
Tres manifestaciones distintas, una sola tendencia verdadera.
- El discurso
Influenciados por la recepción que tiene el discurso provocador de Trump entre los votantes, los dos “precandidatos” republicanos que le siguen acuden al mismo discurso provocador, racista, negacionista y distorsionador de la historia de los Estados Unidos. Analistas y defensores de derechos humanos resaltan esa perversa tendencia en la retórica política en el escenario estadounidense, en donde, a partir del 15 de este mes en Iowa, empiezan las primarias, las cuales determinarán las candidaturas de los dos partidos para las elecciones de noviembre de 2024.
Trump se ha dedicado, ante audiencias mayoritariamente (por no decir que totalmente) blancas, a utilizar una retórica que sataniza a los inmigrantes con frases como “están envenenando nuestra sangre”. Para no quedarse atrás, aunque se está quedando atrás, Ron de Santis defiende la tesis según la cual “los esclavos adquirían habilidades que los beneficiaban en su vida personal”. Y Nicky Hayley que supuestamente trata de atraer a una audiencia más moderada, se negó a aceptar que la causa de la guerra civil era la esclavitud, lo que tuvo que corregir posteriormente. Preocupa que esa narrativa de la extrema derecha se vuelva mayoritaria en el partido republicano.
“Los tres precandidatos del partido republicano, que lideran las encuestas, hablan de la historia y de las razas en forma provocadora y polarizadora, que en muchas ocasiones diverge o distorsiona los hechos según algunos estrategas de la política, expertos y lideres de los derechos civiles” – The Washington Post.
La derechización del discurso de los candidatos republicanos no es coincidencia, responde a la derechización del pensamiento republicano. Sostiene el citado artículo del WP, que “muchos en el partido republicano tienen resentimiento contra los líderes liberales a quienes ven señalando constantemente, o forzando a la nación a disculparse por atrocidades pasadas, y a algunos les producen rabia los cambios demográficos y culturales causados en parte por la inmigración”.
2. Los hechos del 6 de enero de 2021
Una encuesta de la Universidad de Maryland y el Washington Post muestra que 36% de los estadounidenses cree que la elección de Joe Biden es ilegítima. Además, el 55% de los adultos entrevistados manifiesta que los acontecimientos del 6 de enero de 2021 fueron un ataque a la democracia y que nunca deben ser olvidados, frente a un tímido 24% de los que se dicen republicanos piensa de la misma manera. El 72% de los adultos republicanos opinan que se debe pasar la página, frente a un 17% para quienes piensan que nunca deben ser olvidados. De los que opinan que es tiempo de pasar la página, 80% de ellos dicen haber votado por Trump.
Impresiona la penetración de la narrativa, así sea amañada, de Trump y sus seguidores entre los que podría llamarse la corriente mayoritaria (“main stream”) del partido Republicano. Cada vez se confirma que, a menos que los procesos penales que enfrenta lo saquen de la carrera, Trump será el candidato del partido republicano y muy seguramente el próximo presidente de los Estados Unidos.
3. Avanzando de para atrás.
En julio de 2023, Claudine Gay fue designada como presidenta de Harvard. La primera persona de raza negra y la segunda mujer en la historia de la prestigiosa universidad. Desde su designación la doctora Gay fue objeto de virulentas críticas por parte de líderes de opinión conservadores, como Christofer Rufo más conocido por su batalla en contra de la enseñanza de la Teoría Crítica de la Raza en los colegios en Estados Unidos, quien encabezó y promovió los ataques contra la doctora Gay acusándola de plagios en su tesis doctoral y otros escritos.
La doctora Gay logró superar un primer envión de la derecha, cuando las directivas de la prestigiosa universidad le ofrecieron su apoyo ante pedidos de renuncia por parte de sus detractores a raíz de unas respuestas consideradas inaceptables por el lobby judío y representantes conservadores del partido Republicano, con ocasión del debate que le habría de costar la presidencia de UPenn, otra prestigiosa universidad del Ivy league, a la doctora Elizabeth Magill.
