
Filtrando ando
No es un generalote, ni un espía de esos que manejan carros de alta gama, salen con mujeres sensuales y toman martinis, “stirred not shaken”. Tampoco es un agente doble, es un pelado de 21 años, que para impresionar a sus amigos de un chat, empezó a compartir documentos clasificados de inteligencia militar. Se llama Jack Teixeira y trabajaba como IT Specialist (especialista en tecnología de la información me suena feo) en el área de inteligencia, en la base Otis de la Guardia Nacional en Cape Cod Occidental. La Guardia Nacional es un grupo de reservistas de la fuerza aérea, no son militares de tiempo completo y pueden ser llamados a servir de ser necesario. Teixeira ocupaba un cargo y tenía un grado relativamente bajo en la estructura de la guardia nacional y no se sabe, a ciencia cierta, qué nivel de habilitación de seguridad de inteligencia tenía, pero la Fuerza Aérea reporta que para su cargo se requiere una verificación de seguridad previa que permite el acceso a documentos clasificados como Top Secret. El hecho es que del privado los documentos pasaron a espacios menos privados en la red y de ahí, la vaina se salió de madres y se ha convertido en una escandalosa filtración de documentos que comprometen el sistema de inteligencia del pentágono y que pone al descubierto información sensible de aliados de los Estados Unidos como Corea del Sur y Ucrania.
La inteligencia británica manifiesta que algunos de los documentos son poco certeros, por lo que se sospecha que han sido manipulados, pero no todos. Medios como The Economist y el Washington Post han hecho un estudio cuidadoso de los documentos publicados. Según estas fuentes, los documentos que más daño hacen son los relacionados con la inteligencia recogida sobre las fuerzas armadas y la capacidad de la artillería ucranianas, esto semanas antes de que se inicie una esperada ofensiva ucraniana. Hay también documentos que describen la presencia en Ucrania de miembros de las fuerzas especiales de Gran Bretaña, Estados Unidos y varios miembros de la OTAN, información que Rusia estará feliz de utilizar para promover su discurso que la guerra no es contra Ucrania sino contra la OTAN. Aparecen así mismo, documentos que describen las actividades de pesca de inteligencia de la CIA entre las agencias de inteligencia de aliados como Israel, Corea del Sur y otros. Por otra parte, en otro documento aparece información de una interceptación de Intel rusa por parte de los Estados Unidos, según la cual, China aceptó suministrar equipos militares y armamento a Rusia, disfrazándolos como equipamiento civil. Todo muy comprometedor. Son muchos documentos así que seguirán saliendo secretos a flote.
Como el Pato
Macron como el pato, un pasito, una cagadita. Qué cosa con el presidente francés. Tiene a su país en un estado próximo a la convulsión interior a causa de la reforma a la edad de las pensiones. Ahí hay de todo. Es un asunto casi “sagrado” para los sindicatos, en especial la fuertísima CGT, comunista, que como buenos sindicalistas ponen por encima del bienestar general, los privilegios logrados para sus afiliados, a través de las luchas sindicales. Poco les importa que el sistema de pensiones se quiebre, más importante la política. Y claro todo mundo prefiere una edad de jubilación temprana, pero las cifras no dan. Macron a sabiendas que no tenía las mayorías en la Asamblea Nacional, resolvió evitar la votación y emitir la reforma por decreto presidencial lo que acaba de ser aprobado por el tribunal constitucional francés. Y ahí ha sido troya.
