
El 1 de enero de 2020 tomó posesión como alcaldesa mayor de Bogotá, Claudia López y con ella, mi hija Carolina Urrutia como secretaria de ambiente. Ese día tomé la decisión que durante el cuatrenio que termina este 31 de diciembre no comentaría en mis columnas asuntos relacionados con su gestión, no sería justo ni equilibrado ya que Carolina me parece, obviamente, la mujer más bonita, y la más inteligente y la más pila de su generación.
Esta columna no es sobre la gestión de Claudia López, es sobre la bellaquería de la revista Semana.
INFORME:
¿CORRUPCIÓN EN EL METRO DE BOGOTÁ?
SEMANA revela el expediente secreto que habla de coimas en la construcción de la megaobra. Más de 10,000 millones de pesos, un chino, un exempleado del Ministerio de Transporte e “interceptaciones” que salpican a los verdes. Hay menciones a Claudia López y a Angélica Lozano.
Fue la portada de la edición de 23 de septiembre de este año.
ALIAS TRUCHA DICE QUE COIMAS EN EL METRO DE BOGOTÁ ERAN UN CHISTE.
Titula La Silla Vacía en una de las noticias del día.
La noticia dice: “La nota estaba basada en unas filtraciones sin contraste de un hombre llamado José Joaquín Silva, alias “Truchas”. Después de ser investigado por la Sala de Instrucción de la Corte Suprema, Silva confesó que las conversaciones que tuvo hace meses con un ciudadano chino eran un chiste” (La Silla Vacía, octubre 21)
Ahí está pintada la directora de Semana. Periodismo sucio. Seguramente la señora de Victoria de Gnecco explicará que el pasquín en que convirtió la otrora prestigiosa publicación se limitó a publicar las grabaciones. Claro, sin contrastar su veracidad, como lo exige la ética del periodismo, que esa señora ignora.
Mi anécdota
El lunes 25 de enero de 1999, siendo yo director general del ICBF, estaba en una reunión del “sector salud” en las oficinas del entonces director del Seguro Social, Jaime Arias. Era un almuerzo de trabajo y estaban por servir los clásicos emparedados que le dan a uno en esas reuniones. A las 13:19 (una y veinte de la tarde en español de acá) tembló, en Bogotá se sintió duro. El Dr (el sí porque es médico, o sea doctor en medicina) Arias llamó inmediatamente a la Casa de Nariño y se comunicó con Juan Hernández quien le dijo que la información disponible era que el epicentro estaba entre Pereira y Armenia. A los 15 minutos me llamaron de la Casa Militar a decirme que por favor me presentara cuanto antes en CATAM, que el presidente necesitaba que lo acompañara a Pereira a donde se había producido el terremoto. Salí disparado para CATAM, la oficina del Dr Arias quedaba en la carrera 15 con calle 100 en ese entonces, claro el sanduche se quedó servido. A Catam fueron llegando Fernando Medellín, que era el director de la Red de Solidaridad, hoy en día el Departamento de Prosperidad Social y un asesor de la Red, el sacerdote Carlos Eduardo Osorio muy cercano al presidente, el director de la policía y otros miembros del equipo del presidente. Salimos para Pereira y en pleno vuelo nos comunicaron que íbamos a Armenia, que parecía ser la ciudad más golpeada, lo que en efecto sucedió. Hacia las 4:30 de la tarde aterrizamos en el aeropuerto El Edén, que queda en Tebaida, cuya torre de control y terminal estaban destruidas. Nos montamos en dos helicópteros para sobrevolar la ciudad. Al sobrevolar el centro de Armenia se podía ver la magnitud de los daños, recuerdo la desazón del General Rozo José Serrano, director general de la policía, que estaba sentado a mi lado en el helicóptero, cuando vio el estado en que había quedado el edificio de la policía. Pasadas las cinco de la tarde vino una réplica y desde el aire vimos como se desplomaba el edifico de la Asamblea Departamental, el piloto del helicóptero decidió que no era seguro aterrizar en el centro y finalmente lo hicimos en un estacionamiento a unas cuadras de la estación de bomberos que había colapsado. La escena era desgarradora. Armenia estaba prácticamente destruida y entre los damnificados del terremoto estaban, la policía, los bomberos, la alcaldía y el alcalde personalmente ya que el edifico en donde estaba su apartamento estaba seriamente deteriorado. Nos dirigimos a la sede de la corporación autónoma regional y tras una reunión para hacer un primer balance, el presidente nos pidió al padre Osorio y a mí que nos quedáramos esa noche en Armenia, a las siete de la noche, el presidente y su equipo salieron para Bogotá. El padre Osorio, que es de Armenia se fue a las oficinas de la Red y yo me fui con el alcalde a las oficinas del ICBF. El edificio estaba muy afectado, hubo que demolerlo, la directora regional, una mujer maravillosa llamada Liliana Jaramillo, daba instrucciones desde su silla de ruedas en un corredor, su oficina estaba colapsada. Yo había estado en Calarcá en una reunión con un grupo de madres comunitarias en noviembre de 1998, donde conocí a Liliana e inmediatamente entendí que era una persona excepcional. Me dijo, “Urrutia, hay que asegurarnos que