Sin embargo y luego de tan solo seis meses en el cargo, el periodo más corto servido por presidente alguno de la Universidad en 388 años de historia, la doctora Gay se vio forzada a renunciar. La presión de los conservadores la derrotó.
La renuncia de la doctora Gay ha sido festejada como un triunfo por los republicanos, y claro está, por grupos de presión judíos como The Harvard Jewish Alumni Alliance.
Los pecados de la doctora Gay fueron tres: ser negra, ser mujer y no ser suficientemente dura para castigar cualquier crítica o manifestación de estudiantes o profesores de la universidad a favor de Palestina, lo que para muchos judíos es considerado antisemita.
La reacción de la derecha en contra de lo que consideran una radicalización izquierdista de la academia encontró el caldo de cultivo perfecto.
La tendencia atortolante
La renuncia de Gay es una “victoria” más del pensamiento que considera que “los esclavos aprendieron habilidades que les servirían en el futuro y que la inmigración está contaminando la raza blanca” y que logró que, en varios colegios de la Florida (que se ha convertido en el laboratorio de prueba para el gobierno racista) prohíban los libros de Gabo y de Isabel Allende.
Cucharaditas del 2024
Lo bueno
El primer día del año, Japón fue sacudido por un violento terremoto, que, gracias a la preparación y organización social de la nación del sol naciente, produjo muchas menos víctimas que lo que hubiera podido ser. Y en medio de los esfuerzos para atender a las víctimas, un avión de la guardia costera japonesa chocó con un avión comercial que aterrizó en llamas en el aeropuerto de Narita, en donde la habilidad de la tripulación y la disciplina de los pasajeros permitió que la aeronave en llamas fuera evacuada por todos los pasajeros y la tripulación, 388 personas, sin que hubiese víctimas ni heridos. Admirable en medio de la tragedia que le costó la vida a cinco tripulantes del avión de la guardia costera.
Lo no tan bueno
Saleh al-Arouri, segundo al mando de Hamas, quien seguramente gozaba de una confortable vida en Beirut desde donde ordenó al ejército terrorista desatar la guerra que le ha costado más de 21,000 muertos a la población palestina que pretendía defender, fue dado de baja en Beirut por los israelíes. Se teme que esta acción pueda desatar la extensión de la guerra al Líbano.
Lo menos bueno
En el Mar Rojo, desde hace semanas, embarcaciones Houthis, provenientes de Yemen y apoyadas por Irán, venían atacando los cargueros que por ahí circulan. Los ataques produjeron una sensible disminución en el número de navíos que cruzan al canal de Suez y el Mar Rojo entre Europa y Asia, llevando la mayoría a circunvenir el cabo de la Buena Esperanza en Suráfrica, alargando la ruta dos semanas y, obviamente, incrementando los costos del transporte sensiblemente. Estados Unidos lidera una flota que ahora persigue a los “piratas” y en el fin de año esa flota dio de baja a la totalidad de las tripulaciones de cinco embarcaciones. Irán ha respondido enviando un navío de guerra a la zona. Otra posibilidad de escalada de la guerra en medio oriente.
Y por acá
EL 1 de enero se posesionaron los nuevos mandatarios regionales, todo es esperanza, ojalá.
Mientras tanto al presidente de los colombianos, el renacuajo paseador, definitivamente lo que lo mueve es su deseo de ser un influyente líder mundial universal. Ahora resulta y pasa que su prioridad es hacer un concierto en Bogotá para protestar contra Israel y la situación de Palestina, que es cierto es monstruosa. Lástima que Petro no le de la misma prioridad a las comunidades del Cauca y de Chocó y del resto del Colombia sometidas a masacres y asesinatos de líderes sociales sin piedad.
¡Un año que viene y otro que se va!
Por: Juan Manuel Urrutia
X: @juanmaurrutiav1
