Guayabo terciario

GUAYABO TERCIARIO

El viernes me tomé hasta le agua de los floreros en el matrimonio de mi sobrino Carlos.  El sábado a duras penas podía respirar, pensar ni se diga.  Ayer domingo decidí ponerme al día y aprovechar que ha empezado el campeonato mundial de Rugby, deporte que me encanta.  Este fin de semana jugaron mis dos favoritos, Francia y Suráfrica y ganaron ambos.  Entre partido y partido leyendo lo que no había podido leer el sábado por estar, como ya dije, muy seriamente incapacitado, me topé con dos temas que hablan de una Colombia que no encuentra el camino.

En la revista Semana aparece una entrevista con el exviceministro de defensa, general Ricardo Díaz, quien describe un panorama verdaderamente desalentador de lo que sucede al interior del ministerio de defensa y según parece del gobierno de Colombia, desde hace siempre y hasta siempre pensaría uno.

Me cuesta trabajo creerle a Semana, porque el sesgo que el imprime su directora, basado en sus odios personales, ha ido dejando un rastro de medias verdades y descaradas mentiras.  Sin embargo, la entrevista con el general Díaz es demoledora para la moral porque pinta un ambiente muy sucio, muy tóxico.  Todo apesta, todo sucede en reuniones y conversaciones secretas en pasillos o en esquinas de su despacho.  Dice, por ejemplo que, en el caso de la compra de unos helicópteros, “me ofrecieron 700 millones de pesos, me los ofreció un grupo de personas a través de un oficial retirado del ejército, el coronel Eduardo Mejía” y procede a dar otros nombres y sugiere que detrás de ese “negocio” estaban la primera dama Verónica Alcocer y los hermanos Benedetti. 

Pasando a otro tema en respuesta a una extraña, pero ya usual insistencia, de la directora de Semana, procede a montar un manto de duda contra el expresidente Juan Manuel Santos, disque porque intercedió para que el viceministro recibiera a una comisión de la empresa Bell, fabricante de armamentos y uno de los grandes proveedores del Ministerio de Defensa desde hace muchísimos años.

Ninguno de los negocios a que se refiere el general Díaz resultó, los contratos no se celebraron.  Los que si se celebraron fueron los contratos de adquisición de unos vehículos por los que salió el general Díaz del ministerio.

Como cosa rara, Semana publica y el fiscal investiga.

Yohir Akerman es un columnista de la revista Cambio que siempre me ha parecido serio.  Este fin de semana publica una columna titulada “El general de los narcos” que se refiere a las “otras” andanzas del general Montoya, el de los “baldados de sangre”.  Resulta y pasa que el general tenía sus “arreglos” con algunos narcos.  Funesto personaje.

LAURA SARABIA

“Es cierto que la sed de poder de la nueva directora del DPS es insaciable y que ya aprendió a usarlo en beneficio propio.  Sin embargo, el responsable de que ella esté sentada en ese trono es Gustavo Petro” es la conclusión de la columna de María Jimena Duzán en Cambio, que recomiendo leer para entender como funciona el poder en el gobierno del cambio.  Recuerden ambles lectores y lectoras que la periodista ha sido más bien una dedicada defensora de Gustavo Petro.

COCA

Hoy presentaron el informe de Naciones Unidas sobre el cultivo y la producción de coca que es demoledor, hay más hectáreas sembradas de hoja de coca y mayor producción de cocaina.  El informe tiene el sesgo de los países consumidores, culpa a Colombia sin referirse al aumento de la demanda y del consumo, sobre todo en Europa.  El gobierno, creo que con razón, reconoce que la persecución de los cultivadores no ha dado resultados y propone una política alternativa.  No me disgusta el enfoque de esta nueva visión.  Veremos.

MARRUECOS

Viví en Marruecos entre 1995 y 1998, en algún escrito anterior describía como una visita a la medina de Fez es un viaje a la edad media.  La medina de Marrakech es más famosa, y más ordenada, si se quiere.  Ambas ciudades son de una belleza extraordinaria.  La primera noticia sobre el terremoto que el viernes asoló al país magrebí cuyo epicentro estuvo situado en las montañas del Atlas, que afectó seriamente a Marrakech, me vinieron tres pensamientos a la cabeza.  El primero fue un recuerdo de una larga caminata con mi padre por esa medina de Marrakech, en 1997.  El segundo un viaje por las montañas del Atlas, recorriendo caminos peligrosísimos, entre Marrakech y Ouarzazate, si la medina de Fez es un viaje al medio evo, la travesía por el Atlas es viajar más al pasado.  Normalmente los turistas recorren una parte de las montañas del Atlas y viajan de Marrakech a Essaouira de ahí, rodeando el Atlas por carreteras en mejores condiciones hasta Merzouga para vivir la experiencia del Sahara.  En 1996 con un combo de expatriados franceses y españoles, nos montamos en tres camionetas 4X4 y nos fuimos a la conquista del Atlas.  Cierro los ojos y veo esos pueblos, caseríos, de 200 a 400 habitantes, todos amables, siempre dispuestos a compartir un pan y un té de menta, no logro imaginar que haya quedado piedra sobre piedra.  Algunos reportes hablan de 90 o 100 muertos en caseríos de 200 habitantes.  Hoy martes, todavía hay poblados enteros totalmente aislados.  El tercero, hablaban de 800 muertos, yo le dije a Mónica, sospecho que en el Atlas van a aparecer miles de muertos.

Me duele Marruecos, un país en donde fui muy feliz.  Y pregunto ¿dónde está el rey Mohamed VI?

G20

Finalmente, terminó la reunión del G20, al que asistieron 18 jefes de Estado, no fue en genocida porque ese miserable no puede salir de Rusia.  Tampoco fue Xi Jinping porque en estos días China e India no andan de romance.  Sin embargo, me parece que la “independencia del Sur Global”, encabezada y promovida por Xi y el genocida se impuso, logrando una declaración que no CONDENA a Rusia por el genocidio de Ucrania. 

Definitivamente esos paseos de la “comunidad internacional” apestan.

Por: Juan Manuel Urrutia
X: @juanmaurrutiav1

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