De vuelta a Colombia

¡Qué espanto!  Yo no estudié economía, pero me tocó ver micro y macro cuando cursaba mis estudios de administración en Los Andes.  Recuerdo eso sí, que me enseñaron que el exceso de circulante es inflacionario y que una de las funciones primarias de los bancos centrales es asegurar la estabilidad de la economía.  Que el manejo de las tasas de interés influye la velocidad de la circulación del dinero y el manejo de la maquinita de imprimir billete influye en el volumen de circulante y, que si cualquiera de las dos variables, volumen o velocidad, es muy alta, se presenta un proceso inflacionario y si es desmedida, hiperinflacionario.  Tengo entendido que nuestro presidente es economista. Entonces no entiendo cómo es que al economista Petro, dos días después de anunciar que se reunirá con los empresarios para buscar fórmulas para controlar la inflación que sigue desatada, se le ocurra proponer la más inflacionaria de las políticas monetarias que es la imprimir circulante para financiar el gasto público.  Desde el Consejo Nacional de Paz, Convivencia y Reconciliación, el presidente Petro reconoció que no hay los recursos necesarios para cumplir con los compromisos del Acuerdo de Paz con las FARC, acusó a Duque de no haber hecho la tarea y de “hacer trizas el acuerdo” y dijo que tampoco había los recursos para comprar los tres millones de hectáreas que ofreció comprarle a los ganaderos, en solemne acto con José Felix Lafaurie, otra mentira.  Entonces se le ocurrió proponer que el Banco de la República emita unos bonos para indemnizar a las víctimas y comprar las tierras.  ¿Y qué hace la gente con los bonos? Pues los vende y alguien los tiene que comprar y para eso hay que imprimir billetes, ¿o no?  Afortunadamente, no le comieron cuento al economista Petro.

Se dice que esta semana es crucial para la reforma a la salud.  Raro, desde hace semanas se viene diciendo que cada semana que llega es la crucial, pero parece que ahora si llegó la que es.  Para inaugurar la “semana crucial” la ministra Corcho en entrevista con la revista Cambio hace una defensa bastante fuerte de su reforma.  Básicamente justifica su empeño, si porque es empeño, de cambiar un régimen de aseguramiento mixto con alta participación del sector privado, por un régimen estatal.  Porque no nos digamos mentiras, esa es la pretensión de la ministra Corcho y del presidente Petro, ellos creen que los recursos para la salud pública deben ser administrados por el Estado pese a que la experiencia muestra que el Estado si algo en lo que falla es en la administración de los recursos.  Pero bueno, ni modo, eso es lo que ellos creen y a Petro fue al que eligieron lo colombianos.  Lo que este poco humilde requesonero no entiende es por qué a la ministra y a su equipo no se les ha ocurrido una mejor idea, un mejor modelo.  Es que pensar que uno puede reemplazar la función de administradoras de recursos de las EPS por unos fondos regionales bordea con la locura.  Es cierto que el sistema requiere una reforma urgente porque está “quebrado”, pero lo más importante para corregir el rumbo es atacar las causas de la ruptura del sistema y lo que propone la ministra es “vender el sofá”.  En efecto la “quiebra” del sistema general de seguridad social en salud se debe en buen parte a la rampante corrupción por medio de la cual los clanes políticos de las regiones se robaron de los recursos y uno no entiende qué clase de angelitos son los que van a administrar los fondos regionales de Petro y su ministra.

O sea, el sistema de salud esté quebrado porque en las regiones se robaron la plata, pero vamos a solucionar la crisis estructural entregándoles los recursos a las regiones.

¡Pucha, brillante!

Nombrado, como lo decía el molino de los rumores, la junta de Ecopetrol nombró, como presidente de la empresa, a Ricardo Roa Barragán, petrista de raca mandaca y quien fuera gerente de la campaña presidencial.  El comunicado en que se anuncia el nombramiento da risa, pues se pretende presentar el nombramiento, obviamente hecho a dedo, como un proceso de selección transparente.  Qué susto.

Todavía no he logrado confirmar si finalmente el presidente nombró al acusado de violencia sexual y acoso laboral Morris como gerente del sistema de comunicaciones pública del Estado Colombiano.  Por ahí leí que Petro dice que Morris fue declarado inocente, cuando lo que en realidad sucedió fue que el proceso fue archivado, pero claro Petro es economista, no abogado.  La periodista María Antonia García sostiene que va a reactivar su denuncia por acto sexual violento contra Morris.  La otra mujer que acusó a Morris, su exesposa Patricia Casas, quien había hecho serias acusaciones en la emisora de radio La W, cambió su discurso y emitió un video felicitando a Morris por su nombramiento y agradeciendo al presidente.  Pero subsisten las voces de rechazo por parte de muchas mujeres, algunas miembros del pacto Histórico.

Uribe acusado

Yidis política, los doce apóstoles, el enriquecimiento desmesurado de Tom y Jerry, la compra de testigos, la muerte de Pedro Juan Moreno, son algunas de las sospechas que pesan sobre Álvaro Uribe Vélez, ex presidente de Colombia.  Sin embargo, al patrón del Centro Democrático, nunca le han podido vincular a ninguno de estos casos.  Pero como el pez, Uribe Vélez cayó por la boca.  El 6 de abril de 2017, emberraqueputecido por sus constantes columnas acusatorias, mister president se despachó y acusó a Daniel Coronell de tener nexos con el narcotráfico.  Zás, el 11 de abril, la fiscalía le hizo saber al expresidente que deberá presentarse, el 17 de abril, a las instalaciones del ente acusador para enterarse del escrito de cargos, es decir de acusación, por el delito de calumnia agravada.  Sopes.  Como Al Capone, el tipo acaba cayendo por el menor de lo delitos de los que ha sido sospechoso.  El mismo 11 de abril, el expresidente, muy mal asesorado a mi parecer, emite un trino en el que dice:

“Aclaro y rectifico

Daniel Coronell, quien con inquina y sesgo ha maltratado la reputación de mi familia y de mi persona, NO es narcotraficante”,

Insisto, mal asesorado.  Uribe se trata de desmontar por las orejas con el tuit/comunicado, ya que la acusación motivo de la demanda penal por calumnia agravada no fue la de ser narcotraficante sino la de tener nexos con el narcotráfico, y a mi pobre pero leal saber y entender una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.  Lo que es cierto es que al tipo le tocó aclarar y rectificar porque sucedió lo inesperado.  Si, nadie esperaba que, el mejor fiscal del mundo mundial universal, puesto por Uribe para que lo protegiera, se les iba a ocurrir acusarlo.  Yo no sé si a Coronell le parezca suficiente la rectificación y aclaración, a mí no me parece.  Veremos, pero queda claro que Uribe que creyó que a él nunca lo acusarían formalmente de nada, se vio forzado a hacer algo que se había negado a hacer en las etapas anteriores del proceso.

Cuundo alguien va de c*lo, no hay barranco que lo ataje.  Al pobre ministro de transporte a quien las aerolíneas estafadoras le organizaron una pirámide delante de sus narices, ayer se le cayó el puente que une al Valle del Cauca con Quindío, u sea al pacífico y a Buenaventura con el centro y el norte del país.  Se le amargó la sopa de lentejas.

Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @Juanmaurrutiav1


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