Miércoles

En memoria.  Esta columna la escribo con el corazón arrugado.  Se fue mi querido y admirado primo Jaime Urrutia Montoya, lector incansable de La Cucharada y de su antecesor El Requesón en El Molino online.  Digo incansable, porque siempre me recomendó que fuésemos más cuidadosos con los errores de edición y seguía leyendo.  Incansable porque con frecuencia estaba en total desacuerdo con lo que yo expresaba, me lo recordaba, y seguía leyendo.  Descansa en paz querido primo.

Una de mis películas favoritas, que no fue un éxito fenomenal de taquilla, es una de esas comedias inglesas llamada “El Hombre que Subió a una Colina y Bajó de una Montaña”.  Puff, no sé por qué la cumbre sobre el futuro de Venezuela me hace pensar en esa película, pero al revés.  Me late que Petro y el canciller Leyva montaron una cumbre y les va a resultar una colina.  La Conferencia Internacional sobre el Proceso Político en Venezuela es el nombre de la cumbre.  El nombre ya lo pone a uno a pensar.  ¿Conferencia Internacional? No jodáaaaaas dirán mis compañeros de colegio.  A una conferencia internacional asisten organismos internacionales, en el caso de Venezuela deberían estar por lo menos Human Rights Watch y Amnistía Internacional.  Y claro, hubiera sido útil que asistieran el gobierno de la dictadura y la verdadera oposición.  Eso de llamar Conferencia Internacional a una reunión de embajadores y delegados es típico del léxico petrista, es lo mismo que decir que el secuestro es un cerco humanitario.  ¿Proceso político en Venezuela?  No maaaames, dirían mis amigos mexicanos.  Lo único que, desde hace por lo menos 15 años, no hay es un proceso político en Venezuela.  Los procesos políticos se dan en democracia, y de eso en Venezuela nada de nada. 

Arrancó la cumbre.  No he logrado establecer el nivel de las delegaciones.  Me late que en general asistieron los embajadores de los 20 países, de pronto uno que otro “delegado” de la cancillería de su país.  Si hubiera venido alguien verdaderamente importante lo hubieran cacareado en las redes de la Cancillería, o en el “feis” del canciller que es muy activo.  El resultado de la cumbre fue pobre, leído por el propio canciller Leyva.  La reacción de Maduro y del oficialismo que apoya la dictadura, sostiene que no volverá a la mesa en México, que era uno de los objetivos centrales de la cumbre, hasta que se cumplan la condiciones que había impuesto el maduro ante de la cumbre que incluyen el levantamiento inmediato de todas las sanciones, el cese de todas las acciones de la corte penal internacional y la liberación de Alex Saab.  Mal le salió la vaina al canciller y a Petro.  Subieron a la cumbre y bajaron de una colina.

No vamos a matar a la gallina de los huevos de oro, la vamos a dejar morir de hambre, fue la frase inicial de nuevo gerente de Ecopetrol.  No vamos a firmar nuevos contratos de exploración.  Queremos que Colombia tenga autonomía en gas natural, pero si no se puede, pos ni modo, ahí está Venezuela y vamos a construir el gasoducto para poder importar el gas venezolano.  Y la otra perla es que gerente de Ecopetrol propone que se reemplacen todos los millones de motos que circulan en Colombia por motos eléctricas.

¿Importar gas desde Venezuela?  A eso le dicen transición energética.  La acción de Ecopetrol cayó 6% en la bolsa de Colombia y el 12% el precio de la ADR en la bolsa de Nueva York.  Es cierto que cayeron los precios de muchas acciones de petroleras, pero el promedio fue de 2%.  Por ahí dicen que desplumaron a la pobre gallina de los huevos de oro.

En la noche de ayer Petro desarmó la coalición de gobierno, aunque la sopita de lentejas le alcanzó al petrismo para que en la comisión séptima se aprobara la ponencia mayoritaria y la iniciación del debate de los artículos de la reforma a la salud, los directores de los partidos le retiraron su apoyo y en esas condiciones la reforma no pasa.  El presidente se emberracó y, en una alocución en Zarzal Valle del Cauca, anunció el fin de la coalición, y llamó a un levantamiento campesino y popular, vamos a la calle.  Anoche mismo les pidió la renuncia protocolaria a todos los ministros, pueden salir seis o siete y muy seguramente nombrará un gabinete mucho más radical.  El tono de Petro asusta: “se necesita un campesinado que se levante en la dignidad” fue una de sus frases.

En las comisiones económicas del Congreso se cayó un artículo del Plan de Desarrollo que permitía la compra de tierras para hacer la reforma agraria, Petro responde amenazando con expropiar las tierras.

“El Congreso de la República, hoy, en sus Comisiones Económicas quitó el artículo que permitía comprar la tierra sin expropiarla, sin expropiarla para poder entregársela al campesinado colombiano. Ahora solo queda vigente un artículo en la ley y es que hay que expropiar. El mismo Congreso de Colombia quita el artículo que permitía una negociación suave, pacífica y obliga —si se quiere cumplir el Acuerdo de Paz— expropiar a quienes tienen la tierra. Yo no entiendo si el Congreso de Colombia quiere guerra” dijo el presidente Petro.

Y así quedamos.  Lo que viene se parece mucho a un viraje hacia un radicalismo muy poco democrático.  Hay quien sostiene que a lo que estamos asistiendo a un pulso y qué básicamente de lo que se trata es de “salpimentar” la sopita.

Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @JuanMaurrutiav1

¡Sigue a la Cucharada en Twitter @LaCucharadaBlog para los más actualizados requesones!


Deja un comentario