Por ello desde el vamos su estrategia fue la de desprestigiar, primero al fiscal de turno, luego al juez escogido para llevar el caso y finalmente al jurado de doce ciudadanos del común de la ciudad de Nueva York. Sabían también que, ante semejante evidencia, de nada les serviría tratar de desprestigiar a la actriz porno y al abogado Cohen, entonces, sin importarles las consecuencias se han ido lanza en ristre contra el sistema mismo, tal como lo hicieran al perder la elección de 2019 y en enero de 2020. Y ese es a mi parecer el mayor peligro que representa Trump, no son sus bravuconadas, ni sus slogans racistas, es que no cree en la democracia de su país.
La Nación del Arcoíris
Con el 99% de las mesas de votación escrutadas, en Suráfrica se estabelce claramente el fracaso del Congreso Nacional Africano, (ANC por sus siglas en inglés African National Congress). No ha obtenido sino el 40% de los votos, los analistas más pesimistas le daban el 45%. En la anterior elección, 2019, habían obtenido el 57%, una mayoría absoluta. En segundo lugar, está la Alianza Democrática (DA por sus siglas en inglés) partido que lleva años oponiéndose al ANC y que logró un avance apenas marginal, pasa de 21 a 22%. Sorpresivamente en tercer lugar quedó el partido uMkhonto weSizwe (MK), fundado por el expresidente Jacob Zuma, de la etnia Zulu, expulsado del ANC por actos de corrupción, que ha obtenido el 15% de las votaciones con gran aceptación en KwaZulu Natal. Aparte de ANC otro gran derrotado es el EFF (Economic Freedom Fighters) de Julius Malema, partido de extrema izquierda muy radical que ha llegado, en enfurecidos discursos a proponer el “genocidio de los Boers” y que promueve nacionalizaciones y expropiaciones de tierras; ya que no obtuvo sino el 9% de las votaciones. Otro factor que muestra el fracaso del ANC es la muy baja participación electoral que cayó de 66% en 2019 a 58% en esta oportunidad.
El ANC tendrá que tratar de construir una coalición que lo mantenga en el poder. Tiene dos opciones, una pragmática, que es aliarse con la DA y organizar un gobierno de compromiso que se dedique a corregir los problemas que aquejan a la sociedad surafricana, la corrupción, el desempleo, la crisis en la infraestructura y la inseguridad, en este escenario es posible que Ramaphosa conserve su posición. Otra populista, que consiste en aliarse con Zuma lo que muy posiblemente llevará a la salida de Ramaphosa y al regreso de los grupos más retardatarios y radicales del ANC. Sea cual fuere el camino, la nación del arco iris, que soñara Madiba, enfrenta una encrucijada de magnas proporciones.
Gaza siempre Gaza
Las bombas usadas por Israel en el bombardeo del campo de refugiados en Rafah, son de fabricación estadounidense y hacen parte del ¡apoyo! de Estados Unidos a Netanyahu.
Titular de BBC News: “Estados Unidos cree que las acciones de Israel en Rafah no llegan a ser una operación militar que podría cruzar la línea roja para el presidente Joe Biden y desencadenar un posible cambio de la política de Estados Unidos, ha dicho la Casa Blanca”. O sea, los bombardeos a los campos de refugiados, desplazados por la guerra en Gaza, no cuentan. Netanyahu dijo que eran un “lamentable accidente”.
¿Se puede ser más hipócrita? Luego se preguntan ¿por qué hay tanta gente joven que no está dispuesta a votar por Biden, ni siquiera para detener a Trump?
Y por acá ¿Cortina de Humo o Destape?
Me está dando pereza escribir sobre Colombia porque se me hace que es la misma cantaleta en cada columna, pero es que el gobierno del Cambio no da para más.
Isabel Zuleta, senadora del Pacto Histórico, dijo “queremos la reelección del mesías y que el presidente Petro siga muchos años y para eso es la constituyente”. La oposición voló a decir “lo dijimos, el castro chavismo”
“Personalmente no me interesa para nada la reelección” trinó el mesías, recuperándose de una intoxicación que lo tuvo silenciado, para felicidad de seguidores de X, durante algo más de 24 horas.
Eso dijeron Uribe, y Santos, y Chávez. Luego llegaron Yidis, y Odebrecht y los cubanos y el asunto se volvió interesante.
Todos sabemos que Isabel Zuleta es una activista de poca monta y de mucha bellaquería, elegida senadora por la lista cerrada del Pacto Histórico que llevó al congreso de Colombia a una que otra perlita como la fallecida Piedad Córdoba. Sin embargo, en ese movimiento hay gente más inteligente, más estratégica y uno de ellos, el representante a la cámara David Racero, dice tranquila y descaradamente, que a él no le gusta la reelección, que prefiere alargar el período presidencial dos o tres años. Eso no es por respeto a la Constitución porque esa “jugadita” si que es sucia, es porque Racero que es sagaz, sabe que para la reelección es necesario ganar en las votaciones de 2026 y que con semejantes resultados el mesías no tiene chance. Entonces hay que forzar la mano, alargar el período para consolidar la toma, esa sí “blanda” de todas las instituciones e instalar la dictadura del “pueblo”. El fracaso total y absoluto del gobierno del mesías, hundido hasta le cuello en el pozo séptico de la corrupción, tiene a los discípulos dando palos de ciego, ya saben que para quedarse en el poder y pelechar del erario público, al igual que sus “hermanos venezolanos” del chavismo, necesitan “forzar la mano”.
Así, por ejemplo, el representante Alfredo Mondragón de la cuerda de Arias, el Polo Democrático del Valle del Cauca, explicaba en Blu Radio, que en una asamblea que convocaban el Pacto Histórico y la Minga del suroccidente, debidamente aceitada por el gobierno del mesías con contratos y prebendas, en la que participarían los estudiantes y profesores que ocupan al Universidad Nacional, el “pueblo” definiría el rumbo que quieren que se le dé a la sociedad colombiana. Para Mondragón y su jefe Arias, el “pueblo” lo escogen ellos, se les olvida que a ellos los escogió el verdadero “pueblo”.
El jueves, desde un acto de entrega de tierras en Córdoba, el mesías echó una reculada de magníficas proporciones al acusar a la prensa de estar inventando lo de la Asamblea Constituyente. Quedan para la historia el discurso de Puerto Rellena, (que los progres llaman Puerto Resistencia) y el documento de la Casa de Nariño titulado “el ABC de la Asamblea Constituyente”. El mesías miente con tanta frecuencia que ya se enreda en sus propias mentiras. Mi amigo Mike le diría “vaya a comer lo que pica el pollo”.
La verdad es que lo que a mí lo que más me espanta es que la oposición y los medios caen redondos en la trampa. Todo este bruhaha es para evitar que se siga hablando del “destape”, ese sí de Olmedo y de Sneyder y de los topes de la campaña, y del desastre del FOMAG y de los contratos de la agencia de seguridad vial, o como se llame esa vaina.
Sacaron a Carlos Mauricio Marín de Fiduprevisora. Chivo expiatorio del lamentable proceso de reestructuración del sistema especial de salud de los maestros, el Fomag, rediseñado por el gobierno del Cambio y su donante y aliado favorito FECODE. Es la confirmación de que en el gobierno del mesías todo lo malo es culpa de infiltrados uribistas corruptos.
Por: Juan Manuel Urrutia
X: @juanmaurrutiav1
