Internacionales de la semana

Por Juan M Urrutia

El G7, uno de esos clubes de países ricos y alineados con eso que llaman Occidente, nombre típico del etnocentrismo que exhiben los países europeos y los Estados Unidos, se reunió en Tokio este fin de semana.  A los chinos eso no les pareció nada buena idea.  Se calienta el ambiente.  Llamaron a su embajador en Tokio a consultas, lo que significa que están emberraqueputecidos.  El G7 aprovechó su reunión para criticar a China acusándolos de ejercer coerción económica y actividades de militarización del mar de sur de China.  El viceministro de relaciones chino dijo que la reunión del G7 había sido un “taller anti china”.  Se calienta la retórica anti “occidente” del gobierno chino.  Al mismo tiempo China toma medidas para limitar la importación microchips de fabricación norteamericana para la dinámica industria de la electrónica.  Para rematar, el primer ministro del genocida ruso en visita oficial en Beijing firmó importantes acuerdos con China manifestando que las relaciones entre los dos países han legado “al más alto nivel en medio de sensacionales presiones por parte de occidente”.

China fortalece su “alianza” con Rusia y profundiza su confrontación retórica con occidente.  En el frente interno, sin embargo, los proyectos económicos de Xi Jinping parecen enfrentar, según Bloomberg News, serias dificultades causadas por las excesivas deudas de muchas municipalidades que posiblemente se verán obligadas a recortar servicios sociales e inversiones.  ¿Estará el régimen chino acudiendo al nacionalismo para tapar la difícil situación económica que podría afectar los planes del señor Xi de lograr doblar el ingreso de los chinos en cinco años y disminuir así significativamente la brecha entre ricos y pobres? Ya cuando estaba sacando el pan del horno, anuncian que en China, nuevamente, ha aparecido una variante del COVID que amenaza contagios masivos en las próximas semanas. Estaremos pendientes.

El gobierno de Biden anda enredado con el asunto del techo de la deuda.  Resulta y pasa, como decía Manuel el lechero (QEPD), cuando iba a contar una anécdota llena de sabiduría, que el asunto del techo de la deuda se ha convertido en Estados Unidos en una herramienta de presión del partido que controla la cámara de representantes, en este caso los republicanos, en contra del presidente cuando es del otro partido.  Le tocó a Trump cuando era presidente y ahora le figura a Biden.  Lo que es muy loco es que el fracaso de la negociación resulta en el no pago de la deuda, lo que llaman el “default” y muy posiblemente con la parálisis de una parte del gobierno.  Se pensaría que se trata de una discusión técnica en la que las partes esgrimen razones serias, pero no, es una “negociación” en la que en este caso el partido republicano quiere imponer condiciones dolorosas al gobierno demócrata en una demostración de fuerza.  La verdad es que parecería que los republicanos desean simplemente hacer daño en el más puro estilo de su líder Trump quien en la horrible noche de la entrevista con CNN defendió la estrategia de paralizar al gobierno.  A escasas horas, y faltando ya muy pocos días para que la nación más poderosa del mundo tenga que declarar la moratoria en el pago de su deuda, medida que tendrá repercusiones dramáticas sobre las economías de occidente, el presidente Biden y el líder republicano Kevin McCarthy que preside la cámara de representantes suspendieron sus negociaciones sin haber llegado a un acuerdo sobre los recortes al gasto público que pretenden imponer los republicanos.

En un acto que esperaba llamar poderosamente la atención Ron deSantis, el ultraconservador de la Florida presentó su candidatura presidencial en una entrevista con Elon Musk a través de tweeter.  Fracaso de los técnicos, la presentación estuvo plagada de fallas que causaron una demora de más de media hora en la iniciación lo que llevó a miles de usuarios a desconectarse.  Con una audiencia disminuida, deSantis se vio además obligado a recortar su discurso de lanzamiento.  Más tarde en una entrevista en Fox, obviamente, deSantis dijo que su presidencia vería el entierro final y definitivo de la ideología WOKE.  En la última encuesta que yo vi, Trump doblaba a de Santis en la intención de voto de los republicanos para las primarias.

En Estados Unidos, una noticia falsa que presentaba la imagen de una explosión cerca del Pentágono se hizo viral en Twitter.  El video creado con IA, fue compartido por una importante cantidad de cuentas “verificadas”, incluyendo una que reclamaba ser asociada a Bloomberg News.  Aparentemente la imagen fue “subida” desde una cuenta que promueve las teorías de conspiración conocidas como QAnon.  

Extraño giro el que ha tomado el viaje de la vicepresidenta colombiana Francia Márquez a África.  Llegan noticias de una gira exitosa, la oposición que ya no puede criticar la gira por sus resultados concentra la artillería en el hecho que a la vicepresidenta la acompañó su compañero (SIC) sentimental.  ¿y qué?  De nuevo se concentran críticos y medios en cuestiones superficiales.  Más grave es, por ejemplo, que Colombia aparezca alineada con Suráfrica, acusada por el embajador de Estados Unidos de suministrarle armas al genocida.

La nota biológica

Un estudio desarrollado por un grupo de investigadores portugueses informa que una “familia” de orcas se ha dedicado a atacar barcos, causando graves daños que han llevado al hundimiento de tres embarcaciones, entre ellas un velero.  Lo que lo deja a uno atónito es que todo empezó con un accidente muy doloroso para una hembra que ahora ejerce su venganza.  La hembra a la que los científicos han bautizado Gladis Blanca parece haberles enseñado a los miembros de su familia a atacar los barcos.  Las orcas que gozan de la protección de la Unión Europea por ser una especie “en riesgo de extinción” son intocables.  La orden de las autoridades es que, si un barco es atacado, no debe responder y debe limitarse a pedir ayuda.  La Unión Europea ha creado un fondo para reparar a las víctimas.  Mientras tanto los navegantes siguen de cerca los movimientos de la familia de orcas vengativas y los reportan para que los barcos desvíen su curso. 

Cucharaditas colombianas

Parece que el expresidente Uribe finalmente tendrá que ir a juicio.  Pese a los esfuerzos del mejor fiscal del mundo y de sus abogados defensores, el expresidente no ha logrado que le precluyan la investigación por sobornos y fraude procesal.  Seguirá pataleando, hoy la fiscalía insistirá en la preclusión. 

El presidente Petro logra, según DATEXCO, una tasa de desaprobación superior al 60%.  Caída en picada.  Él lo niega todo.  No educó a primer señorito de la nación.  No se inventó el nombre ni el concepto de la Paz Total.  No dijo que era el jefe del fiscal y finalmente, no escribió el trino en que anunciaba que habían sido encontrados sanos y salvos los niños que siguen perdidos en la selva.

No es la primera vez, ni será la última que la burocracia de las oficinas centrales de una agencia de la Organización de Naciones Unidas cierra filas en defensa de uno de los suyos ante un escándalo o acusación.  Ahora le tocó a Colombia en donde según una investigación de la revista Cambio el español Alejandro Pacheco, representante residente adjunto del PNUD, tiene graves acusaciones de acoso y abuso laboral por parte de muchos subordinados, algunos de los cuales se vieron forzados a renunciar.  Desde Nueva York se ha emprendido una cacería de brujas contra los denunciantes mientras Pacheco mondo y lirondo sigue asistiendo a la oficina y seguramente repartiendo vejámenes a diestra y siniestra.  No sorprende, el “esprit de corps” de la burocracia de la ONU es ampliamente conocido. Qué asco.

Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @juanmaurrutiav1


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