
SORPRESA ARGENTINA
En abril de 2023 altos directivos de la Pontificia Universidad Javeriana, asustados por la reacción de los grupos progresistas de profesores y alumnos, resolvieron cancelar un “espacio académico” programado con Agustín Laje, politólogo y pensador al que califican de extrema derecha los progresistas y que se define como “paleo libertario”. De pronto el gazapo de las directivas javerianas le dio estatus de “celebrity” a Laje. Y a yo me carcomió la curiosidad. Vi varias YouTube-adas de Laje, y una que otra entrevista y así me enteré que, en Argentina, había un tipo con pinta de roquero llamado Javier Milei, y que Laje lo promocionaba en ese entonces. Se dice ahora que Laje es el “gurú” de la campaña de Milei.
Según The Economist, parece un cantante de rock, a mi se me parece más bien a un miembro del grupo Les Luthiers. Javier Milei sorprendió ganando la elección primaria que en argentina llaman PASO, (primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias). Esa elección tiene un doble carácter al ser obligatoria, hace que en ella participen todos los partidos en todas las regiones. Milei no tenía rival en su movimiento político La Libertad Avanza, por lo que los encuestadores y analistas lo ubicaban, si acaso, en un tercer lugar en la primaria. Se esperaba que los dos grupos políticos que se han repartido el gobierno de Argentina durante los últimos años, Juntos por el Cambio y Unión por la Patria, que además tenían cada uno dos candidatos fuertes peleándose la nominación en las primarias, compitieran por el primer lugar. Sin embargo, Milei solito sacó más votos que los dos candidatos de Juntos por el Cambio, la coalición creada por el expresidente Mauricio Macri y a los dos candidatos del peronismo y “kishnerismo”, actualmente en el gobierno, representados en la coalición Unión por la Patria. Ese resultado le da más fuerza a la candidatura de Milei y lo proyecta como un firme contendiente en la elección presidencial que tendrá lugar el 22 de octubre de 2023.
En la elección participó el 68% del padrón electoral, Milei obtuvo el 32,57% de los votos. En segundo lugar se ubicó el precandidato Sergio Massa de la oficialista Unión por la Patria con 20,64%. Al sumarse los votos de todos los precandidatos de las coaliciones, Juntos por el Cambio encabezado por Patricia Bullrich obtuvo 27,57% superando a Unión por la Patria que obtuvo 25,48%. Milei derrotó, además, a las dos coaliciones en 19 provincias, lo que le permite proyectar a algunos analistas que Libertad Avanza podría obtener hasta 30 curules en el senado.
Leyendo el libro de Alejandro Gaviria, La Explosión Controlada, me encuentro con una interesante explicación de Gaviria sobre el título de su obra. Se refiere a una conversación con el corresponsal del Financial Times en la que Gaviria acuñó la frase, “A Colombia tal vez le conviene más una explosión controlada con Petro que otro estallido social con un presidente percibido como ilegítimo o desconectado”. Y se me ocurre una ocurrencia (SIC). Es posible que muchos argentinos hayan pensado que prefieren una explosión controlada con Milei que otros cuatro años del mismo caos que han tenido que soportar con los gobiernos de los partidos que conforman las otras dos coaliciones.
Milei anuncia una revolución liberal que incluye medidas como:
- La eliminación del Banco Central, que a su entender es la principal causa de la inflación en el país debido, entre otras cuestiones, a que es el organismo que puede emitir dinero.
- Una vez que cierre la entidad monetaria, el dirigente opositor plantea establecer un sistema de libre competencia de monedas, en el cual el peso conviviría con diferentes divisas y que considera que en el corto plazo va a derivar en una dolarización.
- Propone un plan para modificar las leyes laborales, que según él será “sin vulnerar derechos existentes”, el cual consiste en ir hacia un modelo de seguro de desempleo, en el que el propio trabajador aporte de su sueldo a un fondo personal que utilizará si renuncia o es despedido.
