
El discurso no es el recurso, ni el pueblo el culpable.
No se refirió al escándalo de la semana. No fue en el balcón, no fue en la plaza de Bolívar, sabían que no la llenarían. Engañosamente, para que pareciera que hablaba ante una multitudinaria marcha, los asesores de Petro le montaron una tarima en la carrera séptima, a espaldas del Capitolio y con una “nutrida” asistencia de miembros de Fecode y otros sindicatos, empleados y estudiantes del SENA y muchos niños, niñas y jóvenes, con sus uniformes y sus mochilas, “acarreados”. Tampoco se puede decir que no le salió la gente, la asistencia fue más nutrida que en la marcha del 1 de mayo, según La Silla Vacía. Gustavo Petro sigue contando con, obvio, el petrismo puro y duro que según la última encuesta es el 33% de los mayores de edad, es decir unos 7 millones de colombianos.
Lo acompañaron la primera dama, en sudadera y tenis, los mismos que vistió para sentarse luego de la marcha en la Comisión Séptima de la Cámara para apoyar la gestión de Agmeth Escaff, del ministro de Salud que ha debido estar en la plenaria de la Cámara defendiendo su reforma, del de trabajo que ha debido estar en comisiones defendiendo las suyas y de la representante Carrascal que capó sesión de la comisión en donde es ponente de la reforma laboral, aduciendo gripa, esa jovencita sigue comportándose como adolescente que manda excusa al colegio para irse de rumba donde el mansito que le gusta.
Y vino el discurso, que no era para los marchantes, unos dicen que 20,000, otros que 10,000. No, el discurso era para las barras bravas, las bodegas, la primera línea y los demás seguidores radicales y leales al mesías del Pacto. La columna vertebral del discurso fue básicamente la estrategia de los buenos equipos de fútbol, la mejor defensa es el ataque.
Los pilares muy básicos:
- Yo, Gustavo Petro, en mi infinita sabiduría soy el vocero del pueblo. Las reformas que el gran capital quiere tumbar no son mis reformas, son las reformas del pueblo. FALSO.
- Cuestionar mis reformas que son las reformas del pueblo es defender los intereses del gran capital, que son los enemigos del pueblo, por tanto, mis enemigos porque yo soy el pueblo. FALSO.
- Los excesos y derroches, los desatinos y escándalos de la primera dama Verónica, de la segunda dama Laurita y de la tercera dama Francia, así como los de mi equipo de gobierno y de mi equipo de campaña son creación de la prensa, también al servicio del gran capital. La prensa me odia y odia a mi vicepresidenta porque la prensa odia a los negros. FALSO.
- A mi me quieren tumbar. Una vez tumbadas las reformas van a la comisión de acusaciones para destruir el mandato del pueblo y nombrar un presidente que no ha sido elegio. EXAGERADO Y EQUIVOCADO.
Veamos
- No señor Petro, Usted no es el vocero del pueblo, ese pueblo abandonado por el Estado, sujeto a los vejámenes e imposiciones de los grupos de delincuentes con los que usted quiere pactar a toda costa. Usted en su infinita soberbia se pretende el mesías, el salvador y lo único que ha logrado en 10 meses de gobierno es promover el odio y la lucha de clases.
- No señor Petro, las reformas son suyas y de sus ministros, no le eche al pueblo la culpa de las barrabasadas que se le ocurrieron a la ministra Corcho. No le eche al pueblo la culpa de una reforma laboral que no es para crear empleo ni para disminuir la informalidad. No le eche la culpa al pueblo de una reforma pensional orientada a vengarse de los fondos privados, exitosos en la administración de los recursos de los ahorradores. No le eche la culpa al pueblo de un paquete de reformas que pretende llevarnos a un régimen mamerto y estatal que ya fracasó en todas partes del mundo.
- No señor Petro, la prensa no necesita inventar nada, sólo reporta hechos que son materia de preocupación de los ciudadanos como los paseos de la Primera dama, los desacierto y los abusos de poder de la segunda dama y los excesos, las respuestas desentonadas de la tercera dama, los contratos con los familiares de varios de los miembros de su equipo, las andanzas de su hermano y del hijo que Usted no educó, y de remate las acusaciones de su más fiel escudero en tiempos de campaña. De esos hechos los que son delitos, son y deben ser investigados y hacerlo no es sedición.
