
El artículo 376 de la Constitución vigente establece: “Mediante ley aprobada por mayoría de los miembros de una y otra Cámara, el Congreso podrá disponer que el pueblo en votación popular decida si convoca una Asamblea Constituyente con la competencia, el período y la composición que la misma ley determine. Se entenderá que el pueblo convoca la Asamblea, si así lo aprueba, cuando menos, una tercera parte de los integrantes del censo electoral. La Asamblea deberá ser elegida por el voto directo de los ciudadanos, en acto electoral que no podrá coincidir con otro. A partir de la elección quedará en suspenso la facultad ordinaria del Congreso para reformar la Constitución durante el término señalado para que la Asamblea cumpla sus funciones. La Asamblea adoptará su propio reglamento”
Traiga aquí la ley que convoca a una Asamblea Nacional Constituyente, le dijo el presidente del Senado.
Dios quiera que Petro no se vaya a patrasear, me parece formidable una constituyente, dice Vargas Lleras.
Pero el pastorcito no tiene ni las mayorías en el congreso para convocar al pueblo, ni los votos, 13.430.689 según el censo electoral de 2024 para que el pueblo sea el que convoca la constituyente. Entonces resuelve, una vez más, que él está por encima de la ley porque lo eligió “el pueblo” y decide que en lugar de recurrir al Congreso para que este convoque al pueblo, pues él lo va a convocar.
Convocar al pueblo significa que le acarrean la gente a unos eventos que él quiere convertir en asambleas populares. Los sientan a que lo escuchen y lo aplaudan. Y él se despacha. Dice cualquier cosa y se inventa la siguiente barbaridad:
“Es un proceso constituyente. El primer paso, y ese fue el discurso de Puerto Resistencia (en Cali), es organizar los comités municipales, es decir que las organizaciones de base municipales se movilicen, se junten; convocar al pueblo a la movilización, a la calle, al debate, a ejercer el poder constituyente que se puede ejercer ya en unos niveles que la Constitución del 91 permite, que están definidos como cabildos abiertos, que son mecanismos de participación ciudadana vigentes.”
Anotemos, de paso, que a Cali le llevaron a la “minga indígena” articulada por dos organizaciones que han estado con Petro desde las manifestaciones, bloqueos, saqueos y asesinatos que los progresistas bautizaron el “levantamiento social” y que han gozado de la generosidad de los contratos del Gobierno del pastorcito.
No es una reforma a la Constitución, dice. Ha propuesto unos puntos (6, 8, 12, depende del discurso de turno) que deben ser revisados y convoca al “pueblo” para que promueva una asamblea constituyente para corregir y hacer avanzar el cambio social. Oh sorpresa los puntos que propone “enderezar” son los fracasos de su gobierno, salud (la reforma de la Corcho está herida de muerte) paz total (estamos en guerra total), educación (esa reforma nació muerta), pensiones (enredada por falta de consenso), financiación de campañas y partidos (la reforma política se hundió) reforma agraria (lo único que hay son los escándalos de las compras de tierras).
Y entre engaños y frases chuecas lo que se propone hacer el presidente, en total violación del ordenamiento constitucional vigente, es convertir las reuniones de acarreados y activistas del pacto histórico en cabildos y asambleas populares. Ya lo hizo en Apartadó y en Córdoba.
Tal vez la frase más peligrosa es la respuesta del pastorcito al reto que le planteó Vargas Lleras. En Ayapel, Córdoba, a donde la acarrearon a un grupo de mujeres beneficiarias de la entrega de tierras, dijo, “Venga y medimos fuerzas, dicen por ahí, no. El proceso constituyente no es entre los dirigentes políticos del país, antes que nada, es darle el poder a la población. No es el dirigente de arriba, Vargas Lleras se equivoca, es la ciudadanía diversa adquiriendo poder”. No se requiere tener un posdoctorado en filosofía política para entender que lo que se propone Petro es convertir en constituyente al “movimiento social” que lo acompañó en el paro de 2021 y en su campaña de 2022. De hecho, la respuesta no se ha hecho esperar, “el lunes, se convocó en Bogotá la Coordinadora Nacional para el Cambio. Es la organización heredera del Comité del Paro, el grupo de delegados que fueron nombrados para negociar con el gobierno Duque en el 2021” (La Silla Vacía, El Movimiento Social Responde con Cautela a la Constituyente de Petro). Por ahora la respuesta es tibia pues los lideres de los grupos que conforman ese movimiento temen que en las actuales circunstancias hayan perdido la fuerza que los movilizó en 2019 y 2021 porque saben que es más fácil estar en la oposición y aprovechar el descontento que defender un gobierno, desprestigiado por su inoperancia y los escándalos que lo rodean. Temen perder avances sociales logrados en 1991.
