¿Qué será lo que cocina el chef?

Mercenarios de Wagner abandonan Rostv. Juno 24 en la noche. Reuters

“Mercenarios se toman puestos militares rusos mientras Putin promete castigar la rebelión” es el titular de BBC World News hoy sábado en la mañana.

La “operación militar especial” se le ha ido saliendo de las manos al genocida del siglo XXI, Vladimir Putin, a cuentagotas, pero recientemente parecería que el goteo se hace más intenso y ya es más bien un hilo de agua con el potencial de volverse en cualquier momento un chorro imparable.

La “operación especial” no debía durar más de un par de meses, muchos analistas imaginaban a las tropas rusas caminando por Kyiv un par de semanas después de iniciada la invasión.  No, las tropas rusas mostraron su incapacidad rápidamente.  El ejército repelido por una inesperada y muy organizada resistencia ucraniana y enfrentado a un sorprendente “tocayo” Volodymyr Selensky cuyo liderazgo ha sostenido a los ucranianos en una inesperada defensa de su territorio; al genocida no le quedó más remedio que contratar a los mercenarios del grupo Wagner, autorizando a su ex chef Yevgeny Prigozhin quien lidera el grupo para que contratara su “mano de obra” en las cárceles rusas y para que buscara magras victorias territoriales mientras desde el kremlin el genocida trataba de someter al pueblo ucraniano acudiendo a todos los posibles crímenes de lesa humanidad.

Resulta que no.  Ucrania no se ha dejado someter y hace unas semanas inició la anunciada contraofensiva de verano, que, aunque no ha sido tan exitosa como se esperaba si ha ido produciendo resultados positivos.

Resulta y pasa que ante la muy pobre performance del ejército regular ruso y sobre todo de sus comandantes, que Prigozhin lleva meses criticando y cuestionando, el líder de Wagner se mamó y la emprendió contra el ministro de defensa y los comandantes del ejército.  Hace meses que cada semana las fuentes de inteligencia occidentales reportan duros enfrentamientos entre Prigozhin y los comandantes de la “operación especial” y amargas quejas contra la incapacidad de la burocracia del ministerio de defensa que hace que el gobierno no cumpla sus compromisos con el contratista.

Y se rebosó la copa.  Fuentes de inteligencia reportan que recientemente se han presentado ataques de las tropas rusas contra posiciones del grupo Wagner y que los rusos han dado de baja a varios, si no muchos, mercenarios.  El ex chef pasó de mamado a emputado y se declaró en rebeldía.

Los medios internacionales, BBC News y The Economist reportan que Prigozhin anuncia que su ejército se ha tomado la ciudad de Rostov-on-Dom, cerca de la frontera con Ucrania.  Según la BBC, a las 9:00 am (hora colombiana) de hoy sábado tropas de Wagner fueron vistas en la ciudad de Voronezh 360 kilómetros al norte de Rostov sobre la ruta que lleva a Moscú.  El mismo informe de BBC relata que el gobernador de la provincia de Lipetsk, al norte de Voronezh, ha informado sobre movimientos de las fuerzas del grupo Wagner en la región.  Todo parece indicar que el ex chef del genocida va camino a Moscú.  No se sabe que está cocinando. Si una rebelión contra el comando del las fuerzas armadas o un golpe de Estado.  The Guardian reporta que Moscú se encuentra en calma y que nada parece indicar que se esté gestando una guerra civil.

El genocida Putin ha dicho que se trata de un motín, de una traición.  Hacia el medio día el genocida hizo un ferviente llamado al pueblo ruso a cerrar filas alrededor de su gobierno contra los rebeldes.

La crisis desatada por el enfrentamiento por el ex cocinero de Putin y el ministro de defensa parecía escalar y estar cerca de un punto de no retorno, pero apareció el líder de Bielorrusia Alexander Lubashenko, y luego de hablar con su jefe Putin y con Prigozhin logró una mediación que calmó las aguas. 

En su cuenta de Telegramm, el Prigozhin anunció que sus tropas detenían su avance sobre Moscú y regresarán a sus posiciones en Ucrania.  El ex cocinero del genocida se irá de Rusia a instalarse en Bielorrusia al cuidado del títere.  El gobierno ruso ha dejado saber que no habrá investigaciones ni acciones contra el grupo Wagner e insiste que los mercenarios que deseen firmar contrato con las fuerzas regulares rusas son bienvenidos.

Cuando estudiaba mecánica en la universidad recuerdo que se hablaba de equilibrio inestable para describir el estado de un objeto que al moverlo no regresa al punto inicial.  Se me ocurre que lo que se ha logrado hoy es establecer un equilibrio inestable entre Prigozhin y el genocida.  Se me ocurre también que desde que empezaron sus acciones bélicas y bravuconadas, es la primera vez que vemos al genocida asustado y débil.


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