- Señor Petro, si se va a montar el cuento del golpe blando que termina siendo un golpe de Estado, estudie. Si el Congreso de la República luego de una investigación por parte de la Comisión de Acusaciones, lo destituye porque halla méritos en la acusación, no lo reemplazará un presidente no elegido. Lo reemplazará la vicepresidenta elegida con Usted y si elle fuere destituida lo reemplazaría el ministro de más alto rango que sea miembro de su mismo partido, es decir el ministro de Hacienda, que, aunque no elegido, si es membro del partido que ganó la elección. Importante sería que el presidente de Colombia conociera la Constitución, por lo menos en lo que se refiere a su cargo. Señor Petro, la Comisión de Acusaciones ya nombró investigadores a dos miembros del Pacto Histórico y un miembro del partido de la U, note señor Petro que ninguno de esa oposición que “lo quiere tumbar”.
Si señor presidente, Usted tiene razón, la demanda ante la Comisión de Acusaciones presentada por el payaso ex candidato de la derecha no tiene ni pies ni cabeza. Usted no es responsable de ninguno de los supuestos delitos de los que habló su escudero Benedetti, ni de los que denunció la empelada de la segunda dama, ni siquiera de las chuzadas denunciadas por el fiscal, pero esos delitos deben ser investigados y los responsables deben pagar las consecuencias. En 2021, sus seguidores, apoyados por la Primera Línea o el brazo armado del “movimiento social” financiado y promovido por su escudero Bolívar, quemaron CAIs, bloquearon a Cali, asesinaron inocentes, atacaron la infraestructura de transporte público. En ese momento la prensa, esa prensa que lo odia, nunca lo acusó a usted ni a su movimiento de estar intentando dar un golpe ni blando ni duro.
Señor presidente Petro, la economía colombiana va por buen rumbo, la inflación está cediendo, el desempleo también nuestra moneda se ha revaluado de forma sostenida y casi que sorprendente. Usted podría decir que ya ha pedido que investiguen los escándalos. Usted hubiera podido, y todavía puede, abrir las puertas, de verdad y con honestidad intelectual, al diálogo para construir las reformas, que usted tiene razón son urgentes y muy seguramente un clamor de ese pueblo que Usted dice representar. La soberbia y la egolatría son muy malas consejeras.
El fin de semana pasado ante la crisis causada por los escándalos de sus escuderos, hablábamos de la necesidad de un cambio de rumbo, tengo la convicción que en su discurso de ayer Usted dio el timonazo equivocado.
Para terminar dos noticias alentadoras:
Aunque las últimas noticias son algo confusas, el presidente Petro y el “comandante” del ELN, Antonio García, firmarían en el día de hoy el acuerdo de cese al fuego bilateral que Petro anunció que iba a firmar ayer. Ojalá el aplazamiento sea una cuestión de detalle.
En un laudo arbitral sin precedentes, el tribunal de arbitramiento de la Cámara de Comercio Internacional, con sede en Nueva York, condenó a la firma CB&I al pago de Mil Millones Dólares más intereses y costas a Reficar por los sobrecostos en la construcción de la refinería de Cartagena. Gana Colombia y salvan el pellejo los funcionarios y miembros de la Junta Directiva de Reficar, acusados de detrimento patrimonial en un apresurado “juicio fiscal” llevado a cabo por la Contraloría de Felipe Córdoba. Se adujo entonces que el detrimento patrimonial era de 500 millones de dólares. Resulta que con el laudo arbitral las cuentas de la contraloría resultarían en un incremento patrimonial de 500 millones de dólares.
Pese a la denuncia del presidente, que iban a tumbar sus reformas para iniciar el “golpe blando”, la ponencia positiva para la reforma pensional fue aprobada ayer en la Comisión Sétima del Senado, allanando el camino para su análisis y discusión. Se ablanda el golpe blando.
Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @juanmaurrutiav1

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