
Cuando yo era chiquito, en el Almirante o en el Chicó que eran los dos cines de barrio a donde íbamos a matiné, con Sagrario nuestra nana, a ver “Marcelino Pan y Vino” o alguna de esas tochadas, presentaban antes de la película unos cortos de dibujos animados como Tom y Jerry, a veces uno de Abbot y Costello, pero siempre siempre un noticiero que se llamaba “El Mundo la Instante”, que empezaba con una bella azafata de Lufthansa, el patrocinador del noticiero, y que presentaba un resumen de lo que había sucedido en el mundo en la último trimestre o algo así.
Hace rato no me tomaba un “puente”, no me gustan los puentes, uno arranca de puente y se pasa las primeras seis o siete horas atascado en una carretera que se robaron algunos contratistas o en la vía alterna a esa carretera haciendo un trayecto que en días “normales” tarda entre dos horas y dos horas y media. Luego llega uno al veraneadero y si no tomó la precaución de llevar hasta el último grano de azúcar, tome pa que lleve, le toca ir “al pueblo” de compras y si la carretera fue un martirio esto es de otro planeta. Miles de turistas, muchas y muchos todavía en pijama, con sus crocks, que puso de moda mister president Uribe, invaden los andenes y las calles, pasillos de los supermercados locales, no hay donde parquear y todo esto en un calor infernal. Nada más rico que un no-puente en cualquier veraneadero de Colombia.
Pero primero la primaria, mis nietos tienen semana de receso escolar la semana entrante y ayer no tenían cole, mi hija nos hizo una oferta que no semos capaces de rechazar, que nos lleváramos a los enanitos verdes a la finca con nosotros el jueves y el viernes mientras ella y su marido despachaban en sus respectivos trabajos, nosotros nos vinimos para la casa de mi cuñada en Mesa de Yeguas, que es una delicia. Nos vinimos antes de medio día, y evitamos el “tráfico”. Trajimos suficiente mercado para aguantar otra pandemia encerrados.
Entonces como estoy de puente hoy, la cucharada tiene el formato de los boletines de noticias de los medios, que hoy en día en cinco párrafos de dos o tres frases le resumen a uno las cagadas que ha hecho la humanidad en las últimas 24 horas, a veces son tantas las cagadas, que el boletín no cubre sino lo que sucedió en las últimas 12 horas. Y eso si que es El Mundo al Instante
Yo recibo el boletín diario del Economist, el Washington Post, The Guardian y el Espectador (que tiene un buen nombre, se llama El Despertador) y me llegan unas notificaciones de Cambio. Me explico, estoy pensionado desde hace 10 años y cada mañana evito el comentario de mi yerno que me dijo “bueno suegrito y de ahora en adelante Usted se desayuna y queda desocupado”, «no querido» pienso yo “nada más ocupado que un desocupado” y como vivo en el campo, estoy levantado a las cuatro y media de la mañana con el tintineo de las campanas que tienen algunas de las vacas del hato, para alertar si hay intrusos en el potrero, cuando pasan por debajo de la ventana de nuestro cuarto camino al ordeño de la mañana. Esa hora, con un buen café fresco, es un momento perfecto para empezar la lectura que se complementa con el canto de los pájaros al amanecer.
Veamos pues
Israel y Palestina
Claro inevitable, la primera noticia es la orden de evacuación que le ha dado Israel a los habitantes del norte de Gaza. Es, simple y llanamente, una violación del derecho internacional humanitario. Y no, estar en desacuerdo con esa acción no es ser antisemita. Tuve la suerte de educarme en un colegio en el que había muchos judíos, mi primera novia significativa es judía y le tengo un inmenso cariño, la primera niña, estábamos como en séptimo grado, a la que le eché el cuento es judía, uno de mis compañeros de clase que más admiro es judío, con él tengo profundas diferencias ideológicas, pero el respeto y el cariño, ahí están. Igual me sigue pareciendo desproporcionada la respuesta de Israel al horrible y macabro acto barbárico cometido por los terroristas de Hamas, a los que sólo un lunático como Gustavo Petro justifica.