Con su país encendido, resolvió irse a China a jugar a los estadistas y cayó redondo en las fauces de Xi Jinping que lo recibió con toda la pompa y la circunstancia de que son capaces lo chinos. Recordemos que la pompa y la circunstancia se inventaron en la China de los emperadores cuando la “cultura” de occidente andaba en pañales en el medio evo. Y tan, llegó la cagadita. El mismo día en que tropas de la República Popular iniciaban maniobras militares que no pueden calificarse sino de acoso a Taiwán, insinuó, no, no insinuó, le dijo a un grupo de periodistas que Europa no debería meterse a apoyar a lo Estados Unidos en el caso de un conflicto entre China y Taiwán. ¿Seiguat?, ¿Que qué? Si, eso dijo. Luego trató de enmendar la plana, pero tarde. El comentario de Macron fue diplomáticamente peligroso y fundamentalmente erróneo. Su cagadita le ha hecho daño a la credibilidad de Macron, pero también a la unidad de eso que llaman occidente que es la alianza entre los EEUU y Europa. No es el momento de cuestionar esa unidad, necesaria para contener las veleidades imperialistas y expansionistas del genocida y del autócrata chino.
Lecciones de un escándalo.
La sección Lexington de The Economist, es un editorial semanal sobre alguna noticia que el equipo editorial de la revista considera importante. La columna de la edición semanal del 15 de abril propone un interesante ángulo de análisis sobre el reciente “escándalo” que le ha surgido al controversial y ultraconservador magistrado de la Corte Suprema, Clarence Thomas. La columna, titulada “Las verdaderas preguntas que plantea el nuevo escándalo de Clarence Thomas”; hace un analítico recorrido de la vida del magistrado, marcada por un comienzo en la pobreza, sus esfuerzos para llegar a la escuela de leyes de Yale, en donde conoció el acendrado racismo de la élite blanca y en donde sintió que sus compañeros consideraban que su presencia en la prestigiosa universidad de New Haven no se debía a sus méritos personales sino al color de su piel. Thomas vivió el racismo en su piel desde su nacimiento. Sus ideas conservadoras no eran de buen recibo ni entre la élite blanca republicana que desconfiaba de él, ni entre la élite blanca demócrata que desconfiaba de sus ideas, tampoco era bien visto por los africano-americanos liberales quienes pensaban que esas no podían ser la ideas de uno de los suyos. Explica The Economist que tal vez por eso se siente con derecho a recibir lujos y dádivas de un billonario blanco texano. Pero el análisis no se queda ahí. Se dedica a cuestionar la actitud de la Corte ante estos casos de ética y plantea que los magistrados y su actual presidente han sido laxos y tolerantes y deja entender que a juicio del Economist el escándalo es también culpa de esa actitud de jueces y magistrados tolerantes. Interesante visión.
Cucharaditas nacionales
Leyendo The Economist para recabar información sobre la cagadita de Macron y sobre la filtración de inteligencia norteamericana; me encuentro un artículo supremamente crítico sobre la “paz total” de Petro titulado “Caos Total”. No alcanzo a reseñarlo, seguramente la oposición lo hará circular ampliamente en las redes sociales en donde las bodegas y la guardia petroriana acusarán a la prestigiosa revista británica de ser uribista.
Se anuncia que el presidente Petro ha sido invitado a la Casa Blanca a reunirse con el presidente Biden. Se anuncia que la invitación le recomienda a Petro llegar puntual. Las barras petritas celebran diciendo que a su mesías lo invitaron antes que a Duque. Y uno rezando para que el tipo no se emparrande por ahí en Dupont Circle y llegue tarde a la cita.
El 14 de abril, en medio del rifirrafe causado por la ideológica terquedad de la ministra Corcho, el presidente amenazó con quitarle el recado a la sopa de lentejas y les pidió la renuncia a todos los viceministros de los partidos “rebeldes” de la coalición, Conservadores, Liberales y la U. El debate de la reforma ha debido comenzar el jueves 13 pero la ministra seguía poniendo oídos sordos a la “demandas” de los tres partidos que presentaron 133 proposiciones modificando el articulado. La revista Cambio que da la noticia, comenta que no se sabe si también se las pidió a los ministros. Ojalá caiga, por lo menos, el lentejo de Transporte que dejó, a sabiendas, que Ultra air estafara a miles de colombianos y ahora sale a rasgarse la vestiduras.
Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @Juanmaurrutiav1
