Trilogía americana

Como lo anuncié en mi columna anterior, he estado mirando hacia los Estados Unidos.

Donaldus Imperatur

La portada del Economist del sábado 15 de julio espanta.  El título de portada, “Los alarmantes planes para el segundo periodo de Trump”, lo dice todo.

El 9 de noviembre de 2016, bajé a desayunar en el hotel en donde me estaba hospedando en Antananarivo, Madagascar, y me encontré con mis dos colegas estadounidenses con quienes estábamos haciendo una evaluación del programa de mercadeo social, demacrados.  “Oh shit, dije, he won”.  Nos habíamos retirado a descansar hacia media noche del 8; entre Madagascar y la hora estándar del este de los EEUU hay 8 horas.  Eran pues apenas las cuatro de la tarde y lo poco que se conocía de las elecciones era que los exit polls mostraban que iba a ser una contienda cerrada.

A juzgar por el nivel de caos y de improvisación con que se inició la administración Trump, caos que continuó durante cuatro años, uno pensaría que en el equipo de Trump se repitió la frase “Oh shit, we won” y la sorpresa fue la misma con la que nos encontramos en Tana el miércoles 9 a las 8 am en el hotel.

La gente de Trump, la gente de MAGA (Make America Great Again) y de AF (America First), esa extrema derecha conservadora, alimentada por toda clase de teorías de conspiración e hidratada con un profundo odio a todo lo que signifique un pensamiento progresista, o liberal que catalogan como WOKE, están convencidos que van a ganar la nominación del partido republicano y que tienen muy buenas posibilidades de conquistar la presidencia en el 2024, y para ello se están preparando.  Encabezan el esfuerzo dos tanques del pensamiento ultraconservador, liderado por un amplio grupo de funcionarios de la administración Trump.  Son la fundación Heritage, la que diseñó la agenda política de Ronald Reagan, y la ultra trumpista AFPI (America First Policy Institute) creada por un grupo de funcionarios que trabajaron en la Casa Blanca con Trump.

Han desarrollado documentos delineando sus políticas que llegan a tener mil páginas de texto.  Asuntos que eran considerados marginales en círculos republicanos, se han convertido en la ortodoxia del partido.  En la agenda internacional se incluyen temas como completar el muro fronterizo, aumentar aranceles para los productos de aliados y competidores, debilitamiento de la OTAN y en la agenda doméstica temas como reducciones de impuestos sin respaldo fiscal, terminar el derecho a la ciudadanía estadounidense para todos los nacidos en Estados Unidos y claro está, la eliminación de cualquier política o regulación que favorezca asuntos de género, cuotas para las minorías, o acceso a servicios de salud reproductiva entre muchos otros.  Y la cereza del pastel, se propone terminar la guerra contra los combustibles fósiles eliminando políticas y regulaciones que buscan limitar el cambio climático.  Una agenda casi que perversa.

Como le decía mi bisabuela Lolita a mi mamá cuando alguna situación era susceptible de empeorar o de acentuarse, “mija eso no se queda así, eso se hincha”. 

La gente de MAGA, creen que pueden ganar las mayorías en Senado y Cámara, y claro está, la presidencia para Trump, creando así las condiciones para una presidencia imperial, Donaldus Imperatur lo llama el Economist.

Y el más peligroso y asustador plan tiene que ver con la propuesta de los republicanos de MAGA de revolucionar el servicio civil de los Estados Unidos desarrollando un esquema mediante el cual pretenden convertir cerca de 50,000 cargos de la administración federal en puestos de libre nombramiento y remoción, estableciendo así la posibilidad de “botar” a miles de servidores públicos que se atrevieron en su momento a criticar las propuestas de Trump.  Su propósito, dicen, es desarmar lo que llaman el Estado Profundo, esa burocracia técnica que es una barrera para el progreso, eso sí como ellos lo entienden.

Se siguen matando

En su edición del 12 de julio, el Washington Post relata la historia de Zachary Burkard y de sus dos compañeros de clase, Ersheen Elaiaiser y Calvin Van Pelt en Springfield Virginia.  A los 18 años, en el estado de Virginia, Zachary no tenía la edad para poder comprar un arma de fuego, además tenía antecedentes de tráfico de estupefacientes y de problemas mentales lo que implicaba que nunca podría pasar una revisión de antecedentes “background check” para poder comprarla.  Zacahry acudió al sitio de internet BoP Builder, vendedores de piezas para ensamblar armas “fantasma”, sin número de serie, y adquirió un kit completo para ensamblar una pistola.  Dos meses después de haber completado el ensamblaje de su arma, Ersheen y Calvin se agarraron a golpes, Zachary que estaba viendo la pelea decidió intervenir y entró al garaje donde se encontraban disparando su arma.  Sus dos compañeros de clase de diecisiete años murieron.

Las cifras son aterradoras y demuestran la frecuencia y la facilidad con la que los menores de edad pueden comprar las piezas para ensamblar un arma de fuego en casa, para luego dispararla. 

