Pensadera Alborotada

Los hospitales de Gaza, dos historias o ¿una sola?

En Gaza las fuerzas de defensa de Israel tienen sitiados cuatro hospitales, el hospital infantil de Rantisi, y los hospitales de caridad Al Nasr, Al Shifa y Al Quds.  Un grupo de médicos le dijo a BBC News que dos recién nacidos prematuros habían muerto por falta de electricidad en el hospital de Al Shifa.  El presidente de Israel le dijo, también a la BBC, que no era cierto que el hospital estuviera sin electricidad.  ¿Quién dice la verdad?  Desde los primeros ataques contra diferentes centros hospitalarios la narrativa de Hamas y la de los representantes diplomáticos de Palestina es diametralmente opuesta a la de las autoridades y las fuerzas de defensa israelíes.  El representante adjunto de la misión de Palestina ante la Unión Europea en reportaje con BBC sostiene que Israel quiere “desocupar” el norte de Gaza y Gaza City para producir un nuevo éxodo de Palestinos similar al de 1948.  El presidente de Israel, también en entrevista con la BBC, niega que le hayan “cortado” la energía al hospital Al Shifa, e insiste en que ellos están tomando todas las medidas posibles para evitar las muertes de niños y de civiles, luego con una voz chillona por la excitación, manifiesta que debajo de Al Shifa hay un centro de operaciones de Hamas y se pregunta ¿qué se supone que hagamos?  Hamas niega esta afirmación.  En la mañana de hoy lunes la BBC reporta que la OMS ha indicado que Al Shifa ya no opera como hospital.

Uno pensaría que son dos guerras.  Pero es una sola, en la que las partes, Hamas y el Gobierno de Israel, no respetan las reglas del derecho internacional humanitario- el cual considera intocable lo que es llamado “la misión médica” que incluye hospitales, aún los hospitales militares o de campaña, ambulancias, equipos sanitarios, centros de salud etc.  Los cabecillas de la banda terrorista de Hamas utilizan ambulancias para movilizarse e Israel bombardea ambulancias por si en ellas se están movilizando esos cabecillas.  Lo mismo sucede con los hospitales, desde el comienzo de la guerra, los habitantes de Gaza buscan los hospitales para refugiarse con la esperanza que sean respetados, pero no, Hamas ha construido túneles y madrigueras debajo de los hospitales para esconder a sus cabecillas y entonces Israel bombardea y asedia esos hospitales en su determinación de vengar los actos de terror del 7 de octubre y de aniquilar a Hamas.

Bushra Khafidi de OXFAM acusa a los francotiradores de israelíes de dispararle a los enfermos y heridos que están en el hospital y se pregunta ¿A quién se le ocurre que más de 11,000 muertos puedan ser daño colateral?

Antisemitismo

El domingo se llevaron a cabo en París, y en todas las ciudades de Francia marchas contra el “antisemitismo” convocadas por los presidentes del Senado y de la Asamblea Nacional, es decir por la mayoría de la clase política.  Sorprende la participación de Marie Le Penn, que preside el partido “Rassemblement National” (Agrupación Nacional) que es el nombre que le dieron al Frente Nacional (Front National) creado por su padre declarado antisemita y sancionado en varias ocasiones por sus propósitos antisemitas.  Y sorprende la ausencia del partido “Francia Insumisa” que encabeza Jean Luc Mélenchon, quien fuera el candidato de la izquierda en las últimas elecciones, los demás partidos de izquierda, los socialistas, y los comunistas, así como los ecologistas del partido verde si participaron en la marcha.

Y yo me pregunto ¿Por qué a estas horas en pleno siglo XXI los franceses sienten que deben salir masivamente a manifestar en contra del antisemitismo?  Francia vive desde hace años tensiones complejas entre la población musulmana, principalmente magrebí, y el resto de los franceses.  Francia alberga a la comunidad judía más numerosa de Europa y de lejos a la mayor población musulmana de cualquier país europeo.  La comunidad musulmana, sobre todo la juventud, se siente desarraigada, frustrada y violenta, y siente que el país de la libertad, de la igualdad y de la fraternidad ya no es ninguna de las tres.  Se sienten discriminados y perseguidos por las fuerzas del orden, sienten que no tienen oportunidades y sienten que entre las élites francesas hay manifestaciones innegables de racismo contra ellos.  Más del 70% de los franceses expresaron en una encuesta reciente algún temor de que el conflicto entre Israel y Hamas tuviera consecuencias en Francia.  Según reportes del ministerio del Interior de Francia, se han presentado más de 1,200 incidentes de antisemitismo en Francia desde el 7 de octubre.