Perlas de la semana
Paz total
El lunes en Apartadó, el presidente se patraseó, llevaba meses diciendo “si el Clan del Golfo no se somete, los destruiremos”, ahora salió con la frase “si el Clan del Golfo no se atreve a sentarse a dialogar, pues guerreamos”. ¿Al fin qué pastorcito, sometimiento o negociación? ¿Será el primer logro del nuevo gestor de paz, Mancuso? Extraña respuesta la de los criminales, mandaron a su ¿abogado? (no entiende uno como una banda criminal tiene un abogado/vocero al que se le da credibilidad) a decir que les complace que el presidente hable de diálogo y no de sometimiento y que preferirán que se refieran a ellos como las autodefensas gaitanistas de Colombia y no como el Clan del Golfo.
Falso. El pastorcito se lo inventó, los que estaban bloqueando las vias eran miembros de la comunidad de Tierralta que protestaban por la inoperancia del Estado.
El Estado soy Yo.
Y joda con el metro de Bogotá.
El domingo en la noche, en alocución televisada de 18 minutos, el pastorcito vuelve a utilizar una versión amañada y mentirosa como argumento en su fijación, ya enfermiza, contra los bogotanos. Tergiversando los datos de un estudio de la Sociedad Colombiana de Ingenieros, propone, nuevamente soterrar el metro y ordena a la Agencia de Defensa Jurídica del Estado revisar los contratos del Metro, en una clara amenaza al gobierno local y a los bogotanos. Afortunadamente tenemos alcalde con carácter. Ni un paso atrás, le respondió el alcalde Galán. El martes el ministro de transporte amenazó con retrasar los pagos que le corresponden a la Nación. Sigue el saboteo, sigue el chantaje. Entendamos, el pastorcito no quiere que el metro tenga un avance significativo en 2026, no va y sea que favorezca a sus rivales, Claudia López, o Enrique Peñalosa, lo demás son cuentos.
El lunes desde Apartadó, descaradamente les dijo a los antioqueños, a quienes detesta porque nunca le han querido comer cuento, que la Nación, no va a cumplir los compromisos adquiridos para le inversión en obras públicas, si a él que es omnipotente no se le da la gana. Luego de acusar a quienes a Él se oponen, o lo critican, de ser corruptos paramilitares, con una frasecita de esas que encienden a la galería radical, dijo que El Poblado no es Medellín y que El Chicó no es Bogotá ni Colombia y anunció que de un plumazo iba a cambiar las prioridades de la inversión pública. Aquí se hace lo que le viene en gana al pastorcito y para eso tiene a Alexander el matemático en planeación y a Laura la milagrosa en palacio y la plata es para comprar conciencias. Recordemos que para los progresistas el desarrollo es una amenaza, ellos necesitan que la gente esté pobre y jodida y que dependa de las migajas que a forma de subsidio les dan.
Y ya el martes en la tarde, en Ayapel, dijo “La reforma a la salud ya comenzó, estos son los CAP, puestos de salud con equipos que ustedes están viendo ya actuando, van (Pastorcito, es va a haber) a haber 70 equipos en todo el sur de Córdoba, ya están financiados y actuando, lo que significa que ya estamos implementando el sistema preventivo porque estos equipos deben ir a los hogares permanentemente a vigilar el estado de salud de las personas para prevenir o atender a tiempo y no cuando sea tarde”. Este es un embeleco del pastorcito, para el que han desviado recursos que se le deberían girar a las EPS para que cumplan sus obligaciones con las IPS. Sabe que la reforma de la señora Corcho esta herida de muerte y no acepta la derrota así el sistema colapse.
Por: Juan Manuel Urrutia
X: @juanmaurrutiav1
