Los nacos

The Economist, febrero 15 2024.

Naco, en Colombia es el puré de papa.  La riqueza del lenguaje mexicano radica en la multiplicidad de significados que tienen las palabras, obviamente la reina siendo la chingada.  Pero naco no se le queda atrás.  Significa muchas cosas, según Carlos Monsivaís la palabra se originó probablemente como una abreviación de totonaco, un grupo étnico originario de Puebla y Veracruz, como manera de referirse a los indígenas, y que su uso puede remontarse a la época colonial.  Como persona, un naco puede exhibir una falta general de refinamiento adoptando una mentalidad de gángster expresiones verbales o argot sin refinar, acentos peculiares, falta de modales sociales o mal gusto.  A mi una gran amiga mexicana me decía “Juanito no seas naco”, cuando yo usaba modismos colombianos, como decir pendejo, y yo me quedaba viendo un chispero.

El término se asocia a menudo con las clases sociales más bajas, así como con personas con poca escolaridad, y entre las clases medias y altas como sinónimo de mal gusto.  O sea, naco es guiso en lenguaje colombiano post moderno.

Pues ahí les va, esta columna se refiere a otros NACOS.  Los Nacional Conservadores, que también pueden ser, como Trump, re-NACOS o re-guisos.

Uno de los temas recurrentes en el Economist, y también en el Washington Post y en el New York Times, es la creciente probabilidad de que Donald Trump logre hacerse elegir presidente de los Estados Unidos en noviembre.  Les preocupa, los asusta, pero, siendo realistas, ante el control total de las primarias republicanas y la debilidad de la candidatura de Biden, lo ven cada vez más probable.  Tal vez en estos últimos días ha surgido una nueva luz de esperanza.  The Economist tituló «Agárrenlo por la billetera» (“Grab him by the purse”) en irónica alusión a la tristemente famosa frase pronunciada por el expresidente “Grab them by the pussy” y refriéndose a las decisiones judiciales de esta semana que podrían abrirle un hoyo fenomenal a las finanzas de Trump. 

“En los años 80, Ronald Reagan y Margaret Thatcher construyeron un nuevo conservatismo basado en los mercados y la libertad.  Hoy en día, Donald Trump, Viktor Orban y una variopinta banda (motley crue) de políticos occidentales han ido demoliendo esa ortodoxia, construyendo en su lugar un conservatismo estatista y anti woke que antepone la soberanía al individuo.  Estos Nacional Conservadores” forman parte de un movimiento global con sus propias redes de pensadores y lideres unidos por una ideología común.  Creen que son los dueños del conservatismo ahora, y pueden tener razón”.  (The Economist, El Creciente Peligro del Nacional Conservatismo, febrero 15, 2024)

A Trump y Orban se suman Giorgia Meloni, la primera ministra de Italia, obviamente Marie Le Penn que representa a la extrema derecha francesa, los miembros del partido Justicia y Ley (PiS) polaco, el partido de extrema derecha alemán Alternativa para Alemania, y hasta en Gran Bretaña, cuna del liberalismo, y la patria de la dama de hierro, en el partido conservador aparece una tendencia de extrema derecha, que propone un Brexit radical y anti inmigración. 

Por estos lados también tenemos nuestros NACOS latinos, Bukele encabeza la lista, por sus ¿logros? y su popularidad; le sigue Milei, cuyo discurso libertario esconde una ideología nacional conservadora, re-naco.  Tuvo su momento, pero no se le dio por bestia, pero Bolsonaro fue el primer naco de este lado del mundo.  Y, claro, en Colombia tenemos al Centro Democrático representado en la figura de las mosqueteras, la Paloma de la guerra, Paloma Valencia, la senadora de los estudiantes María Fernanda Cabal y la antioqueña Paola Holguín, ninguna de ellas con la capacidad intelectual para tomar una posición ideológica naca, pero con gran capacidad de imitación, u sea nacas imitadoras.

Y a todas estas ¿Qué es un NACO? O ¿Cuál es el pensamiento NACO? Y ¿por qué les tienen tanto miedo?