La cultura musulmana propone unas actitudes y comportamientos que van en contra de los valores que la dirigencia francesa considera fundamentales.  Y la pregunta del millón ¿qué tanto tiene que ver la guerra de Israel contra Hamas con los más de 1200 incidentes de antisemitismo?  ¿Hasta dónde el conflicto entre Israel y Hamas no es más que una disculpa para manifestar esa frustración? 

El objetivo no son ya las vitrinas de cualquier comercio ni los automóviles estacionados en las calles escogidos al azar; no, son los judíos, sus comercios, sus sinagogas, sus escuelas.  Hay un segmento significativo de musulmanes franceses que expresan un antisemitismo violento y preocupante.

En el seno del movimiento “woke”, se ha vuelto políticamente correcto criticar a Israel y pedir por la “liberación de Palestina”, la comunidad judía acusa a los estudiantes y a los académicos que expresan esas ideas de ser antisemitas y piden medidas en contra de ellos.  ¿Estamos hablando del mismo antisemitismo?  El antisemitismo contra el que protestaron más de cien mil franceses en las calles hoy, se refiere a actos de represalia ejecutados por individuos o grupos directamente en contra de los judíos.  El otro es un antisemitismo que nace de la cultura de la cancelación.  Las ideas, los pensamientos del otro son inaceptables, cancelables si no coinciden con los míos.  Criticar al gobierno de Israel por las violaciones al derecho internacional humanitario es visto como un acto antisemita y debe ser cancelado, retirando donaciones a las universidades que lo permitan, pidiendo que los estudiantes que lo manifiesten abiertamente queden vetados, y llegando hasta el extremo de pedir la renuncia de la presidenta de una universidad porque permitió que se realizara un simposio sobre la cultura palestina.

Todo acto o discurso que implique un ataque a personas o entidades, la violencia verbal y física deben ser condenados, sean contra quien sean, en este caso tanto el antisemitismo como la islamofobia tienen que ser condenados.  Pero no podemos caer en la trampa que nos proponen los extremistas.  Criticar a Israel no es un acto de antisemitismo, reconocer los derechos de los palestinos tampoco.  Condenar a Hamas, y cuestionar a la Autoridad Palestina por la desastrosa administración de los territorios “palestinos”, tampoco es islamofóbico.

La lectura extrema de las manifestaciones a favor de uno o del otro se le ocurrió a la ministra de interior (home secretary) del Reino Unido, Suella Braverman, quien trató de prohibir una marcha de protesta contra los bombardeos de Gaza programada para el 11 de noviembre, fecha significativa por ser la conmemoración del armisticio de la primera guerra, aduciendo que se trataba de una marcha de odio (hate march); el comisionado de la policía metropolitana de Londres, Sir Mark Roley se negó a cumplir la instrucción de la ministra.  La marcha tuvo lugar, y la ministra fue destituida por Rishy Sunak por la publicación de un artículo en el Times en el que criticaba la decisión del Comisionado y el manejo que le estaba dando la policía a las marchas pro-Palestina.  Interesante efecto secundario de esta movida, el ex primer ministro David Cameron vuelve al gobierno como ministro de relaciones exteriores (Secretary of Foreign Affairs) en reemplazo del actual ministro que pasó a ocupar la cartera de interior.

Para terminar, la pregunta del día la hizo Elon Musk ¿Cuántos niños y jóvenes palestinos se hacen miembros de Hamas cada vez que matas a muchos civiles para matar a un cabecilla de la banda?

Por: Juan Manuel Urrutia
X: @juanmaurrutiav1


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