- Asimismo, el economista tiene en mente una serie de desregulaciones para facilitar y reducir los trámites burocráticos, además de reducir o eliminar algunos de los impuestos y las retenciones existentes, con el objetivo de incentivar la producción y las inversiones.
- Entre sus propuestas, está la eliminación de las retenciones (REUTERS).
- La disciplina fiscal necesaria ante el recorte de impuestos y retenciones se logrará con el “Plan motosierra” que propone sustituir la obra pública, reemplazándola por un esquema de iniciativa privada, eliminar diversos subsidios en el transporte y los servicios públicos.
- Quitará el apoyo estatal a empresas como Aerolíneas Argentinas que sería entregada a sus empleados para que la administren.
- En cuanto a la educación, su proyecto es impulsar la competencia entre las distintas instituciones con la instrumentación de distintos mecanismos de financiamiento trasladando el apoyo a las instituciones a un mecanismo de subsidio a la demanda mediante la creación de un sistema de vouchers, con lo cual, cada alumno tendría una tarjeta con fondos del Gobierno que podría utilizar para pagar la cuota del establecimiento al que desee asistir, ya sea de gestión estatal o privada.
- En lo que respecta al Poder Ejecutivo, si gana las elecciones prometió que va a tener solamente 8 Ministerios: Economía, Relaciones Exteriores, Infraestructura, Capital Humano (que agrupará a las áreas de niñez, salud, educación y trabajo), Defensa, Seguridad Interior, Justicia y del Interior.
- Por último, en lo que tiene que ver con la justicia, plantea dos cambios fundamentales, que tienen que ver, por un lado, con una nueva doctrina, en la cual “el que las hace, las paga” y habrá un mayor respaldo para el accionar de la Policía, y, por el otro, con que el Poder Judicial pasaría a gestionar su propio presupuesto, sin intervención de la política, con la intención de darle mayor independencia a los jueces.
Es básicamente un plan de gobierno liberal radical. El discurso es iconoclasta, populista y demagogo.
A eso le suma Milei un conjunto de “posiciones” de corte ultraconservador, como lo es negar el cambio climático (lo que a uno le cuesta trabajo entender en un país como Argentina que hasta marzo de este año sufrió una sequía que llegó a ser catalogada de cataclismo y cuyas consecuencias siguen afectando las exportaciones y la economía). Milei es, como su gurú Laje, antivacunas y se opone a lo que él llama la ideología de género y a todo lo que tenga que ver con la cultura “progre” (WOKE) y obviamente al aborto. Extrañamente no se opone al matrimonio de personas del mismo sexo.
Populista si, demagogo tal vez, detrás de la propuesta política de Milei hay un plan enmarcado en una muy clara posición ideológica que uno puede compartir o no. Otra cosa es que pueda cumplir, y asusta que Milei se asemeje a otros gobernantes populistas de América Latina que generan inmensas expectativas que no pueden cumplir.
Para el progresismo latinoamericano Milei es un “payaso facho”, critica superficial.
CUCHARADITAS LATINOAMERICANAS
Mancuso gestor de paz, zambomba, ¡los pájaros tirándole a las escopetas! Petro quiere usarlo para amenazar a la “derecha”, lo quiere traer a Colombia a que hable con la esperanza de que saque uno que otro esqueleto del closet de sus rivales.
Mientras el presidente hace estos grandilocuentes gestos de paz total, el país se desangra en una escalada de violencia y de crimen, los escándalos relacionados con la campaña de 2022 se multiplican, y para rematar las cifras económicas del segundo trimestre de 2023 hacen pensar que estamos entrando en una recesión.
Arrinconado y para defenderse, el presidente ataca a la prensa, regaña y amenaza a sus ministros, pelea con la Federación de Cafeteros y pasa a la ofensiva contra el tratado de libre comercio con los Estados Unidos.
Tilín, tilín ¿y las paletas?
En el mejor estilo petrista, el ministro de Interior, al no poder ofrecer soluciones para el desastre de la seguridad y el orden público, caza una pelea con los gobernadores departamentales y otra con el registrador.
El cambio es ahora.
Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @JuanMaUrrutiav1