Fundamentalmente, los NACOS, son, como ya dije una mezcla bastante variopinta.  Milei, por ejemplo quiere achicar el Gobierno a su mínima expresión, mientras Trump y Orban piensan que los ciudadanos no están en condiciones de defenderse ante las fuerzas globales, promovidas por una élite liberal y que el Gobierno debe protegerlos.  Reporta el WP y lo ratifica el Economist, que miembros del equipo de Trump, llevan meses preparando documentos de política y proyectos de resoluciones ejecutivas para capturar y “limpiar” la administración pública federal cuyas agencias sostienen ellos están infiltradas por agentes liberales que se dedicarían a bloquear las iniciativas del gobierno. 

Las posiciones de los líderes de los NACOS muestran serias contradicciones; por ejemplo, la primera ministra Meloni apoya a Ucrania mientras Orban tiene una debilidad por Putin, el partido polaco Ley y Justicia es anti Gay, Marine Le Pen es tolerante.  Pese a esas contradicciones han logrado unirse alrededor de su hostilidad hacia los enemigos comunes, que incluyen a los inmigrantes, especialmente los musulmanes, los globalistas y todos sus supuestos cómplices y defensores, como los ambientalistas preocupados por el cambio climático que niegan constantemente.

Ahí están, esos son.

Y asustan, pese a sus incoherencias, a sus delirantes discursos, asustan por dos razones.  Por una parte, porque a estas horas la victoria electoral de los NACOS en muchos países es altamente probable y sobre todo porque detrás de cada uno de los pintorescos líderes hay un grupo importante de tanques de pensamiento que alimentan la ideología y que tienen una gran sintonía con el descontento de la gente.  Y en esas esferas el discurso es peligroso.  Se trata de capturar, al mejor estilo castro chavista, el gobierno y la administración y las cortes y las universidades y la prensa libre y construir, como lo está haciendo Orban en Hungría o Bukele en El Salvador un régimen autocrático cuyo propósito final es extirpar la ideología liberal y el pensamiento WOKE que son los culpables de todo.

Esta sección está inspirada en un muy interesante artículo de The Economist, titulado The growing peril of national conservatism, publicado en la revista el 15 de febrero.

Ensillando antes de traer las bestias.

Me manda mi yerno una publicación de La Silla Vacía.  El magnífico ordena entregarle la administración de los programas del ICBF a la economía popular, eso es pura carreta porque ese no es el propósito de la institución, pero bueno.  Siguiendo la instrucción del mesías la directora del ICBF resuelve cambiar la modalidad de contratación especialmente para el programa de los Centros de Desarrollo Infantil que son la versión 4.0 de los Hogares Múltiples que a su vez eran la versión 3.0 de los Hogares Comunitarios de Bienestar.  O sea, las famosas madres comunitarias.  Hasta ahí vaya y venga.  Pero resulta y pasa que le quitaron los contratos a los operadores privados que administraban los recursos y subcontrataban a asociaciones de cuidadoras y madres comunitarias, como si ellas no fueran parte de la economía popular.  Lo peor es que el ICBF no tenía con quien contratar y se han quedado miles de niños y niñas sin atención y cientos de mujeres cuidadoras o madres comunitarias, sin trabajo.

Contaban ayer en la radio que en La Guajira la ya tristemente famosa UNGRD compró unos carrotanques, que están parqueados en una unidad militar en Uribia y están parqueados porque no hay ni el agua ni las vías para transportarla. 

Ese es el estilo de gobierno del Magnífico, pero todo se va a arreglar ahora que finalmente va a gobernar la segunda dama de la Nación que en premio por la violación de todos los derechos de su empleada ha sido nombrada por el Magnífico como directora del DAPRE, comienza el gobierno de Laura, la milagrosa.  Empieza uno a ver las razones del nombramiento de Armandito en la FAO.  Ya verán como pone orden en casa y al que no obedezca al polígrafo y pa la calle.

Por: Juan Manuel Urrutia
X: @juanmaurrutiav1


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