  • En Brooklyn Park Minnesota, la policía arrestó a dos adolescentes luego que uno de ellos trató de dispararle desde su carro a alguien en la calle, pero su intento falló y asesinó a uno de los ocupantes del carro.
  • En New Rochell NY, un niño de 16 años asesinó a otro de su misma edad en su “fábrica de pistolas fantasma”.
  • En Prince George’s County Maryland un niño de 13 y uno de 16 fueron arrestados en sus colegios portando pistolas fantasma.
  • En Montgomery County, también en Maryuland, un condado que hace parte del área conurbada de la capital de la nación del norte, un menor de edad usando una pistola fantasma le produjo graves heridas a un compañero en el baño de niños del colegio Magruder High School

La oficina para el control de armas del gobierno federal (Bureau of Alcohol, Tobacco and Firearms) ATF, estima que la firma Polymer8o es responsable por 88% de las armas fantasma incautadas por la policía entre 2017 y 2021.  Tan sólo en 2022 la policía incautó por lo menos 25,785 armas fantasma y estas son únicamente las que la policía le manda al ATF para efectos de seguimiento aunque se sabe de antemano que no se les puede dar seguimiento.  La ATF ha podido relacionar 692 homicidios y lesiones causadas por arma de fuego con armas fantasma, esto incluye matanzas y balaceras en colegios.

Tratando de frenar el crecimiento de la marea de armas fantasma la administración del presidente Biden y la AFT emitieron una reglamentación que determina que las partes críticas para el ensamblaje de armas fantasma califican como armas de fuego y la venta de kits o de partes debe estar sometido a la legislación de control de armas de fuego.

Los fabricantes apoyados por lobistas de la muerte, en este caso la NAGR (National Association for Gun Rights) hermana de la NRA, demandaron la medida y han logrado convencer al juez Reed O’Connor para que tumbara la reglamentación expedida por la AFT.  El caso pasará a segunda instancia y podría llegar a la conservadora Corte Suprema.

Los lobistas de la muerte sostienen que la fabricación casera de armas es una larga tradición en la sociedad norteamericana y, como defensores de la segunda enmienda, se niegan a cooperar con el Estado en el control de su fabricación, aduciendo además que al aceptar compartir con las autoridades la identidad de los compradores de los productos fabricados por empresas como Polymer8o, sería una violación de la cuarta enmienda que defiende el derecho a la privacidad.

Y los niños norteamericanos se siguen armando y matando.

Y los adultos drogándose

El gobierno de los Estados Unidos anunció que suspendería el programa de monitoreo de las áreas sembradas de matas de coca en Colombia.  Una de las explicaciones que se han dado es que el gobierno estadounidense ha decidido cambiar la orientación de su política antidrogas y que ahora la prioridad es perseguir el tráfico de Fentanilo.  Me suena, me suena, decía un cachaco cuando le hablaron de Mohamed Ali, le suena no maestro, lo vuelve m…  A mí me suena, me suena, al momento en que los EEUU se vieron forzados a cambiar la orientación de la política antidrogas y dejaron de perseguir la marihuana para dedicarse a perseguir la cocaína y el crack.

Esta semana estaba canaleando, mientras esperaba el comienzo de alguna de esas series a las que el streaming de la televisión nos ha vuelto adictos a los viejitos retirados, y me encontré con un informe de la BBC sobre la droga Zombi en las calles de Filadelfia.  Me puse a buscar y me encontré con una muy interesante serie de artículos publicados por el Washington Post en diciembre de 2022.

En pocas palabras, el consumo de fentanilo, o de la droga zombi, es la nueva epidemia en un país en el que cada cierta temporada descubren que la política de la interdicción no sirve para nada.  Ya legalizaron la marihuana, ahora van camino de bajarle la presión a la lucha contra la coca para concentrar sus esfuerzos en el fentanilo, producido por los carteles mexicanos.  Y seguramente, cuando en California, o en Colorado o en Utah, alguien logre montar cultivos industriales de hoja de coca, la desregularizarán y luego la legalizarán, y mientras eso llega, los muertos los seguiremos poniendo los colombianos.

Cucharaditas locales

La Petrofrase de la semana: “En realidad yo no sabría decirles si es preferible apoyar a Estados Unidos o a Rusia, me parece que es lo mismo. En el juego de la política mundial no tenemos alternativas sociales, tenemos alternativas quizás militares, de coyuntura política y alianzas”, dijo Petro en su intervención en la cumbre de la Unión Europea y CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) en donde se discutía una resolución que busca condenar la invasión del genocida.  Una babosa expresión de neutralidad que contrasta con la diáfana y drástica condena a la invasión que emitiera el presidente chileno Gabriel Boric.

La mejor comedia de los últimos días la constituyen los “análisis” de los “expertos” sobre la revaluación del peso colombiano que ayer cerró por debajo de cuatro mil pesos.  “Hay de todo, como en botica” hubiera dicho mi bisabuela Lolita.  Quienes profetizaban la debacle y anunciaban que muy pronto el dólar llegaría a siete mil por culpa de Petro, ahora tratan de explicar que el dólar bajó porque esa vaina que llaman “los mercados” se han percatado que Petro es un inepto.  Y claro está los seguidores del mesías que le adjudican a su jefe todo el éxito.  “Ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario» diría el gran Cantinflas”  Y claro quienes compraron dólares a cinco mil esperando a que llegara a siete mil, se dan golpes, y no precisamente en el pecho.

Cero y van dos.  La primera, la ex ministra de salud, Carolina Corcho porque creyó que podía pasarle por encima al congreso; y la segunda, la ex ministra de minas y energía que se creyó intocable y creyó que podía pasarle por encima a la ley.  Salieron antes del año dos funcionarias petristas cortadas con el mismo molde de la extrema soberbia en la que se parecen a su mesías.  Por ahí hay una candidata mostrando la misma soberbia y la misma beligerancia ante la crítica.  Ojalá a la señora Rusinque no le pase factura su soberbio ideológico desdén por el sector privado, por ahora ya les pasó factura a los beneficiarios de los “nuevos subsidios” del gobierno.

Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @Juanmaurrutiav1


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