Al gobierno y a las fuerzas de defensa de Israel los cogieron con los calzones abajo, y han resuelto desatar toda su capacidad militar para castigar a los palestinos que viven en Gaza, independientemente de si pertenecen o apoyan a Hamas. Las acusaciones en contra del exceso de la reacción de Israel provienen de grupos como B’tselem, israelita que defiende los derechos humanos y Médicos sin Fronteras. Y la rabia con que responde Israel, no es la de la mayoría de la población, sino la de Bibi Netanyahu, cuya autoproclamada calidad de experto en seguridad y antiterrorismo ha sido vapuleada por los terroristas de Hamas. En efecto Netanyahu cree que una victoria aplastante, que no va a suceder, le salvará el pellejo. No, la mayoría de los israelitas tienen sentimientos y pensamientos más cercanos a los de Nir Avishai Cohen, mayor de las reservas de la Fuerza de Defensa de Israel FDI, autor del libro “Love Israel, Support Palestine” y quien escribe una columna en el New York Times mientras está en camino a reunirse con sus compañeros de la FDI a participar en las operaciones contra Hamas; quien dice “Quisiera decir una cosa claramente, antes de unirme a la batalla. No hay nada “inevitable”. Esta guerra se hubiera podido evitar, y nadie hizo lo suficiente para evitarla” y procede a criticar la política expansionista impulsada por Netanyahu y por lo que Cohen y otros pensadores judíos califican como una “minoría religiosa mesiánica”. (Cohen, Nir Avushai, “Voy a la guerra para Israel. Los palestinos no son mi enemigo”, The New York Times, oct 13 de 2023). La última cuenta que acabo de leer en BBC News dice que el ataque de Hamas dejó 1300 muertos y entre 120 y 150 rehenes, y que los bombardeos a de Israel a Gaza ya han dejado 2,200 muertos. Y no ha empezado la prometida invasión. En esta medio profundicé pero me quedo sin palabras.
El segundo lugar se lo pelean tres noticias
El caos en que se ha sumido el partido republicano dividido por Trump y sus seguidores que ha llevado a que el forzado reemplazo del presidente de la cámara de representantes no se haya podido resolver lo que ha paralizado la acción legislativa. Lo malo es que no se ve salida. La extrema derecha del partido envalentonada porque sus muy negativas prácticas le han ido produciendo resultados ha logrado nominar a uno de sus más sólidos exponentes, el representante Jim Jordan de Ohio quien, sin embargo, no parece tener los votos suficientes para lograr la elección, que debería tener lugar el martes 17. Esta se suspendió rápidamente cuando muchos miembros moderados del partido se negaban a apoyarlo. Hay serias dudas que los miembros moderados del GOP estén dispuestos a premiar las jugadas sucias de los trumpistas, por lo que no se cree que Jordan logre los 217 votos necesarios para su elección. Hábilmente el partido demócrata deja que los republicanos se saquen los ojos solitos y se abstiene de participar en la fucha.
Segunda, la respuesta de los australianos convocados a un referendo que buscaba crear un consejo consultivo del parlamento conformado por aborígenes para que emitiera su opinión sobre los proyectos de ley. Era una buena oportunidad para abrir un espacio de reconocimiento a las poblaciones aborígenes. El voto por el SI fue mayoritario en Melbourne que es la ciudad más liberal del país, pero el NO ganó en la mayoría de las áreas rurales y el resultado final fue de 60% por el NO contra 40% por el SI. Extraño y algo inesperado resultado en tiempos en que las ideas progresistas prevalecen generalmente.
Tercera, en Colombia sigue el debate por la absurda posición del presidente en relación con el terrorista ataque de Hamas hace una semana. Entre tanto en una muy cuestionable reacción la vicepresidenta Francia Márquez la emprendió contra el ministro de defensa porque llamaron a calificar servicios a su jefe de seguridad. Al señor coronel se le pide que explique como fue que su patrimonio se multiplicó por diez en 2 años. Sería bueno recordarle a la ministra de la igualdad, que la igualdad es para todos y sobre todo para los corruptos.
Por: Juan Manuel Urrutia
X: @Juanmaurrutiav1
