La verdad

Me apresuré ayer en la mañana a buscar la columna de Néstor Humberto Martínez en El Tiempo, con la esperanza de encontrar un texto que de alguna manera se refiriese al más oscuro de muchos episodios de la carrera del hoy multimillonario exfiscal, y nada.  Me refiero a todo lo relacionado con su patrón Luis Carlos Sarmiento Angulo y los sobornos que, en sociedad con Odebrecht, su empresa Corficolombiana pagó a diferentes actores de la política y del gobierno nacional.  Tengo vívidas imágenes del señor Sarmiento, en compañía de José Elías Melo, quien fue condenado a 11 años y nueve meses por su rol en el entramado de corrupción, participando activamente en la inauguración de varias obras de infraestructura desarrolladas por Corficolombiana.  De pronto se destapa el escándalo de Odebrecht y, a diferencia de varios países en donde TODOS los culpables y vinculados terminaron acusados y castigados, en Colombia sólo han sido “castigados” algunos actores.

El Departamento de Justicia (DOJ) de los Estados Unidos anunció haber firmado un acuerdo con Corficolombiana y el grupo AVAL, por el cual aceptaron pagar una multa de más de 80 millones de dólares y ofrecer colaboración mediante el “acuerdo de enjuiciamiento diferido” (Deferred Prossecution Agreement).  Es decir, Corficolombiana y el Grupo Aval aceptaron ante la justicia de los Estados Unidos su culpabilidad en el entramado de corrupción montado por sus socios de Odebrecht.  En Colombia, Sarmiento Ángulo y su hijo siempre sostuvieron, como hacen los colombianos poderosos cada vez que se ven inmersos en una conducta criminal, que “todo sucedió a sus espaldas”, que el presidente de Corficolombiana actuó por iniciativa propia sin informar a sus jefes.  El Departamento de Justicia de los Estados Unidos se los dijo claramente “no mamen, Ustedes y su corporación son culpables y deben responder por las actuaciones de sus ejecutivos”.  PUNTO, no se diga más.

Pero no, sí se dice más.  Por un parte El Tiempo, de propiedad de Sarmiento Ángulo, se apresuró a declarar que el acuerdo exime al grupo Aval.  Por otro lado, los críticos del Sarmiento Ángulo sostienen que el acuerdo es una prueba de culpabilidad.

Al conocerse el acuerdo salta una liebre, resulta y pasa que el mencionado acuerdo incluye un anexo llamado “declaración de los hechos” que refiere a un “Acuerdo para pagar sobornos al funcionario colombiano número 3” y eso no se había mencionado.  Se refiere este punto a un acuerdo para pagar un soborno que permitiría asegurar la “extensión del contrato para construir la carretera Ocaña-Gamarra».  Queda pues tela que cortar para analistas y especuladores que no tardarán en construir toda una historia para averiguar ¿quién es el funcionario número 3?.

El presidente Petro a su vez se relame con esta historia y aprovecha para proponer una reforma a la justicia. 

Contra la costumbre, la noche del domingo es dedicada en nuestra casa a terminar la maratón de series del fin de semana en alguna de las cadenas de streaming, anoche nos pasamos a Caracol TV a ver las noticias en busca de alguna información adicional sobre la noticia del grupo AVAL.  Oh sorpresa, el noticiero comienza con un demoledor informe según el cual Fabio Vargas, que jugó un papel importante en la campaña de Colombia Humana y del Pacto Histórico en Casanare, coordinó el apoyo del condenado narcotraficante Juan Carlos López Macías alias “el sobrino” a la campaña presidencial de Gustavo Petro en 2022.  En un informe que presenta fotografías y grabaciones de audio, Caracol TV informa que Sandra Navarro, esposa de Juan Carlos López, hizo parte de los comités de Colombia Humana en Casanare durante la campaña de Gustavo Petro.  Hasta el pasado mes de febrero Sandra Navarro seguía figurando junto con su hermana Angélica Navarro en un acta en que Colombia Humana determina cancelar una elección ante el intento de grupos de infiltrar el partido. 

https://noticias.caracoltv.com/informes-especiales/el-capo-juan-carlos-lopez-y-la-campana-de-petro-en-yopal-ex40

Las cosas son como son, el informe se refiere al equipo de campaña de Colombia Humana y del Pacto Histórico en Casanare, en ningún caso establece o insinúa que Gustavo Petro participó de los actos de campaña menciondos.

El presidente, en una cadena de trinos, lo niega todo y pasa al ataque amenazando a Ricardo Calderón y a Caracol TV que presentaron el informe.  El presidente en este caso le está hablando a sus seguidores, los que se apresuran a salir en defensa del mesías y exigen que se violente la libertad de prensa enjuiciando a Caracol y de paso a Semana.  La nota interesante es que, en anteriores ocasiones cuando las investigaciones de Calderón y de equipo de Caracol TV se referían a actuaciones de sus opositores, el presidente los llenaba de elogios.  O sea, la prensa es seria y responsable cuando le destapa las ollas al enemigo, pero debe ser silenciada y enjuiciada cuando destapa las propias.  El cambio es ahora.

Antecitos de cambiar de canal para volver a la serie de turno, veo que esa banda criminal que se hace llamar el Estado Mayor Central, disidencias de las FARC y con quienes el gobierno de la Paz Total quiere entablar conversaciones, asesinó en el Cauca a 4 policías.  Recáspita, zambomba.

Los hechos son tozudos.  Las especulaciones y explicaciones intencionadas vengan de donde vengan, lo único que hacen es crear un manto de dudas alrededor de las responsabilidades.  Y la impunidad, rampante.

Por: Juan Manuel Urrutia
Twuitter: @juanmaurrutiav1


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