no se roben niños, como pasó en Armero”. Logramos comunicarnos con la dirección de Protección en la sede nacional y se organizó una operación de vigilancia en todas las regionales del país y en los hospitales a donde estaban remitiendo heridos, todos los niños y niñas que llegaran y no estuvieran con algunos de sus padres, quedaban sin excepción, bajo la protección de ICBF. Salimos con el alcalde a hacer un recorrido por los hospitales, nos acompañaban tres defensores de familia que se quedarían en las salas de urgencia haciendo un censo de los niños y niñas y tomando las medidas de protección necesarias. El alcalde estaba muy afectado. Hacia media noche yo me dirigí al club Campestre de Armenia, que en realidad queda en Tebaida, donde una maga asesora de la dirección general que tenía una hermana en Armenia me había conseguido una habitación. De comida nada. El 26 de enero empezamos a organizar, inicialmente con la gente del ICBF y de la Red, los primeros esfuerzos para censar y atender a los damnificados. Me fui al aeropuerto de Armenia, en donde el mismo director de la Aeronáutica Civil, Ernesto Huertas, había llegado al despuntar el sol a instalar un centro de control aéreo provisional, coordinado con la torre de control de Pereira. Ernesto personalmente dirigía el tráfico en la pista y en la plataforma, con un radio teléfono y dos paletas, como los paleteros del todos los aeropuertos del mundo. Las donaciones empezaban a llegar. Armenia era caos. Hacia las 10 de la mañana logré conseguir una ración militar, esa fue mi primera comida desde el desayuno del 25. Poco a poco fuimos, con Fernando Medellín y el cura Osorio organizando un esquema de recepción de los alimentos que llegaban, pero sobre todo los mercados que empezarían a llegar producto de un gran esfuerzo logístico coordinado por el empresario Manuel Santiago Mejía con las grandes cadenas de logística. Pero ese proceso tardaría un par de días y en Armenia había por los menos 50,000 damnificados. El 26 nos pasamos del día de un lugar a otro, buscando bodegas, coordinando la recepción de donaciones y la distribución de los pocos alimentos que empezaban a llegar y de agua para los damnificados. Esa noche regresé a dormir, muy tarde al club campestre en Tebaida y de cena un emparedado de jamón y queso y una botella de agua. El 27 empezaron a presentarse saqueos en algunos supermercados que algunas reporteras y periodistas entre ellas la presentadora de noticias de RCN Vicky Dávila, transmitían como si fueran partidos de futbol. Luego de una larga reunión de evaluación y coordinación entre todas las entidades del nivel nacional, departamental y municipal involucradas en los procesos de búsqueda y rescate y de atención a los damnificados, en la sede de la corporación regional, el alcalde de Armenia me propuso que fuéramos comernos una pizza en una pizzería que era de propiedad de un conocido de él que estaba haciendo un esfuerzo para reabrir su negocio, como decía mi mamá “se juntaban el hambre con las ganas de comer”. Allá fuimos y desgraciadamente nos filmaron, y oh sorpresa, la periodista Vicky Dávila presentó la noticia con el titular “mientras la gente en Armenia tiene hambre el director del ICBF y el alcalde se fueron a comer pizza”, eso era cierto, pero se presentaba con un sesgo malintencionado. Así era Vicky Dávila malintencionada y siempre lo ha sido.
Cercano Oriente
Israel bombardeó, esta vez si, una mezquita cerca de un campo de refugiados en el margen occidental. La ayuda humanitaria empieza a llegar a Gaza por la frontera con Egipto. La situación en la frontera norte, con Líbano parece calentarse, esta mañana Israel ha hecho evacuar varios poblados.
A propósito de la cumbre sobre el conflicto entre Israel y Hamás, reporta BBC:
“Ningún israelí ni miembro senior del gobierno de USA estuvieron presentes y las diferencias entre los países árabes y los europeos fueron crudas. Según diplomáticos árabes, citados por AFP en condición de anonimidad, los delegados europeos demandaron “una condena clara que pusiera la responsabilidad por el recrudecimiento en cabeza de Hamás” pero los líderes árabes se negaron” (Traducción mía) BBC News, octubre 22.
“No Israeli or senior US officials were present, and differences between Arab and European countries were stark.
According to Arab diplomats quoted by AFP on condition of anonymity, European delegates demanded «a clear condemnation placing responsibility for the escalation on Hamas» but Arab leaders refused”.
Elecciones en Argentina
Mis amigos “libertarios” esperan con optimismo que el candidato Milei ocupe el primer lugar en las elecciones que tendrán lugar hoy. Sería interesante, digo yo, que Milei ganara la presidencia para ver de una vez por todas de qué son capaces los del otro extremo. En Colombia el progresismo esta demostrando su inocuidad como gobernantes. Yo sigo en el centro de la mitad y con muy poca esperanza que “los míos” ganen tan siquiera una carrera de tapitas.
