Amazonía

LA CUMBRE DE LA AMAZONÍA

Esté uno de acuerdo con los científicos que sostienen que el calentamiento global es causado por el incremento de las emisiones de gases de efecto invernadero, o con aquellos que sostienen que los aumentos de las temperaturas son el resultado de un proceso cíclico interglaciar y que el tristemente famoso CO2 es beneficioso; hay algo en lo que todos coincidimos: es que hay que frenar la deforestación. 

Es decir, sea lo que fuere, la cumbre que se realiza en Belém do Pará para salvar la amazonía a la que asisten los ocho países que la conforman, es una reunión de significativa importancia.

Los jefes de Estado de los ocho países amazónicos de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) adoptaron, en este martes 8 de agosto, el primer día de la Cumbre de la Amazonía, la Declaración de Belém. El documento tiene 113 objetivos y principios transversales, pero no hay ninguna mención a la exploración de petróleo y solo dos menciones discretas sobre la deforestación cero

De hecho, los presidentes Brasil y Colombia expusieron posiciones “diferentes”.  El presidente Lula, anfitrión y sobre todo el presidente cuyo compromiso es el de mayor impacto, el 60% del área de la amazonia está en Brasil; propuso que se estableciera un compromiso para frenar la deforestación totalmente para 2030. 

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, para quien todo asunto que tenga que ver con el cambio climático debe resolverse primero que todo suspendiendo el uso de combustibles fósiles, inició su intervención diciendo que se referiría a las discrepancias, ya que los acuerdos están en la declaración de Belém.  Petro había insistido en que la declaración de Belem incluyera compromisos para la cancelación de la exploración de petróleo argumentando en contra del uso de vehículos particulares y de la costumbre de los viajes frecuentes en avión por parte de los ricos neoliberales.  Extraño argumento en un presidente de se pasea con una caravana de varias camionetas blindadas de alta gama y no se ha bajado del avión presidencial en el año que lleva en el gobierno.  Petro, claro, se colocó creativo, propuso una fuerza militar conjunta, la OTAN de la amazonia para perseguir las actividades ilegales. La idea es buena, su implementación muy compleja, pero a Petro eso nunca le ha importado.  Lo acompañaron a la derecha su ministra de minas absorta, en una escena parecía la del mesías hablando y sus discípulos en un estado casi catatónico mirándole, y a su izquierda el canciller Leyva absorto también, pero en otro asunto porque no parecía estar poniendo atención al discurso de su jefe.

Lula que no es pendejo, no está dispuesto a detener la exploración petrolera, sabe que de aquí a 2035 el consumo seguirá.  Sabe además que la propuesta de Petro de reemplazar petróleo por turistas es absurda, resulta que los turistas ni llegan a pie, ni se movilizan a pie, por ejemplo.

Es positivo que los jefes de Estado hayan reconocido el punto de no retorno de la Amazonia y la urgencia de evitarlo. Sin embargo, es necesario que se adopten medidas concretas y sólidas que sean capaces de eliminar la deforestación lo más rápido posible. Combatir y eliminar el oro ilegal y la contaminación por mercurio, que se ha convertido en un problema ambiental y de salud pública en la región, requiere igual atención y urgencia. También es esencial aumentar las áreas protegidas y los territorios indígenas”, dijo Mauricio Voivodic, director ejecutivo de WWF Brasil en una declaración que puede resumir el descontento de las organizaciones de la sociedad civil sobre la declaración de Belém.

El titular de la noticia en BBC News lo dice muy claramente “Al acuerdo del Amazonas le hacen falta medidas concretas”, ¡todo muy petrista!

LA CONDENA DE OTONIEL

Hay muchos que hoy sienten un fresco.  Las víctimas del criminal, no tanto.  La juez Dora Irizarry, del Tribunal del Distrito Este de Nueva York, anunció una condena de 45 años de cárcel para Dairo Antonio Usuga, alias Otoniel.  El primero en celebrar la condena fue el DJ del año, Iván Duque.  Las víctimas no tanto.  Ciertamente la condena de Otoniel es ejemplar.  Pasará muy seguramente el resto de su vida en una celda de alta seguridad.  Pero esa codena es un golpe para las víctimas.  De qué carajos les sirve a las víctimas que el tipo se “pudra en una cárcel” si lo que piden es verdad, reparación y no repetición y con el criminal en la cárcel ni lo uno, ni lo otro, nada de nada.  Otoniel se va para su celda, incomunicado y se lleva los nombres de quienes, desde el Estado, el gobierno, la empresa y la política facilitaron sus acciones y se beneficiaron de ellas.  Otoniel se para, va para su celda, pagando una multa en los Estados Unidos y a sus víctimas ni un centavito.  Otoniel se va para su celda mientras sus secuaces del clan del golfo siguen reclutando menores de edad, siguen violando niñas, siguen traficando y secuestrando y extorsionando y asesinando. 

Es bien triste que los Estados Unidos nos sigan imponiendo una política de lucha contra las drogas en donde nosotros ponemos los muertos y ya hasta los presos nos quitan.  Otoniel debería estar en Colombia contando la verdad.  Pero da miedo, a unos por lo que pudiese contar y a otros porque se les pudiese volar, entonces se juntaron el hambre con las ganas de comer y rapidito lo montaron en un avión y “chaú pescao” si te he visto no me acuerdo.

Queda la pregunta ¿cuál era la razón del afán del DJ, miedo a la fuga o miedo a la información?

Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @Juanmaurrutiav1


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